Las autoridades acudieron ante el llamado de la comunidad. El animal era la mascota de una familia vecina.
La Policía Ambiental descartó un posible maltrato animal que había sido denunciado a través de redes sociales.
Durante el procedimiento judicial se logró el decomiso de nueve aves de canto que iban a ser comercializadas.
La señalada agresora fue sorprendida con el arma que habría utilizado para acabar con la vida del canino.
También participaron funcionarios de la Policía Fiscal y Aduanera.