Compartir:

Con el inicio de trabajos nocturnos de reparcheo en las cuatro orejas del puente de la Cordialidad, este lunes arranca formalmente la ejecución del Contrato de Obra No. 2000 de 2025, un proyecto clave para mejorar la movilidad en la conexión entre Galapa y Barranquilla, sobre la Ruta 9006.

Las primeras intervenciones se concentrarán en estos accesos, fundamentales para la implementación del Plan de Manejo de Tráfico (PMT), ya que tres de ellos funcionarán como vías alternas mientras avanzan las obras principales.

La directora territorial del Instituto Nacional de Vías (Invías), Diana María Banegas, explicó que esta fase inicial responde a la necesidad de garantizar condiciones adecuadas de tránsito durante la ejecución del proyecto.

“Las orejas están en asfalto y se les va a hacer un reparcheo. Ya tenemos garantizado el suministro de mezcla asfáltica, que no fue fácil por el volumen requerido, pero se logró asegurar con un proveedor cercano. Estos trabajos serán nocturnos y con todas las medidas de seguridad”, señaló la funcionaria.

La obra fue adjudicada al Consorcio Galapa tras el proceso licitatorio derivado del Decreto 1848.01 del 3 de octubre de 2025 expedido por Invías. El contrato inició el 24 de diciembre de 2025 y se extenderá hasta el 25 de mayo, con una inversión cercana a los $2 mil millones.

Rigoberto Walteros, residente técnico del consorcio, indicó que el proyecto responde al deterioro evidente del corredor, el cual presenta fallas por inundaciones, hundimientos y la pérdida de la carpeta asfáltica en varios tramos

“Encontramos una vía en mal estado, incluso con material de relleno puesto por la misma comunidad para poder transitar. Esta intervención traerá beneficios en movilidad, seguridad y conectividad para todos los actores viales”, afirmó.

Walteros detalló que el proyecto también comprende labores de demolición, excavaciones mecánicas y manuales, disposición de escombros, instalación de rajón, subbase y una losa de concreto de alta resistencia de 30 centímetros, además de bordillos, cunetas, demarcación y obras hidráulicas.

Entre estas últimas se contempla la instalación de geodrenes en ambos costados de la vía y la reconstrucción de una alcantarilla actualmente obstruida, con el fin de restablecer el flujo de aguas hacia el canal de San Carlos.

JHONY OLIVARES

Piden intervención integral

Durante la socialización del proyecto, representantes del Distrito y de la comunidad expresaron preocupaciones sobre el alcance de las obras, insistiendo en la necesidad de una intervención estructural del puente.

El ingeniero Alberto Vázquez, de la Secretaría de Obras Públicas de Barranquilla, advirtió sobre signos de deterioro en la estructura, como el descascaramiento de vigas, lo que indicaría posibles afectaciones en el acero de refuerzo.

“La expectativa de la ciudad es una intervención integral. Nos preocupa que se atienda solo la superficie de rodadura cuando podría haber una problemática estructural más prioritaria”, sostuvo el funcionario.

A estas inquietudes se sumaron líderes comunitarios como Pedro Carvajal, edil de la localidad Metropolitana, quien señaló que el tramo presenta un “cuello de botella” al pasar de varios carriles a uno solo en la conectante, aumentando el riesgo de congestión y accidentes.

Por su parte, el edil José Betancur alertó sobre factores adicionales que agravan la movilidad, como el estacionamiento de buses sobre el puente y la instalación de retenes en horas pico, lo que genera fuertes congestiones.

Otros residentes manifestaron su preocupación por el estado general de la infraestructura, temiendo que el deterioro acumulado pueda representar riesgos mayores si no se atiende de fondo.

Por su parte, el Invías se comprometió adelantar las gestiones para que se realice un estudio que determine el estado real de la infraestructura. Además, se concordó la realización de reuniones de socialización para analizar algunos que siguen pendientes frente a este proceso en la zona.