El Gobierno español indicó hoy que será 'imposible' que se apruebe una nueva resolución de la ONU sobre la intervención internacional en Libia, por lo que la operación militar en curso debe 'abrir espacios a la política', a fin de impedir que ese país se convierte en un nuevo 'estado fallido'.
La ministra de Defensa, Carme Chacón, señaló en una reunión parlamentaria que el Gobierno español 'desea cuanto antes la salida de (Muamar El) Gadafi', aunque, subrayó, ésa no es la meta de la operación internacional.
Chacón compareció ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados (Cámara Baja del Parlamento) para pedir la prórroga por dos meses de la participación de España en las operaciones de control de la zona de exclusión aérea en Libia, así como la eventual asistencia española a operaciones de ayuda humanitaria autorizadas por la ONU.
La ministra explicó que el Ejecutivo español quiere tanto la marcha de Gadafi como que se produzca un alto el fuego y se decida la intervención de la ONU para reestructurar el país y que el pueblo libio decida su futuro.
Sin embargo, insistió en que el objetivo de la operación militar no es echar a Gadafi, sino proteger a la población civil mediante el establecimiento y mantenimiento de la zona de exclusión aérea y con el embargo naval para que no haya entrada de armas o de mercenarios a ese país norteafricano.
'Ése es el cometido de las Fuerzas Armadas' españolas que participan en la operación, 'y no otro', subrayó Chacón.
La titular de Defensa admitió que se corre el riesgo de que Libia se convierta en un 'Estado fallido' y por eso hay que 'evitarlo a toda costa' apoyando los trabajos diplomáticos.
También señaló que hay que impedir que estados como Irán puedan estar viendo una oportunidad en las revueltas árabes y que, como ayer le comentó el embajador español de uno de esos países, la 'primavera árabe se convierta en la primavera islamista'.
Por otra parte, defendió los plazos en los que se ha actuado en Libia y, frente a quienes han criticado que se llegó tarde, apuntó que 'Irak le enseñó a la comunidad internacional que nunca se debe actuar sin el consentimiento de Naciones Unidas'.
Ahora, señaló, los aliados piden a España que siga ayudando para el mantenimiento de dicha zona durante dos meses más, ya que tres meses en total es el periodo que han considerado 'razonable' tanto la ONU como la OTAN.
Aclaró que la nueva misión de ayuda humanitaria, en caso de que la ONU la reclame, consistirá para las fuerzas armadas españolas en labores de escolta y acompañamiento para la evacuación de civiles por aire o por mar o de buques que trasladen alimentos, medicinas y otros materiales. EFE


