Cada 5 de junio se busca concientizar a la sociedad que la Tierra 'es nuestro único hogar y es responsabilidad de la humanidad salvaguardar sus recursos finitos'.
Es importante servir y ser solidarios con todos aquellos que nos necesitan. La medida real de la espiritualidad es el servicio. Podemos rezar mucho, alabar en lenguas, tener profecías y ser los más sencillos, pero si no somos servidores y útiles para los que, metidos en las peores situaciones, han perdido la esperanza por la vida, no somos espirituales. Necesitamos aprender a servir con pasión, evitando ser selectivos, dando lo mejor para que el mundo pueda ser mejor.
Hace algo más de 200 mil años apareció el homo sapiens, nuestra especie, dotada de un cerebro más grande, que desarrolló un lenguaje sofisticado, hasta conducirnos, hace 100 mil años, al comportamiento de los humanos modernos. A partir de entonces los simios del cambio climático nos dispersamos por la faz de La Tierra.
El pontífice ha intensificado en estas últimas semanas sus llamamientos para un mayor compromiso de los Estados.

