El presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó este jueves en Davos (Suiza) el acta de constitución de la nueva Junta de Paz que promueve, a la que ha invitado a integrarse a todos los países.
Trump firmó el documento tras el resto de representantes de los países que se han sumado de momento a la iniciativa, entre ellos Argentina, Paraguay y Hungría.
HRW dice que el mundo necesita “una ONU más fuerte, no el Consejo de Paz de Trump”
La ONG Human Rights Watch (HRW) aseguró el miércoles que “el mundo necesita una ONU más fuerte” en lugar del Consejo de Paz del presidente estadounidense, Donald Trump y que, pese a los “problemas” del organismo, “sigue siendo preferible a uno controlado por un solo líder”.
“En lugar de destinar miles de millones a un consejo presidido por Trump, los gobiernos deberían centrarse en fortalecer la capacidad de la ONU para proteger los derechos humanos y garantizar la paz internacional”, afirmó en un comunicado Louis Charbonneau, director para la ONU en HRW.
Charbonneau denunció “ataques sin precedentes” de Trump contra la ONU, enfatizando que EE. UU. ha “recortado fondos y debilitado programas y agencias del organismo”, además de “presionar para eliminar términos como ‘género’, ‘clima’ y ‘diversidad’ de resoluciones y declaraciones internacionales”.
Aunque el Consejo fue concebido inicialmente para supervisar la implementación del alto el fuego en la Franja de Gaza, Trump pretende ampliar sus atribuciones y convertirla en una alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU.
“Estados Unidos desempeñó un papel fundamental en la creación de la ONU. Ahora, Trump está socavando y dejando de financiar gran parte de ella. En un aparente intento de marginar al Consejo de Seguridad, Trump ha propuesto esa supuesta Junta de Paz que él mismo presidiría”, agrega.
Según Charbonneau, el Consejo de Trump, que estaría supervisado por “líderes de Gobiernos a los que se acusa de abusos”, omite referencias a los derechos humanos, lo que otorgaría al mandatario “una autoridad suprema para adoptar resoluciones o directrices según su criterio”.
Para el experto, “en lugar de pagar miles de millones para unirse a la junta de Trump, los gobiernos deberían centrarse en fortalecer la capacidad de la ONU para defender los derechos humanos”.
“El sistema de la ONU tiene sus problemas, pero es mejor que un Politburó global”, zanja.





















