La decisión pone fin a un proceso judicial que tardó 14 años.
El 31 de julio, los trenes de ambas empresas colisionaron dejando 35 turistas heridos, entre ellos estadounidenses, surcoreanos, una chilena y un francés.
Los andenes ubicados bajo la ciudadela de piedra, se encuentran a unos tres o cuatro metros de profundidad.
Ambas instauraron denuncias contra el gobierno peruano con el fin de que les restituyan las ruinas ancestrales.
La Unesco aplaza por dos años su inclusión en la lista de riesgo. La decisión fue tomada ayer en Bonn, Alemania.

