¿Quieres recibir notificaciones?
Si
No
INGRESAR Explora tu perfil

Amigo lector,

Haz disfrutado 5 de 10 contenidos gratuitos.

Nuestro deseo es que continues informandote y disfrutando de todo nuestro contenido, por eso te invitamos a iniciar sesión ó crea tu cuenta gratis en nuestro portal.

SUSCRÍBETE
Opinión

La fe y la COVID-19

La creencia en un ser superior que gobierna nuestro universo y la fe que le dispensamos para solicitar su indulgencia y poder superar debilidades y limitaciones, han estado siempre presentes en las creencias e ilusiones del hombre.

En estos días me emocionó observar, en un telenoticiero, el video de una mujer de 65 años que, sosteniendo una Biblia con su mano derecha extendida hacia el cielo, agradecía su recuperación del COVID-19 tras ser dada de alta, y con su otra mano saludaba al personal que la había atendido, y que le aplaudía efusivamente. Su gesto reflejaba gratitud inmensa a su Dios y a quienes la asistieron en su enfermedad.

La creencia en un ser superior que gobierna nuestro universo y la fe que le dispensamos para solicitar su indulgencia y poder superar debilidades y limitaciones, han estado siempre presentes en las creencias e ilusiones del hombre.

Históricamente se reconocen múltiples motivaciones de la sociedad humana para reconocer y validar la necesidad del espacio de lo divino. Las más comunes en las 4.200 religiones y 30.000 dioses que hasta hoy se contabilizan en los estudios arqueológicos y socioantropológicos son: 1) Exploración y justificación de la existencia del universo y entender lo racionalmente inexplicable, 2) Definición de normas morales de sana convivencia social, y 3) Esperanza de superar la finitud y fragilidad. Estos tres roles están relacionados con las bases morales de los pueblos creyentes y se dan acorde con su nivel educativo, costumbres, cultura y fe.

La palabra fe proviene del latín fides, que significa creer. Fe es la seguridad o confianza en una persona, cosa, deidad o doctrina. Es una virtud que puede utilizarse en infinidad de momentos y manera; está en cada persona aprender a hacer uso de ella como objeto de bien y no de mal.

Históricamente, la fe ha sido estudiada por la teología y el conocimiento científico. Desde la perspectiva de la sicología, la neuroteología analiza su impacto en el cerebro humano y sus repercusiones positivas en la mejora de la salud física, mental y emocional de las personas. Es, sin duda, un patrimonio de cada persona. Como lo define la sabiduría popular: “la fe mueve montañas”.

Es necesario que en medio de esta agresiva pandemia que nos avasalla, que nos aisló e hizo detener las actividades económicas, productivas, académicas, culturales, etc., reflexionemos, en el marco de la fe que profesamos, sobre nuestra existencia y fragilidad, pero sobre todo acerca de nuestras responsabilidades como coadyuvantes de la hecatombe. Es necesario cultivar nuestra espiritualidad y corregir nuestras actitudes y comportamientos individualistas y utilitaristas que afectan a la sociedad y la natura.

Estos críticos momentos nos invitan a ser solidarios y altruistas. Es pertinente que todos: ateos, agnósticos, panteístas y creyentes, meditemos y actuemos unidos y propositivamente para superar pronto la pesadilla.

Este tiempo puede verse como un llamado de Dios o un grito de la madre Natura para encauzar nuestro actuar moral y cambiar definitivamente esas conductas equivocadas que coadyuvan a la construcción de una sociedad inequitativa, excluyente y avasalladora de la naturaleza. El cambio es ahora o seguiremos expuestos a una seguidilla de pandemias.

rector@unisimonbolivar.edu.co

Columna de opinión - COVID-19 - Fe - opinión -

Más Columnas de Opinión

José Consuegra

¿La vacuna salvadora?

La vacuna contra el ébola tiene hasta ahora el récord del menor tiempo en demostración de eficacia: un año, lo que es considerado un hito en la historia de estas investigaciones. Comúnmente, la elaboración de estos biológicos tarda entre 4

Leer
José Félix Lafaurie

La plata del campo V

Concluyo este ciclo con un tema que, a pesar de su importancia, ha sido relegado por la política pública agropecuaria, dejándoselo, cuando mucho, a la cooperación internacional. Me refiero a La Asociatividad.

La política pública de

Leer
Fernando Giraldo

Ambigüedades

Hagamos un recorrido de lo ocurrido al primero de junio. Teníamos dos alternativas: la primera consistía en no cerrar la vida social para preservar la economía y atender la emergencia con los recursos que se tenían; este escenario nos era dif

Leer
Ricardo Plata Cepeda

Novilidad ¿ahora sí?

