Las peloteras internas del Ejecutivo, con acusaciones cruzadas y falta de liderazgo presidencial, minan su gobernabilidad y erosionan la credibilidad del Estado.
Sin claridad ni certezas, el Gobierno mantiene abierto el diálogo con ‘Costeños’ y ‘Pepes’ y anuncia, al menos, una hoja de ruta “concertada” con el territorio.
Con poder autoritario, Trump impone una política interna y externa unilateral, coercitiva y desestabilizadora que subordina el diálogo y la ley a sus intereses.
Pese a la brutal represión del régimen, los iraníes siguen en las calles exigiendo libertades básicas y reformas económicas reales que les retornen la esperanza.
Los nuevos retrasos alertados por la Veeduría Ciudadana confirman que la modernización del Ernesto Cortissoz sigue siendo una deuda pendiente con Barranquilla.