Por ello, el Caribe esta vez debe actuar monolítico, nada de veleidades, que si Paloma, que si ningún otro. Emocionados, todos a una vayamos a elegir presidente propio, a no repetir el error de desechar la oportunidad de que nos gobierne uno de nosotros. Tenemos al ‘Tigre’ a punto de imponerse, y está en nuestras manos movilizarse a las urnas para lograrlo.
Petro lo que pretende, se dijo desde un principio, es atornillarse en el poder y, antes del 31 incendiará el país y creará un caos, que sólo él podrá resolver. Los cambios en la cúpula militar no son improvisados, sino parte de un plan cuidadosamente estudiado.
Ante tal peligro, hay que desechar bobadas cosméticas y “correctas”, y elegir a quien con firmeza y decisión esté dispuesto a enfrentar semejante amenaza “por la razón o por la fuerza”. La lectura del documento de Cepeda conduce a que es imperativo elegir a “El Tigre” en primera vuelta.
No le comamos cuentos a las encuestas. Aunque por aquí somos homofóbicos. En el Caribe todos cerraremos filas para elegir al tigre, y haremos que gane en primera vuelta.
Así que costeño que se respete, más aún barranquillero que se respete debe consignar su voto, para desde primera vuelta tener un presidente que sea como nosotros, que hable y piense como nosotros, y que priorice la ejecución de todos nuestros proyectos.
La gente está hastiada de tanto irrespeto a los principios y valores, de tanta estupidez, de tanta equivocación, y de tanta agresión y delincuencia. La gente quiere volver a sentirse apoyada y respaldada, y el ‘Tigre’ representa la recuperación de todo lo en mala hora extraviado, y que Cepeda quiere eternizar.
La gente está aburrida del petrismo, y no ve la hora que llegue la solución, que no es otra diferente al Tigre, mano firme, no más triquiñuelas santistas ni más cooperativa para los de siempre. Todo conduce a que el Tigre ganará ampliamente y, si no es en primera vuelta, le ganará a Paloma, ya que Cepeda quedará de tercero.
A pesar que la olla quedará raspada, a la presidencia hay ¡catorce! aspirantes, con más de un Judas. Tal exceso podría poner en peligro hasta la realización de una segunda vuelta. La unión es un imperativo. No se puede atomizar los votos anti petristas, ni ser tibio.
Pese al canibalismo masoquista, todos andamos encarretados con Abelardo. Se afirma que costeño que se respete debe votar por el tigre: Es como nosotros, habla como nosotros, frentea como nosotros, y no le cabe ni un milímetro de hipocresía.
El único coherente es el tigre. Su vice no fue escogido para sumar votos, sino para aportar estructura y conocimiento. No será una figura electoral, sino un actor principal en su administración, alguien que le brinda confianza al país en caso de una ausencia presidencial.