El símil se me ocurrió leyendo “La revolución del nega-vatio”, del físico Amory Lovins, quien en 1989 acuñó ese término como el vatio que no se consume, el que se evita gracias al cambio de actitud guiado por la racionalidad y que se lo

Leer
Ver más Columnas de Opinión
Opinión

Patriarcalismo y estado

Antes de la pandemia había un orden social, político, económico que con sus injusticias marchaba en casi todos los países del mundo donde el dinero entraba en grandes cantidades a unos y, en pocas a otros; de todas maneras, a los menos favorecidos les alcanzaba para darles con gran empeño educación a los hijos, alimentación y paseo los domingos a un centro comercial.

Un orden endeble que la enfermedad mundial develó, propiciando la caída cultural más estruendosa en toda la historia de la humanidad, la que será narrada por los siglos de los siglos.

Somos el producto de la invención política, social, económica –a muy grandes rasgos- de Platón, Aristóteles, Nicolás Maquiavelo, Thomas Hobbes, John Locke, Adam Smith, Montesquieu, John Rawls, Bill Gates, Warren Buffet que hoy se ha llenado de fisuras. Siendo el capitalismo la más despiadada creación del patriarcado entregándonos, en plena calamidad mundial, al primer hombre trillonario de la historia, Jeff Bezos, dueño de Amazon y, a millones en la pobreza.

La mujer, sometida por el varón, se vio obligada durante milenios a plegarse al enfoque que él ha tenido del mundo, hasta que su lucha por su libertad e igualdad empezó a dar frutos en el Siglo XX. Ella, ha desarrollado un pensamiento crítico de la visión del mundo del varón y ha construido la propia desde la griega Hiparquía, hasta Martha Nussbaum; ha ascendido, sí, pero se necesita que inscriba más su pensamiento en las conceptualizaciones que dan forma al Estado. En el G20 de 2019, solo dos mujeres hacían parte de los gobiernos que lo conforman: Teresa May y Ángela Merkel. Pero, hacer parte de un gobierno no es lo mismo que generar reflexiones que sirvan de base para una teoría del Estado.

Es el varón el inventor del dinero, la ganancia, los bancos, los intereses, la usura, la venta de las indulgencias, las letras, la propiedad privada, la hipoteca, los desalojos. De la pérfida ley de la oferta y la demanda con su bolsa de valores. De la publicidad y la propaganda utilizando a la mujer. De la industria farmacéutica que se enriquece con la enfermedad y con la muerte. Es Donald Trump extorsionando públicamente a la Organización Mundial de la Salud; es Jair Bolsonaro, acabando con el Amazonas. La subjetividad del varón está marcada por la conquista, la dominación y la explotación. Paradójicamente, el más amoroso de los varones, el que defendió a la mujer, el que se acercó a los niños, el que lanzó a la humanidad un mensaje de conciliación, paz y sencillez, un hombre llamado Jesús –real o mítico-, fue crucificado por otros varones. La pandemia muestra el fracaso del mundo construido por el hombre.

Hay que resignificar el concepto de Estado que nos viene del hombre, especialmente del europeo.  Resignificarlo desde la compasión por los más desvalidos, colocándonos al servicio de ellos, no usufructuándolos para desarmar la democracia en las elecciones. Una noción de Estado que puede pensarse desde lo que la mujer –con sus excepciones- ha hecho durante milenios: alimentar, proteger, buscar la igualdad; que implican principios éticos que sostienen la vida.   luceromartinezkasab@hotmail.com

Columna de opinión - feminismo - opinión -

Más Columnas de Opinión

José Consuegra

¿La vacuna salvadora?

La vacuna contra el ébola tiene hasta ahora el récord del menor tiempo en demostración de eficacia: un año, lo que es considerado un hito en la historia de estas investigaciones. Comúnmente, la elaboración de estos biológicos tarda entre 4

Leer
José Félix Lafaurie

La plata del campo V

Concluyo este ciclo con un tema que, a pesar de su importancia, ha sido relegado por la política pública agropecuaria, dejándoselo, cuando mucho, a la cooperación internacional. Me refiero a La Asociatividad.

La política pública de

Leer
Fernando Giraldo

Ambigüedades

Hagamos un recorrido de lo ocurrido al primero de junio. Teníamos dos alternativas: la primera consistía en no cerrar la vida social para preservar la economía y atender la emergencia con los recursos que se tenían; este escenario nos era dif

Leer
Ricardo Plata Cepeda

Novilidad ¿ahora sí?

