El represamiento del Río Magdalena a sus afluentes Mojana y San Jorge produjo las primeras inundaciones en la región de La Mojana y dejan hasta el momento 22.000 damnificados, según el gobernador Jorge Barraza Farak.
Las poblaciones más críticas son San Benito, donde 1.974 familias de los corregimientos Doña Ana, Jegua, El Limón y La Ventura, al igual que Orejero y Galindo en Sucre (Sucre).
En estas poblaciones el nivel de las aguas alcanza un metro de altura y ha obligado a las familias afectadas a armar trojas o tambos para refugiarse.
Según José Vega Lastre, director de Atención de Desastres del departamento, los damnificados se niegan a salir de sus casas, por lo que se prepara un plan de contingencia para llevarles alimentos y ropa.
El Gobernador teme lo peor por los anuncios del Ideam sobre la continuidad de las lluvias en todo el país. Algunas poblaciones no alcanzaron a reponerse de las inundaciones de la primera ola invernal.
Entre las comunidades rurales de San Marcos hay preocupación porque el río Cauca empezó a vertir sus aguas por la boca de Santa Anita, que afecta además a comunidades de Ayapel (Córdoba), Caimito y San Benito (Sucre).
Los alcaldes de los municipios del San Jorge y La Mojana, al sur de Sucre, activaron los comités locales de emergencia para atender cualquier evento que se presente.
Sin embargo, la activación de dichos comités solo es un acto administrativo de los mandatarios, pues en la práctica no cuenta con los elementos necesarios mínimos para afrontar la situación.
La denominada segunda ola invernal ha afectado en Colombia a 148.399 personas y 30.822 familias. Igual se han reportado 34 muertos y 26.281 viviendas afectadas, mientras que en la Región Caribe el número de afectados es de 78.983.
Por Jaime Vides Feria
SINCELEJO.


