El pontífice se unió en oración a la Iglesia de San Pablo y Minneapolis, y de todos los Estados Unidos.
Los unió la ciudad, lugares como La Cueva y las playas de Salgar. Pero también las fiestas, los amigos y los proyectos artísticos.
Invasión de predios, amenazas, desplazamientos y homicidios, el día a día de una banda delincuencial.
Su estado de salud es delicado y permanece en UCI, según el parte médico de la Clínica General del Norte.
La pandemia mantiene desolada las playas del Atlántico, pero los lugareños no tiran la toalla y confían en que todo volverá a ser como antes.