El símil se me ocurrió leyendo “La revolución del nega-vatio”, del físico Amory Lovins, quien en 1989 acuñó ese término como el vatio que no se consume, el que se evita gracias al cambio de actitud guiado por la racionalidad y que se lo

Leer
Ver más Columnas de Opinión
Cartas de Lectores

“Delenda est coronavirus”

Hace cientos de años, entre Roma y Cartago hubo una rivalidad bélica; Aníbal Jefe Militar cartaginense remontó los Alpes para invadir Roma, no pudo, fue derrotado militarmente.

Ante el peligro de actitudes de Cartago, como las de Aníbal, un General romano Escipión ‘’El Africano’’ expresó públicamente con mucha indignación: ‘’Delenda est Cartago’’, lo que ocurrió efectivamente en la Tercera Guerra Púnica por el General Escipión Emiliano, quien derrotó y arrasó a Cartago, cuya ubicación en el norte de Africa es en donde hoy existe Tunez.

El Gobierno de Colombia debe expresar una frase similar: ‘’Delenda es Coronavirus’’. Muchos científicos y políticos nos hablan cada día del coronavirus y la enfermedad de provoca: COVID-19. Nadie nos dice de dónde viene ni en qué consiste, funcionarios de la CIA conjeturan que surgió de un laboratorio en la ciudad china de Wuhan en donde los estudiaban o crearon y de allí emigró en muchos portadores hacia Europa y América.

No existe vacuna ni terapia útil para tratar esta enfermedad, la prueba es los mas de 320.000 fallecidos; de éstos mas de 100.000 en América. La medicina preventiva ha mostrado éxitos en varias clases de cáncer, en diferentes partes del cuerpo humano, en esta crisis se ha perdido la confianza en científicos como infectólogos y epidemiólogos norteamericanos, europeos, asiáticos y de la OMS. Existe una versión que hace 7 años, un fraile en la Plaza Mayor del Vaticano, predijo esta pandemia; específicamente la historia no registra una profecía del médico francés, Nostradamus en el siglo XVI, lo que si dijo este enigmático personaje es que ‘’habría una tercera guerra mundial,’’ no aclaró si sería con armas o con bacterias.

De las autoridades sanitarias no conocemos vacunas ni terapias. De los gobernantes vemos reencarnaciones de Hitler en el trato a los mayores de 70 años, la reclusión como la que este dictador hizo con los judíos en Varsovia, Polonia en la década del 40. No hay una oferta médica a domicilio para esta franja de colombianos constructores de la nación.

Es público el descaro en sobrecostos de contratos para comprar elementos de sanidad y alimentos, rogamos para que los pueblos reaccionen y haya revocatorias de mandatos y pago de penas en una colonia penal nueva, en Puerto Nariño Amazonas, para los responsables de delitos contra el tesoro público.

Osvaldo Cara

Más Cartas de los Lectores

Ver más Cartas de los Lectores
Cartas de Lectores

Reinventarse y adaptarse

El mundo cambio y drásticamente.

Abrir la mente, crear, adaptación a los nuevos tiempos, son signos de positivismo en medio de esta pandemia. El aislamiento propició el comienzo de una nueva sociedad. El arte, fuente propicia para la creación, especialmente compositores y cantantes desde sus encierros, les llega la musa inspiradora y se prestan a dar a conocer sus obras. Uno de ellos es Carlos Vive y su nuevo trabajo Cumbiana, que ya presento y está en las plataformas musicales, y como invitado, el panameño Rubén Blades.

Por lo menos, y en lo que se refiere a este Artista samario, los ritmos de la Costa Caribe, siempre tienen en el a un gran difusor y respetando las raíces rítmicas, se prestar a darlas a conocer y con los sonidos de hoy. En buena hora por Carlos Vives que lanza su trabajo musical con sonidos urbanos.

Pero, y de lo folclórico qué? Cuando seria que se grabó el ultimo porro o la última cumbia? Quienes reemplazaron a Irene Martínez a La Niña Emilia, a Ramaya Beltrán. Por aquí en la ciudad se escucha en ciertos lugares lo que graban los artistas del interior, la llamada música popular, que está teniendo buena acogida en la gente joven y eso está bien, pero difundamos y defendamos lo nuestro. Checo, Juan Piña, Juan Carlos Coronell, ahí están para esa tarea.

Pablo Romo Romo

Más Cartas de los Lectores

Ver más Cartas de los Lectores
Editorial

El Editorial | ¡No es hora de callar!

Hoy en el Día Nacional por la Dignidad de Víctimas de Violencia Sexual es un imperativo moral y ético reconocer el inmenso dolor de las 26.534 mujeres que han padecido el uso de sus cuerpos como arma y campo de guerra.

