El presidente Gustavo Petro advirtió en el consejo de ministros televisado del pasado martes que si se cae la reforma a la salud en el Congreso, donde va a entrar a tercer debate en la Comisión Séptima del Senado -en la que se acaba de hundir la reforma laboral y el año pasado también naufragó la primera versión de la propia reforma a la salud-, buscará su implementación a través de decretos.
No obstante, el Gobierno no puede hacer cambios estructurales con decretos: no puede eliminar el aseguramiento en salud ni transformar a las EPS en gestoras de salud.
Pero sí podría por ejemplo liquidar a las EPSprivadas que incumplan con los requisitos de operación, como las que están intervenidas por la Supersalud, y trasladar sus pacientes a la Nueva EPS, donde el Estado tiene participación accionaria.
Al respecto, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, dijo el pasado miércoles a la emisora Caracol Radio, que la liquidación de las EPS era una posibilidad ante la caída de la reforma a la salud en el Senado: “Si el Congreso no entiende, la única posibilidad es liquidar las EPS y abrir un nuevo sistema”.
También puede avanzar el Ejecutivo, vía decreto, en los Equipos Básicos de Salud, que de hecho ya se están implementando con atención médica preventiva a través de hospitales públicos en distintas regiones.
Sin embargo, el representante Andrés Forero, del Centro Democrático, advirtió que en los últimos tres años se han girado $1,6 billones para este tema a un total de 876 hospitales, pero afirmó que sólo se ha logrado ejecutar hasta ahora el 20 %.