El Heraldo
El arzobispo Pablo Emiro Salas en la Eucaristía de Exequias del padre Julio Balza, quien falleció el pasado 24 de mayo. Mery Granados Herrera.
Sociedad

Los padres de la Arquidiócesis de Barranquilla que la covid se llevó

Durante la pandemia han sido nueve los sacerdotes que han fallecido: cuatro por coronavirus y cinco por otras causas. 

La covid-19 ha cobrado la vida de 125.278 personas en el país. De esa cifra, que representa en números el dolor de muchas familias, hacen parte cuatro sacerdotes de la Arquidiócesis de Barranquilla. En este mismo tiempo pandémico cinco clérigos más fallecieron por otras causas.

En total son nueve los que ya no están de cuerpo presente y que representaban para la comunidad católica en la ciudad un apoyo espiritual y material por el servicio que prestaban en sus parroquias. Así que además de ser una pérdida irreparable para sus familiares, amigos y fieles, las dolorosas partidas significan para la Arquidiócesis unos vacíos por llenar.

“Haberlos perdido es no poder contar más con personas tan valiosas como eran ellos y prescindir de los servicios que venían realizando en sus diócesis. Perdimos sacerdotes muy jóvenes que venían en la plenitud de su ministerio trabajando en distintas parroquias, y eso nos ha significado dejar algunas comunidades huérfanas, solas, sin sus pastores, que hasta la fecha no hemos podido del todo restablecer”, dijo a EL HERALDO Pablo Emiro Salas Anteliz, arzobispo de la Arquidiócesis de Barranquilla.

Buscar quien supla el espacio que dejó cada párroco no ha sido tarea fácil para monseñor Pablo Emiro Salas, ni tampoco para los demás sacerdotes que conforman la curia arquidiocesana. Ahora, el reto de seguir manteniendo a las diferentes comunidades parroquiales es de todos.

El padre Jorge Casto, delegado arquidiocesano de las comunicaciones en la ciudad, es uno de los testigos de la creatividad y el esfuerzo doble que han tenido que implementar en la Iglesia Católica a raíz de los nueve fallecimientos. Afirma que el arzobispo “ha hecho, desde lo que Dios le ha iluminado, grandes gestiones para que las comunidades no queden solas”.

Castro reitera que como él ha habido sacerdotes a los que les ha tocado acompañar “dos, tres comunidades y se ha incrementado un poco el trabajo”. No obstante, el compromiso por su misión terrenal continúa con el mismo optimismo.

Perdimos sacerdotes muy jóvenes que venían en la plenitud de su ministerio trabajando en distintas parroquias, y eso nos ha significado dejar algunas comunidades huérfanas, solas, sin sus pastores.

Día a día la Arquidiócesis está en la constante búsqueda de estrategias que les permitan seguir por el camino “que cada pastor tenía con su rebaño parroquial”. Salas Anteliz asegura que después de tantas muertes “todo se mueve según las circunstancias diarias”.

“Esto nos ha exigido poner en algunas parroquias algunos diáconos que han estado al frente de ellas y en otras seminaristas. Poco a poco hemos podido suplir algunos de esos vacíos que teníamos desde el momento de la pérdida, pero hemos tenido que ser creativos con una corresponsabilidad que nos toca a todos los sacerdotes, quienes entran también a apoyar y a sostener”.

Las pérdidas de los clérigos han obligado a los sacerdotes a hacer un esfuerzo doble en el servicio parroquial. 
Vacunados al tiempo

Regirse bajo las leyes de Dios, pero también bajo las del Gobierno Nacional. Ese es el accionar de la Iglesia Católica en Barranquilla, que para continuar ejerciendo sus servicios eclesiásticos ha implementado las medidas de bioseguridad requeridas y ha exigido a todos los clérigos la vacunación contra la covid-19.

“Teníamos la necesidad de comprar vacunas con tal de mitigar los riesgos para los sacerdotes y seminaristas, quienes están en contacto con las demás personas debido a nuestra misión. Sin embargo, con el aceleramiento que ha habido en la vacunación, ya el 100 % de los integrantes de la Arquidiócesis estamos vacunados, también los seminaristas”, puntualizó monseñor Pablo Salas.

El servicio a la comunidad y el compromiso con la salud de los suyos es su prioridad, por tal razón el padre Jorge Castro y más sacerdotes invitan a sus comunidades a que se vacunen. “Animamos a nuestros hermanos a que también accedan a la vacunación, porque todos somos conscientes de nuestra misión y también de los cuidados. Justamente lo hacemos por los sacerdotes que fallecieron en el campo de batalla haciendo su misión, por decirlo así, y nos esforzamos por salir adelante”.

A su vez, la Arquidiócesis de Barranquilla hace un llamado a los católicos a que regresen al templo. Si bien la virtualidad fue una herramienta importante durante el confinamiento y en lo que va corrido de la pandemia, la invitación es a que vuelvan presencialmente a vivir el sacramento de la liturgia.

En cuanto a las almas que hoy son recordadas por lo que hicieron en vida, el arzobispo confía y pone cada pérdida y obstáculo de la vida en las manos de Dios. “Asumimos esto en la fe con mucha esperanza y le pedimos al Señor que nos multiplique en abundancia la pérdida de estos sacerdotes con nuevas vocaciones y con una vida cada vez más santa en los sacerdotes que aún pertenecen a la Arquidiócesis de Barranquilla”.

Padre Julio Balza Tatis

El párroco de la iglesia Los Doce Apóstoles, en el barrio La Unión, en Barranquilla, falleció el 24 de mayo de 2021. Durante casi dos meses, el barranquillero estuvo internado en la clínica luego de dar positivo para covid-19, ser intubado, librarse de la batalla contra el coronavirus, pero quedar con secuelas en su cuerpo que lo afectaron. Balza es recordado por su alegría, dotes en el canto y cercanía con los jóvenes.

Padre Jesús Ariza Pérez

A la edad de 38 años falleció el padre Jesús David Ariza Pérez, quien se encontraba desempeñando su ministerio sacerdotal en la parroquia Cristo Sacerdote de la Urbanización Soledad Real. Se caracterizó por ser siempre alegre, espontáneo, carismático y buen amigo. 

Su afición al fútbol lo hizo pertenecer al equipo de la Copa de la Fe Arquidiocesana, junto a sus hermanos sacerdotes a nivel nacional. 

Padre Guillermo Casalins Fontalvo

El 27 de abril de 2021 falleció a sus 58 años el sacerdote de Ponedera, Atlántico, Guillermo Manuel Casalins Fontalvo, quien se desempeñaba como director pastoral del Liceo de Cervantes de Barranquilla. 

Casalins Fontalvo estuvo recluido dos semanas antes de su muerte en una clínica de Barranquilla, debido a complicaciones con la covid-19. La comunidad agustiniana en Colombia lamentó su fallecimiento.

Padre Tarsicio Cardona Cardona

El coronavirus se llevó al padre Tarsicio Cardona, quien se encontraba desempeñando su ministerio sacerdotal en la Parroquia San Pedro Claver, en el barrio 7 de Abril, el 28 de junio de 2020. 

El líder religioso nació en La Ceja, Antioquia, el 13 de septiembre de 1954 y llegó a Barranquilla en el año 1986. Realizó sus estudios vocacionales en el Seminario Regional de la Costa Atlántica Juan XXIII.

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