Un importante paso dio la Sala de Reconocimiento de la Jurisdicción Especial de Paz, JEP, al recibir, de manera virtual, el informe sobre violencia sexual que documenta nuevos casos en la subregión de los Montes de María.

Llegar a la verdad, que aún no ha sido reconocida en estos hechos victimizantes de abuso sexual durante el conflicto armado, es una labor en la que debe comprometerse a fondo el organismo de justicia transicional para establecer responsabilidades penales individuales sobre estos crímenes de lesa humanidad. Hoy en el Día Nacional por la Dignidad de Víctimas de Violencia Sexual es un imperativo moral y ético reconocer el inmenso dolor de las 26.534 mujeres que, en el país, según el Registro Único de Víctimas (RUV), han padecido el uso de sus propios cuerpos como arma y campo de guerra.

Víctimas de todas las edades, regiones geográficas, grupos étnicos y condiciones socioeconómicas que, en la gran mayoría de los casos, continúan reclamando justicia para que estas atrocidades, cometidas por combatientes ilegales e integrantes de la Fuerza Pública, no queden en la impunidad y se garantice para ellas el derecho a la verdad plena. Estas mujeres, que se cansaron de tocar las puertas de la justicia ordinaria, han depositado su confianza en la JEP, que desde 2018 está recibiendo informes que atestiguan casos de violencia sexual contra niñas, adolescentes y mujeres, especialmente de comunidades indígenas y afrocolombianas de todo el territorio nacional.

En su búsqueda de garantías de verdad, justicia, reparación y no repetición, muchas de ellas han sido asesinadas o amenazadas por sus victimarios, que siguen sin reconocer la monstruosidad de sus delitos. Bajo una macabra estigmatización, producto de la irracionalidad de la guerra que ha devastado durante más de medio siglo al país, los paramilitares usaron la violencia sexual contra mujeres a las que señalaban como sus enemigas, acusándolas de ser guerrilleras o familiares de guerrilleros, como ocurrió en la masacre de El Salado hace 20 años.

En otros casos y como resultado de la intolerable lógica machista al sentirse dueños y señores de los territorios, los miembros de los grupos armados consideraban a las mujeres como seres inferiores o de poca valía para legitimar sus repudiables mecanismos de dominación, castigar conductas que estimaban inapropiadas, regular sus relaciones sexo-afectivas e instrumentalizar sus cuerpos como ‘trofeos’ o botín de guerra, entre muchas otras formas de violencia. Este nuevo informe recoge 47 casos de violencia sexual, reportados por 39 mujeres de nueve municipios de los Montes de María en Bolívar y Sucre y un municipio de Córdoba, entre los años 1983 y 2014, perpetrados por miembros de las Farc, Ejército y Policía.

Una vez más, las víctimas rompen su silencio de tantos años, alzan su voz y se declaran esperanzadas en que se haga justicia. Cuánta nobleza encierra el corazón de estas mujeres que no buscan venganza, que no quieren ver a sus victimarios pudriéndose en una cárcel o sufriendo lo que han padecido en su soledad o con sus familias. Ellas, que han ofrecido incalculables lecciones de dignidad y valentía a los colombianos, y que han demostrado ser capaces de perdonar a quienes les hicieron tanto daño, solo anhelan estar en el centro de la justicia para llegar a la verdad de los crímenes cometidos en su contra y ser reparadas.

La JEP tiene un desafío histórico en el esclarecimiento de estos delitos, priorizados en cuatro de los siete macroprocesos que la entidad abrió y en los que ya están acreditadas 43 víctimas de violencia sexual. A estas víctimas hay que cumplirles sin caer en estereotipos perjudiciales de género, ni desconociendo la relación entre la violencia sexual y el conflicto armado. Es hora de ponerle fin a tantas décadas de ignominia, oprobios e infamias. Es lo que desean, es lo que realmente buscan.

Resarcir su dolor solo será posible si la JEP avanza en el reconocimiento de su verdad y en la imposición de las sanciones restaurativas que les ayuden a sanar, garantizando que hechos tan miserables, como éstos, que las revictimizan, nunca más vuelvan a ocurrir. No más silencio social, no más connivencia con estas prácticas. Doctora Patricia Linares, presidenta de la JEP, tiene la palabra.

