Desde las primeras horas de la madrugada, el mercado público de Soledad comienza a llenarse de vida. Los vendedores organizan sus productos mientras los compradores recorren los pasillos entre el ruido de las carretillas, las motos y los llamados de quienes intentan atraer clientes.
Detrás de esa dinámica diaria, el principal centro de abastecimiento del municipio también carga con problemas que durante años se han vuelto parte del paisaje. Basuras acumuladas, malos olores y un caño contaminado que atraviesa parte del sector son algunas de las realidades de una comunidad que se siente marginada y “olvidada” por las autoridades.
Por eso, el anuncio de la administración municipal sobre la transformación de esta zona ha despertado expectativas entre quienes trabajan allí, aunque también ha dejado sobre la mesa el desafío de recuperar un espacio deteriorado por el abandono, la falta de control e incluso de cultura ciudadana.
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En varios puntos del mercado, los residuos terminan acumulándose cerca de las zonas de venta y de los canales de agua. Cuando llueve, aseguraron los vendedores, el panorama empeora. El caño contaminado que atraviesa el sector se convierte en una de las mayores preocupaciones para quienes permanecen allí largas jornadas de trabajo.
A pesar de las dificultades, el mercado sigue siendo uno de los lugares más representativos de Soledad y el sustento de cientos de familias. Allí convergen vendedores de frutas, verduras, pescado, carnes y comidas típicas que diariamente mantienen viva la actividad comercial de este municipio.
De tal manera que la comunidad espera que la transformación anunciada no se limite únicamente a obras visibles, sino que permita atender problemas estructurales que afectan la salubridad y la imagen del lugar.

La lucha del comercio
Entre tanto, la gente continúa trabajando con la esperanza de que el anunciado proyecto de transformación de la Alcaldía de Soledad finalmente logre cambiar la historia del lugar.
“El reto está bien que lo enfrenten, pero tiene que ir acompañado por una labor de educación ambiental y recuperación urbana”, afirmó Jairo Cantillo, habitante de Soledad desde hace más de 20 años.
Mientras Cantillo observaba el movimiento del mercado, insistió en que las obras por sí solas no serán suficientes.
“Si la gente no se concientiza, siempre va a ser lo mismo. Mire la ronda del Sinú en Montería, eso lo tienen como una tacita. O como el Metro de Medellín, donde nadie deja tirar ni un papel porque hay sentido de pertenencia”, dijo.
Para el hombre, el mercado necesita intervención urgente. “Mira cómo está esto, hecho un desastre”, comentó señalando el caos vehicular que diariamente se forma en la zona.
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Las preocupaciones se repiten entre comerciantes y visitantes. Algunos aseguran que el principal problema sigue siendo el caño y la acumulación de residuos.
“Lo mejor que pueden hacer es recuperar el caño porque diariamente hay mucha basura y el agua está contaminada”, comentó Gabriel Niebles, quien lleva 38 años trabajando en el mercado.
Sin embargo, el comerciante reconoció que la seguridad ha mejorado con la presencia policial y la apertura de una inspección que fue puesta al servicio en meses pasados.

“Aquí mismo la gente sigue tirando basura en las calles. El mercado necesita ganas para que no se siga poniendo peor”, recalcó.
Por su parte, Julio Sandoval, residente del sector desde hace más de 40 años, recordó que administraciones anteriores también prometieron intervenir la zona, pero aseguró que muchas de esas iniciativas quedaron solo en anuncios.
Además señaló los huecos y el deterioro de los techos cubiertos con plástico de los kioscos de los vendedores. “Han venido muchos a prometer y después se olvidan de uno”.
Sin embargo, entre las voces críticas también hay quienes ven con optimismo el nuevo proyecto. Carlos Jiménez, comerciante desde hace 38 años, aseguró que participó en una de las mesas de trabajo convocadas por la Alcaldía y cree que esta vez sí podría darse una “transformación histórica” del sector.
Aunque reconoció que actualmente el mercado enfrenta problemas graves de aseo, falta de agua, alcantarillado y servicios básicos, consideró que la comunidad también debe asumir responsabilidad.
“El caño de Soledad es histórico, ahí nació Soledad. La cultura ciudadana hace falta y eso es cierto, pero se está trabajando. Este mercado está en una condición deprimente. No tiene baños adecuados, no tiene agua, no tiene nada y esperamos que eso cambie pronto”, recalcó.
El ciudadano fue enfático al añadir que a su avanzada edad espera alcanzar a ver el nuevo mercado construido: “Antes de morirme quiero ver el mercado público arreglado”.
Quienes conocieron el sector décadas atrás aseguraron que el deterioro ha sido doloroso. Una visitante recordó que antes el mercado era uno de los lugares más importantes del municipio.
“Esto era elegante. Llegaban los johnson llenos de pescado, verduras y mercancía. El ambiente era fresco. Ahora esto se volvió un chiquero por la contaminación”, mencionó la soledeña Sunaisy Palma.
Dijo que muchas personas han dejado de ir precisamente por el mal olor y las condiciones del lugar. “Aquí se trabaja con comida y esto no es sano”, lamentó.
Mientras avanzan las expectativas por la transformación anunciada, el mercado sigue funcionando como puede, entre el ruido cotidiano, los reclamos de los comerciantes y un caño que se convirtió en símbolo del abandono.

Detalles del proyecto
La alcaldesa Alcira Sandoval Ibáñez confirmó que en los próximos meses arrancará la construcción del nuevo Mercado Público de Soledad, una obra que requerirá una inversión cercana a los $15 mil millones, incluida la interventoría.
La mandataria señaló que el proyecto tendrá un plazo de ejecución de 10 meses y aseguró que las obras comenzarán antes de culminar su administración en 2027.
“El nuevo mercado será una realidad para el municipio”, afirmó la alcaldesa.
Esta iniciativa se encuentra acompañada por un componente socioambiental enfocado en la recuperación del entorno.
Es de anotar que el plan contempla la reforestación de 2,5 hectáreas, la instalación de cinco viveros forestales y el desarrollo de 28 jornadas pedagógicas de educación ciudadana, además de la adecuación de 18 ludotecas en instituciones educativas.
De manera paralela, la Alcaldía de Soledad anunció el avance del proyecto de recuperación del sistema hídrico del Caño de Soledad y el Arroyo Platanal, intervención que busca restaurar el equilibrio ambiental de estos cuerpos de agua y fortalecer la actividad económica alrededor del mercado.
En ese sentido, la administración municipal explicó que las obras permitirán recuperar la navegabilidad en la zona, beneficiando a campesinos, comerciantes y familias que dependen del centro de abastecimiento.

El proyecto ambiental, desarrollado en conjunto con la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), ya fue adjudicado y actualmente avanza en su fase administrativa para dar paso al inicio de las intervenciones.
La megaobra, socializada durante el Consejo Municipal de Desarrollo Rural (CMDR), incluye trabajos de canalización y dragado en 800 metros del tramo final del Arroyo Platanal, la intervención de 818 metros de afluentes y la recuperación de cerca de tres kilómetros del Caño Soledad.
Las obras tendrán una inversión total de $69 mil millones, de los cuales el municipio aportará $10 mil millones provenientes de transferencias a la CRA. El proyecto también contempla estructuras de protección como un terraplén de 150 metros en el sector Caraballo y un muro de contención en la carrera 22 para salvaguardar el entorno.
La intervención, proyectada para ejecutarse en un periodo de siete años, incluirá etapas de monitoreo y seguimiento con el objetivo de garantizar el flujo del agua y permitir el regreso de las canoas al caño, recuperando así una tradición histórica y comercial del municipio.





















