Hace un mes ni el más arriesgado se atrevía a augurar una segunda vuelta presidencial de Gustavo Petro con Rodolfo Hernández. Se daba por hecho que el líder del Pacto Histórico debería enfrentar el próximo 19 de junio al ex alcalde de Medellín y candidato de la coalición Equipo por Colombia, Federico Gutiérrez.

Sin embargo, en la recta final de la campaña la mayoría de las encuestas marcaron lo que se veía venir. La historia hoy les concedió la razón y el segundo ‘round’ en las urnas para llegar a la Casa de Nariño no será entre la izquierda y la derecha, sino entre la izquierda y un enigma político al que ahora el país se dedicará a conocer y a buscarle explicaciones.

En cualquier caso los ciudadanos colombianos expresaron claramente el deseo de un cambio, uno que plantea dos rutas para seguir. Pero ahora comienza una nueva campaña a partir de hoy y ya veremos cómo se reconfigura el mapa político del país, teniendo en cuenta los gobiernos alternativos que ofrecen los dos candidatos que se enfrentarán en la instancia definitiva.

Por ahora dejemos los resultados y consideremos otro aspecto para resaltar en esta que sí termino siendo una elección histórica: más del 54 % de los votantes habilitados para participar en la jornada acudieron a las urnas a cumplir la cita con la democracia —en la primera vuelta de 2018 la participación fue del 53,37 %—.

Más de 21 millones de sufragantes, de los 39 millones del censo electoral, ejercieron su derecho y deber ciudadano de elegir a quienes aspirarán a ser el próximo presidente de Colombia. La abstención sigue siendo alta, pero cada vez más colombianos participan y se hacen sentir con su voto.

Los registros históricos del país también contarán que la Registraduría logró reivindicarse en la primera de las dos jornadas presidenciales, luego de una nefasta gestión de las consultas y las legislativas que pusieron en el ojo del huracán a la entidad, y sobre todo a su jefe máximo, el registrador Alexander Vega Rocha. Una hora y media después de cerrarse las urnas el país conoció los resultados y no hubo ruidos alrededor del preconteo.

En términos generales la jornada electoral transcurrió en calma en el territorio nacional, de acuerdo con el balance de los organismos de control, las autoridades y las misiones de observación. Según informó el Ministerio del Interior, se recepcionaron más de 500 denuncias relacionadas con irregularidades electorales y se trasladaron 31 puestos de votación por la ola invernal y por riesgos no asociados con orden público.

Lamentablemente el cierre de la primera vuelta tuvo un enorme lunar: el asesinato de una jurado de votación en el municipio de Vista Hermosa, en el departamento del Meta, en hechos que aún están por esclarecer y en los que también resultó herido un soldado del Ejército.

Cayó el telón de la primera escena de la obra cuya protagonista es Colombia. Comienza la segunda escena que se tomará 20 días para saber cuál será el colofón de una historia inédita en el país, y que tendrá como actores centrales a dos candidatos alternativos, con estilos totalmente opuestos para conquistar el favor de los electores. ¿Qué discurso del cambio ganará? Ya veremos el 19 de junio, falta la segunda cita con la democracia.