Columna de opinión - El Editorial - opinión -

Más Editoriales

Editorial

El Editorial | Respeto a la misión médica

A la dolorosa estigmatización por su trabajo, la carencia de elementos de bioseguridad para cumplir con su misión de salvar vidas, las implacables y extenuantes jornadas diarias, y las insufribles condiciones que los arrinconan a la precariedad

Leer
Editorial

El Editorial | Soñar el regreso

En medio de esta incierta pandemia, que no da tregua en su presurosa estrategia de reacomodar todo y a todos, aflora, cada cierto tiempo y de la nada, una ineludible sensación de nostalgia, que podría resumirse en esta magistral frase, “uno vu

Leer
Editorial

El Editorial | A contagiarse del rigor alemán

Ya se dio el primer paso. El Ministerio del Deporte, encabezado por Ernesto Lucena, anunció el martes pasado que dio luz verde a la Dimayor y a la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), para empezar el proceso de reanudación de la Liga profesi

Leer
Editorial

El Editorial | Actuar con prudencia

Acertadas, responsables y consecuentes con el momento que está viviendo Barranquilla y el Atlántico, frente a la expansión de la COVID-19, resultan las decisiones anunciadas, en las últimas horas, por el alcalde Jaime Pumarejo y la gobernadora

Leer
Ver más Editoriales
Opinión

Vergüenza y desencanto

El sistema de justicia es clave en una democracia moderna; debe contribuir con su funcionamiento y se fundamenta en personas autónomas y responsables, así como en la sociedad global, pues hace parte del concepto de democracia (O´Donnell) y es un componente del estado de derecho.

No es así en el caso del exministro Arias, por tratarse de algo debidamente juzgado. Vía tutela se concedió una nueva instancia; mientras millones de casos son ignorados o quedan invisibles. No todos reciben las mismas oportunidades. Es la Colombia del siglo XIX, aunque la Corte Constitucional esté en el XXI. En una democracia de calidad la justicia tiene plena independencia frente a otros poderes, y no compromete su criterio.

Es sabido que los magistrados requieren apoyo partidario para ser postulados y conservan nexos que limitan su independencia cuando ciertos temas, intereses o personas están en juego. No todos los gobernantes y autoridades jurídicas respetan y garantizan cabalmente los derechos civiles, especialmente de prisioneros y detenidos (ni en esta pandemia). No todas las personas sindicadas son tratadas lícita y equitativamente; y tampoco todos quienes delinquen reciben la sanción establecida en la ley. Desde inicios de la República se tiende a favorecer a los más poderosos con impunidad, contra los más débiles.

Bien decía Albert Camus, en Francia, que las instituciones eran frecuentemente malas y funcionaban a favor de quienes las dirigían; que la corrupción estaba en casi todas partes, y la justicia casi en ninguna. La Corte decidió, pensando en Arias, modifi car el derecho nacional; lo cual será también aprovechado por otros avezados condenados; y algunos quedarían en libertad. Este tribunal no tiene tiempo, ni le da importancia, para estudiar oportunamente la Emergencia Nacional, pero sí un asunto que gozó de garantía. Vaya a saberse en cuáles motivaciones y razones, además de las jurídicas, reposa esa decisión.

La tutela no era para contrariar el fallo de los jueces. Por algo la mayoría de los ciudadanos percibe o cree que la justicia es tan complicada y lejana como para entenderla. Pueden entenderla mejor quienes han tenido experiencia ante los jueces; pero para tenerla debe existir justicia real y sin impunidad. La decisión ocurre justo cuando la corrupción gubernamental nos reedita, en medio de la pandemia, la versión II de Agro Ingreso Seguro; en pleno silencio autoritario impuesto en este encierro. Esta calamidad no es solo mal funcionamiento o corrupción institucional; y nos hace pensar en una justicia concebida, creada y sostenida por personas que no saben nada, o muy poco, de democracia.

En el caso de Arias, se trata de una nueva oportunidad para alguien que cometió un delito grave y huyó, argumentado estar desprovisto de poder, infl uencias o recursos y ser perseguido. La democracia es una obra en progreso. Por ello, exige escuchar a la mayoría de los ciudadanos que piensa que la justicia no es igual para todos, que no trata por igual a ricos y pobres y que no es la misma para un político que para un ciudadano de a pie. La decisión de la Corte agrega ilegitimidad, desorden y discriminación, cambiando discretamente reglas de juego con el argumento de defender el estado de derecho. ¡Qué vergüenza!

Fernando Giraldo

Más Columnas de Opinión

José Consuegra

¿La vacuna salvadora?

La vacuna contra el ébola tiene hasta ahora el récord del menor tiempo en demostración de eficacia: un año, lo que es considerado un hito en la historia de estas investigaciones. Comúnmente, la elaboración de estos biológicos tarda entre 4

Leer
José Félix Lafaurie

La plata del campo V

Concluyo este ciclo con un tema que, a pesar de su importancia, ha sido relegado por la política pública agropecuaria, dejándoselo, cuando mucho, a la cooperación internacional. Me refiero a La Asociatividad.

