Los errores y las mentiras sobre la Gran Consulta
Hay quienes se están dedicando a sabotearla. Invitan a no votarla o a anular el voto. Los argumentos son abiertamente falsos o errados.

Hay quienes se están dedicando a sabotearla. Invitan a no votarla o a anular el voto. Los argumentos son abiertamente falsos o errados.
Retrocede la democracia de la mano del populismo de todos los colores. El asunto es tan grave que el que debiera ser el líder democrático de Occidente, el presidente de los Estados Unidos, no teme decir de sí mismo que es “un dictador”. No lo es, pero después de su declaración de Davos queda clarísimo que quisiera serlo.
Con un puerto moderno y competitivo, Urabá deja de ser un territorio periférico para convertirse en un nodo estratégico del comercio exterior colombiano, capaz de dinamizar la economía regional y nacional.
Petro no es Maduro ni Colombia es Venezuela. Acá, aunque con problemas y debilidades y a pesar del propio Petro y sus intentos por socavarlas, funcionan las instituciones. No hay necesidad de una quirúrgica operación norteamericana.
El mensaje general de Trump es claro: detrás de sus palabras vienen las acciones. Ocurrió en el Medio Oriente y ocurre ahora en Venezuela. Trump ladra y muerde. La izquierda carnívora latinoamericana, esa que gana en las urnas y después maniobra para quedarse permanentemente en el poder, queda también advertida.
La emergencia económica pretende meter por la puerta de atrás la tributaria que el Congreso no aprobó. La Constitucional debería haberla suspendido. La Constitución no tiene vacaciones, el afán del gobierno de hacer trampa es evidente y monumental el daño a la economía y a la transparencia en las elecciones.
Necesitamos, en cambio, parlamentarios bien formados, ideológicamente sólidos y consistentes, honrados y transparentes. Y con temple, que se necesitará y mucho tanto para encarar la reconstrucción del país que nos dejan en ruinas y devolverle la esperanza a los colombianos, como para servir de freno y contrapeso a una Presidencia que tiene demasiada capacidad de hacer daño.
Si gana Cepeda se viene el abismo. Por eso, como plantea el expresidente Uribe, necesitamos la unidad del centro a la derecha, de Fajardo a Abelardo. Me temo que, sin embargo, no será posible.
Calarcá fue liberado por orden de Petro, quien lo nombró gestor de paz, y de la Fiscal, con la peregrina tesis de que solo podría ser detenido si estuviera cometiendo un crimen de lesa humanidad.mbres fuertes de Petro
El CD no debería condicionar su entrada a la coalición de los partidos a De la Espriella. Debe apostarle a la fuerza que tomará su candidatura apenas sea proclamada y al empuje que le dará Álvaro Uribe. Tiene muchas oportunidades en una interpartidista en marzo.