El Heraldo
Deportes

Pelotas y letras | El Junior del Alma

Y una noche de septiembre, el Junior regresará y lo hará en el estadio Romelio Martínez, donde comenzó a hacerse grande y a meterse en el corazón de los barranquilleros de nacimiento y adopción. Ha sido una espera de seis meses mucho más corta que aquella de 13 años (entre 1953 y 1966) en la que el sentimiento hibernó en espera del regreso. La pandemia nos quitó el fútbol y el fútbol regresará hoy, a pesar de ella.

Equipos de fútbol hay millones, sentimientos como los del Junior pocos. Entre la espera y esperar, entre pensar y repasar la historia es evidente que, a partir de ese regreso de 1966, el equipo barranquillero creció y se fue metiendo en el corazón de quienes le siguen. Alguna vez alguien lo apellidó. Le llamó el Junior del alma. Cómo quisiéramos saber quién fue el primero que habló de ello. Como el apellido que le puso mi compadre Edgar Perea, Junior tu papá.

Ese sentimiento ha crecido tanto que Carnaval y Junior son las manifestaciones culturales más grandes en esta Barranquilla bendita. No podría afirmar que el Junior es más que el Carnaval, ni viceversa. Pero uno, tiene que ver con el otro. Con los colores del Junior hay comparsas de marimondas, de Congo Grande, de Torito. No hay una ovación más grande que cuando un cantante, en el festival de orquestas, pide un viva para el Junior de Barranquilla o cuando la Reina del Carnaval lo incluye en su lectura del bando, año a año. Ese sentimiento es un polo tierra. Al mal tiempo, buena cara rojiblanca.

Que los seguidores del Junior, barranquilleros o no, son exagerados en ese sentir (de lo que hablan algunos) es una acusación de quién jamás ha podido tener un gran sentimiento. Los sentimientos no se pueden meter en un guacal para que no crezcan. Ellos crecen espontáneamente y son proporcionales al número de las alegrías.

A pesar que siempre habrá frustraciones, el Junior es un motivo de alegría, de bienestar, de placer, de ir al Metro a divertirse y a emborracharse de fútbol con las victorias (que son más) y de palear la tristeza con las derrotas (que son menos).

Hoy regresa el Junior físico al Romelio. Porque el Junior sentimiento no se va nunca, permanece inalterable en el alma…   

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Más Columnas de Opinión

El Heraldo
Javier Castell Lopez

El reto del Junior

En el mundial de 1974, en Alemania, irrumpió el vertiginoso, presionante y envolvente juego de Países Bajos, asombrando al mundo del fútbol por su dinámica, la rotación permanente de sus jugadores por todo el campo y su técnica en velocidad.

Leer
El Heraldo
Enrique Dávila

Protestantes, tragado

¿Por qué se les dice ‘protestantes’ a seguidores de otras religiones? Nunca he oído ni leído que protesten por algo. Arcadio Saumeth, Malambo

Las guerras de religión han sido siempre funestas en la historia de la humanidad por c

Leer
El Heraldo
Indalecio Dangond

Nuevo modelo productivo

En el año 2014, el gobierno le encomendó al DANE realizar un Censo Nacional Agropecuario, para saber el estado de salud del campo colombiano. Un año después, los resultados determinaron que el sector agropecuario estaba en sala de urgencias.&n

Leer
El Heraldo
Marcela Garcia Caballero

Que gane la mejor

Para no hablar de lo absolutamente ilógico que resulta la idea de tener que depender en el futuro del regimen dictatorial venezolano para obtener gas, para no hablar de lo que esta noticia le haría al precio del dólar, y para no hablar de las e

Leer
Ver más Columnas de Opinión
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.