La política pública de

Leer
Fernando Giraldo

Ambigüedades

Hagamos un recorrido de lo ocurrido al primero de junio. Teníamos dos alternativas: la primera consistía en no cerrar la vida social para preservar la economía y atender la emergencia con los recursos que se tenían; este escenario nos era dif

Leer
Ricardo Plata Cepeda

Novilidad ¿ahora sí?

El símil se me ocurrió leyendo “La revolución del nega-vatio”, del físico Amory Lovins, quien en 1989 acuñó ese término como el vatio que no se consume, el que se evita gracias al cambio de actitud guiado por la racionalidad y que se lo

Leer
Ver más Columnas de Opinión
Opinión

Nueva política social

La presente crisis sanitaria y económica originada por el COVID -19, ha develado importantes avances en materia de gestión pública, ilustrando la llegada de una nueva era de la política social bajo un enfoque moderno, apoyado en el manejo de datos y en el trabajo articulado entre distintas entidades.

El programa de Ingreso Solidario, liderado por el Departamento Nacional de Planeación, y dirigido principalmente a un grupo poblacional, quizás no pobre en su totalidad, pero sí ampliamente vulnerable, que en buena medida depende de la economía informal, se convierte en un alivio económico importante para este segmento de la sociedad, que representa cerca del 36,2% del total de hogares del país, los cuales frente a cualquier choque, fácilmente pueden caer en la pobreza.

Tal choque llegó a manera de pandemia y ataco vorazmente a más de 13,7 millones de ocupados que se desenvolvían en el sector informal y permanecían en su mayoría, invisibles frente a las ayudas estatales, como el subsidio a la nómina. Por otro lado, el programa inició planteando una temporalidad de 2 meses, próximos a cumplirse, no obstante, el presidente Iván Duque manifestó esta misma semana que la emergencia sanitaria se extenderá hasta septiembre, por lo que queda sobre la mesa la oportunidad de revisar la duración de la medida, si lo que se quiere, además de minimizar el choque económico es incentivar a los hogares a mantenerse en sus casas para disminuir la velocidad de propagación de la pandemia y evitar el colapso del sistema de salud.

Ingreso Solidario involucró un proceso de ingeniería de datos, que había estado consolidándose durante décadas en el país, y que la urgencia de la necesidad permitió darle uso para una avanzada identificación y focalización de recursos, que a la fecha alcanzan a cerca de 2 millones de nuevos hogares benefi ciados por transferencias monetarias; adicionales a los ya benefi ciarios por programas sociales como familias en acción, jóvenes en acción, adulto mayor o devolución del IVA.

El cruce de información implicó un trabajo mancomunado de varias entidades y sus distintas plataformas de información, desde Sisbén III y IV, la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA), las verificaciones realizadas por la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES), el Archivo Nacional de Identifi cación (ANI) y de la Unidad de Pensiones y Parafi scales (UGPP), así como con las centrales de información del sistema fi nanciero. Aunque la transferencia puede calificarse como insuficiente, teniendo en cuenta que la demanda por alimentos de los hogares colombianos al mes superan los $160 mil pesos que dispone el programa, su innegable necesidad supera las limitaciones en su monto y se constituye en la única fuente de ingresos para una mayoría de las familias benefi ciadas.

El COVID-19 ha presionado a los gobernantes a proceder rápidamente ante un enemigo invisible, ilustrando nuevos ritmos de ejecución y apoyados en un enfoque redistributivo que busca atenuar en el corto plazo el choque económico, y poder así, consolidar de cara al futuro una senda de desarrollo inclusivo. *Directora Fundesarrollo

Columna de opinión - opinión - subsidios -

Más Columnas de Opinión

José Consuegra

¿La vacuna salvadora?

La vacuna contra el ébola tiene hasta ahora el récord del menor tiempo en demostración de eficacia: un año, lo que es considerado un hito en la historia de estas investigaciones. Comúnmente, la elaboración de estos biológicos tarda entre 4

Leer
José Félix Lafaurie

La plata del campo V

Concluyo este ciclo con un tema que, a pesar de su importancia, ha sido relegado por la política pública agropecuaria, dejándoselo, cuando mucho, a la cooperación internacional. Me refiero a La Asociatividad.

La política pública de

Leer
Fernando Giraldo

Ambigüedades

Hagamos un recorrido de lo ocurrido al primero de junio. Teníamos dos alternativas: la primera consistía en no cerrar la vida social para preservar la economía y atender la emergencia con los recursos que se tenían; este escenario nos era dif

Leer
Ricardo Plata Cepeda

Novilidad ¿ahora sí?

