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Recorrer las calles de Barrio Abajo revive en cada barranquillero la esencia del Carnaval. Los frentes de las casas se tiñen de multicolor, los patios de las viviendas se transforman en pistas de bailes para ensayos milimétricos de las comparsas de danza tradicional, o bien se convierten en el salón de un restaurante que apuesta por la gastronomía local.

Al final del año pasado, la anterior administración distrital concibió al sector como un 'Área de desarrollo naranja' por medio del Decreto 0447. Un reconocimiento a la ardua labor que Barrio Abajo le aporta cultural y gastronómicamente a Barranquilla, pero no solo se trata de una congratulación por el desenvolvimiento en estas áreas sino como un voto de confianza para que la zona se convierta en un foco turístico de primer nivel y que se conserve el patrimonio local.

'Es una oportunidad para que el sector se desarrolle en torno a los bienes y servicios que atienden todo lo que tiene que ver con el tema cultural', explica María Teresa Fernández, actual secretaria de Turismo, Patrimonio y Cultura del Distrito de Barranquilla.

Según explica Fernández, lo que se logró invita a establecer alianzas público-privadas, nacionales y departamentales-distritales para establecer propuestas y presentarlas al Concejo de Barranquilla con el fin de que a la larga el sector se vea beneficiado y el patrimonio fortalecido. 'Es una oportunidad para desarrollar en cuatro años', cuenta Fernández.

Entre las primeras propuestas a elevar al Concejo se encuentra establecer beneficios en términos tributarios que fortalezcan el ingreso monetario que puedan obtener quienes trabajan en la venta de bienes y servicios asociados con la cultura.

'El decreto es solo el comienzo. Ahora vienen una serie de acciones para que el desarrollo sea un hecho', afirma funcionaria.

Barrio Abajo está delimitado por la carrera 50 como eje central, 82 hectáreas, 79 manzanas, 41 actores culturales y 13 edificaciones culturales, entre las que se destacan la plaza de la Aduana, el edificio de la antigua Intendencia Fluvial, el Parque Cultural del Caribe, el Sena de Hotelería y Turismo, el Sena de Industrias Creativas y el Museo del Carnaval.

En construcción también se encuentran el Museo de Arte Moderno, la Fábrica de Cultura, en el antiguo edificio de Coltabaco, donde funcionará la Escuela de Artes y Tradiciones Populares (EDA) y Escuela de Artes y Oficios.

Por Barrio Abajo florecen los emprendimientos familiares relacionados a la fiesta más importante de todo barranquillero. 'Un tema que ha ido brotando de la mano por la cercanía del sector con el Carnaval'.

María Teresa Fernández se detiene a pensar en el futuro del barrio una vez hayan transcurrido cuatro años y las propuestas para el mismo hayan llegado a buen puerto. 'Me imagino un Barrio Abajo lleno de restaurantes; que los patios se conviertan en sitios donde puedas disfrutar las danzas tradicionales; que exista mucho teatro', plantea.

Aunque más allá de eso, el objetivo principal es que Barrio Abajo sea reconocido por el colectivo como el lugar dónde surge la cultura. 'Mucha gente compra camisetas y no sabe que en Barrio Abajo es donde están ubicados', dice Fernández.

'Vamos a tener toda un área naranja que se va a ir apalancando de manera imperceptible porque, de hecho, todo esto ya lo está. Lo que estamos haciendo es implementando algunas medidas para que sea organizado y se pueda percibir económicamente de manera tangible', señala la funcionaria barranquillera.

'Además, ¿quién no querrá venir a conocer un territorio de desarrollo naranja donde vas a encontrar la identidad del barranquillero?', se pregunta María Teresa Fernández. Lo cierto es que la apuesta también está orientada a convertir al sector en un punto de interés turístico no solo de temporada, para las fiestas del Carnaval, sino también a lo largo del año.