La voz de alerta saltó ayer durante un encuentro en el Congreso entre la bancada caribe y los gobernadores costeños para intercambiar ideas sobre el desarrollo de la Región Administrativa de Planificación (RAP).
En la reunión salió a relucir un interesante análisis de Barranquilla Cómo Vamos que revela cómo el proyecto del Plan Nacional de Desarrollo (PND) destina al Atlántico menos recursos por habitante que a otros departamentos con mejores índices de bienestar.
Según muestra el estudio, Atlántico, con un índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) del 24,7%, recibiría $12,6 millones per cápíta, una suma por debajo de seis territorios comparados que tienen menos necesidades básicas insatisfechas que el nuestro: Cundinamarca, Antioquia, Caldas, Quindío, Santander y Bogotá D.C.
Así, por ejemplo, un santandereano recibirá del PND $3,6 millones más que un atlanticense, pese a que el NBI de su departamento se encuentra casi tres puntos básicos por debajo del nuestro. Y lo de Bogotá ya clama al cielo, como se dice popularmente: tiene de lejos el NBI más bajo de todo el país (9,2%), pero, a pesar de esa diferencia abismal a su favor, un bogotano recibirá $1,7 millones más que un atlanticense.
Estamos convencidos de que los funcionarios capitalinos saldrán con sesudos argumentos para explicar estas cifras y, en concreto, el trato discriminatorio a nuestro departamento que arroja el cuadro preparado por Barranquilla Cómo Vamos. Seguramente alegarán que el tema es mucho más complejo de lo que parece, que hay “transversalidades” en las inversiones que deben tenerse en cuenta, que el Estado cuenta hay mecanismos de compensación que acaban por equilibrar las cuentas, etc.
Si es así, esperamos que se demuestre de una manera nítida, convincente y sustentada en cifras. Lo que sabemos de momento es que, si comparamos este PND con el anterior, la brecha de inversión por habitante entre nuestro departamento y los otros ya citados se ha ensanchado.
Es de suma trascendencia que los congresistas y mandatarios de la Costa redoblen la guardia durante el trámite del PND para evitar que se consume un nuevo acto de discriminación contra nuestra región. El informe de Barranquilla Cómo Vamos se circunscribe al Atlántico, de modo que habría que analizar si los otros departamentos costeños tienen también motivos de reclamo.
La bancada caribe, que el lunes pasado dio un ejemplo admirable de unidad en el foro sobre la Vía Barranquilla-Ciénaga, debe actuar cohesionada para que nuestra región reciba en el PND lo que en justicia corresponde.