El símil se me ocurrió leyendo “La revolución del nega-vatio”, del físico Amory Lovins, quien en 1989 acuñó ese término como el vatio que no se consume, el que se evita gracias al cambio de actitud guiado por la racionalidad y que se lo

Leer
Ver más Columnas de Opinión
Opinión

Paciente 31

Ante el crecimiento de las cifras de contagios en Barranquilla y el Atlántico hoy, más que nunca, es relevante recordar el renombrado caso de la paciente 31 en Corea del Sur.

Un mes después de la identificación de la primera persona infectada con coronavirus, dicho país había conseguido contener su expansión, con solo 30 personas infectadas. Sin embargo, la paciente número 31, a pesar de tener síntomas, continuó su vida normal multiplicando aproximadamente por 30 la propagación de virus en tan solo 8 días, ascendiendo a alrededor de 1000 el número de contagiados.

No muy lejos estamos de esta situación en Barranquilla y en el Atlántico al ver, a pesar del trabajo serio y dedicado de sus mandatarios, personas que se resisten al uso del tapabocas, el uso inadecuado del transporte público, fiestas clandestinas y más de 33,000 comparendos impuestos, sin desconocer, por supuesto, los comportamientos producto de la problemática social y sus realidades. Paradójicamente, la cultura ciudadana fue uno de los temas priorizados por la ciudadanía en las consultas realizadas por el alcalde Jaime Pumarejo para la construcción del Plan de Desarrollo. De acuerdo con este, en las encuestas realizadas el 27.10% opinaron que a Barranquilla le hace falta fortalecer la cultura ciudadana para ser una mejor ciudad para vivir, siendo este el segundo con mayor porcentaje. Asimismo, fue la cuarta prioridad entre veintitrés temáticas al preguntar a las mesas de expertos ¿hacía donde consideran que la Alcaldía de Barranquilla debería enfocarse prioritariamente?

Tal como identifica en su estrategia, la cultura ciudadana se gestiona de una manera radicalmente distinta a, por ejemplo, la construcción de una obra de infraestructura porque es un proceso que comienza desde el ser y depende de la voluntad de cada uno de nosotros. ¿A qué me refiero con esto? Una ciudadanía que se autorregula, velando en cada acción por el bienestar comunitario y que participa en el debate público en pro del desarrollo de todos, lo hace desde el reconocimiento de su identidad como barranquillero y sentido de pertenencia por la ciudad, pero sobre todo desde su sentido de comunidad.

Hace unos días leía una entrevista realizada por el diario El País al coreano ByungChul Han, el filósofo alemán vivo más leído en el mundo de acuerdo con este diario, en la que habla sobre su reciente obra titulada La desaparición de los rituales. Plantea que la comunidad está desapareciendo a pesar de que cada vez estamos más interconectados y que por lo tanto prevalece la comunicación sin comunidad, argumentando que las redes sociales acaban con la dimensión social poniendo al ego en el centro. El mismo autor invita a que redefinamos la libertad a partir de la comunidad, ya que la libertad es la manifestación de una relación plena, afirma, y la comunidad fuente de felicidad.

Hay un plano en el que sí hemos fortalecido este sentido de comunidad y es en nuestros hogares. Pensemos en la manera en la que en esta cuarentena hemos organizado los espacios para que cada uno pueda desarrollar su actividad laboral, nos hemos dividido las labores cotidianas, participamos en las decisiones de bioseguridad y respetamos y cumplimos voluntariamente estos acuerdos porque nos afectan a todos. Extrapolemos ese sentido de comunidad a nuestra sociedad y reconozcamos, así como lo hizo evidente la paciente 31, que la acción de cada uno sí tiene un impacto determinante, y por lo tanto la autorregulación de todos es el único camino para poder reestablecer la economía. Ahora es la prueba de fuego, ese cambio que la ciudadanía ha pedido ver en Barranquilla, como comunica la Alcaldía, depende de ti.

daniela@cepedatarud.com @DCepedaTarud

Más Columnas de Opinión

José Consuegra

¿La vacuna salvadora?

La vacuna contra el ébola tiene hasta ahora el récord del menor tiempo en demostración de eficacia: un año, lo que es considerado un hito en la historia de estas investigaciones. Comúnmente, la elaboración de estos biológicos tarda entre 4

Leer
José Félix Lafaurie

La plata del campo V

Concluyo este ciclo con un tema que, a pesar de su importancia, ha sido relegado por la política pública agropecuaria, dejándoselo, cuando mucho, a la cooperación internacional. Me refiero a La Asociatividad.

