El Tribunal Superior de Bogotá condenó al confeso homicida hace un par de días a 58 años de cárcel y a una multa de $1.200 millones. La familia de la menor aún no ha presentado demanda de reparación.
Según la Fiscalía, Rafael Uribe Noguera habría consumido una alta cantidad de drogas y alcohol, al parecer tras cometer el asesinato y con el fin de ser internado en un centro clínico, para no ser llevado ante las autoridades.
Entre los testigos que anunció la defensa se encuentran los esposos de los hermanos de Rafael Uribe Noguera, condenado por el crimen de la pequeña Yuliana Samboní.
El hecho se registró este jueves en la calle 82 con carrera 50 C, en las afueras de la Institución Educativa San Juan Bosco.
El condenado por el crimen de Yuliana señaló en una carta que el peor error de su vida fue entrar en el 'infierno' de las drogas y el alcohol.