La política pública de

Leer
Fernando Giraldo

Ambigüedades

Hagamos un recorrido de lo ocurrido al primero de junio. Teníamos dos alternativas: la primera consistía en no cerrar la vida social para preservar la economía y atender la emergencia con los recursos que se tenían; este escenario nos era dif

Leer
Ricardo Plata Cepeda

Novilidad ¿ahora sí?

El símil se me ocurrió leyendo “La revolución del nega-vatio”, del físico Amory Lovins, quien en 1989 acuñó ese término como el vatio que no se consume, el que se evita gracias al cambio de actitud guiado por la racionalidad y que se lo

Leer
Ver más Columnas de Opinión
Opinión

La plata para el campo IV

¿Se puede igualar a un elefante con un conejo? Presionados por el tamaño amedrentador del elefante, lo alimentaríamos a costa del hambre de cien conejos, o distribuiríamos proporcionalmente la comida entre unos y otros.

Guardadas las imperfecciones de esta comparación fabulesca, eso ocurre con la caracterización de los productores agropecuarios como sujetos de crédito de fomento, lo cual acentúa las imperfecciones de ese mercado, que tienden a excluir a los productores rurales en beneficio de grandes productores -elefantes- de otros eslabones de las cadenas. Antes de la creación de la Caja Agraria, en 1931 no se diferenciaba a los productores por tamaño, porque el país todavía era “agropecuario” y los recursos del Estado, en consecuencia, fluían hacia el sector que sostenía la economía nacional.

Cuando se pierde esa posición hegemónica y empieza la declinación del campo, nacen las instituciones para “ayudarle” al productor rural, consolidadas en el Sistema Nacional de Crédito Agropecuario (1990), pero bajo la visión de “cadena”, que abrió las puertas a los eslabones de transformación, de comercialización y de servicios, para competir por recursos que, hasta entonces, habían sido exclusivos del productor rural. Ahí fue cuando, volviendo a mi comparación fabulesca, se revolvieron conejos y elefantes a competir por la comida.

El sistema califica como “pequeños” a aquellos con activos hasta 284 millones, rango que tiene relación con otro parámetro de caracterización rural: la Unidad Agrícola Familiar, cantidad de tierra para que una familia genere dos salarios mínimos, que llega a ser de más de ¡1.300 hectáreas! llano adentro, o apenas dos o tres en la Sabana de Bogotá, pero aquí o allá, con algunos animales, supera el rango estrecho del pequeño productor y las mejores condiciones de crédito. Para el sistema, “gran productor” de cualquier eslabón (conejo o elefante) es aquel con activos superiores a 4.000 millones, pero un gran productor primario, es decir, un agricultor o un ganadero que supere esos activos, nunca podrá compararse ni competir con gigantes de la agroindustria o cadenas de comercialización valoradas en billón es. ¿A quién preferirá el banco? Pues al elefante.

No es gratuito que la cartera sustitutiva, administrada por los bancos, acapare el 85% de los créditos Finagro, y que el 75% de esa torta quede en grandes empresas de otros sectores. El sistema debe reconocer el peso “originario” del productor rural en las cadenas. Se deben abrir cupos obligatorios para el eslabón primario en la cartera sustitutiva principalmente, y avanzar en una caracterización que no solo diferencie entre eslabones y tamaños, sino que amplíe los rangos a partir de la capacidad de generación de ingresos. Hay que devolverle acceso al crédito al productor agropecuario.

@jflafaurie

Más Columnas de Opinión

José Consuegra

¿La vacuna salvadora?

La vacuna contra el ébola tiene hasta ahora el récord del menor tiempo en demostración de eficacia: un año, lo que es considerado un hito en la historia de estas investigaciones. Comúnmente, la elaboración de estos biológicos tarda entre 4

Leer
José Félix Lafaurie

La plata del campo V

Concluyo este ciclo con un tema que, a pesar de su importancia, ha sido relegado por la política pública agropecuaria, dejándoselo, cuando mucho, a la cooperación internacional. Me refiero a La Asociatividad.

La política pública de

Leer
Fernando Giraldo

Ambigüedades

Hagamos un recorrido de lo ocurrido al primero de junio. Teníamos dos alternativas: la primera consistía en no cerrar la vida social para preservar la economía y atender la emergencia con los recursos que se tenían; este escenario nos era dif

Leer
Ricardo Plata Cepeda

Novilidad ¿ahora sí?

El símil se me ocurrió leyendo “La revolución del nega-vatio”, del físico Amory Lovins, quien en 1989 acuñó ese término como el vatio que no se consume, el que se evita gracias al cambio de actitud guiado por la racionalidad y que se lo

Leer
Ver más Columnas de Opinión

Páginas

La sesión ha sido cerrada con exíto
Por favor, complete su información de registro aquí
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web