Chasquis: el WhatsApp del siglo XVI

 Los indígenas mensajeros jugaron un papel fundamental en la consolidación de un complejo sistema postal en las colonias españolas en América.

Cortesía.
Dibujos de chasquis o indígenas mensajeros hechos por el cronista de indias del Virreinato de Perú Felipe Guamán Poma de Ayala. Cortesía.
Más contenidos
Tecnología

 Los indígenas mensajeros jugaron un papel fundamental en la consolidación de un complejo sistema postal en las colonias españolas en América.

Se imagina usted tener que esperar dos meses para que, por ejemplo, su tía en España reciba la noticia de que se va a casar? Bien, por muy descabellado que parezca, esto debían hacer los residentes del Nuevo Reino de Granada (la Colombia del siglo XVI) para establecer comunicación entre las provincias del virreinato, otros virreinatos hispánicos en América y, por supuesto, el reino de España.

Por aquella época de la Colonia no existía Internet, mucho menos la mensajería instantánea, tampoco había empresas de correspondencia y las palomas, aunque eran rápidas, resultaban ser mensajeras poco confiables que no entregaban información más allá del pequeño pedazo de papel que llevaban atado a la pata; sin embargo, la comunicación entre territorios y comunidades era posible gracias a un grupo social infravalorado por muchos: los indígenas.

De acuerdo con Nelson Fernando González Martínez, doctor en Historia y Civilizaciones de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, Francia, “el correo del imperio español era más indígena que español”. A esta conclusión ha llegado una y otra vez durante los últimos diez años investigando el gigantesco y complejo sistema postal del imperio que, asegura, estuvo amparado mayoritariamente en los indígenas “carteros” llamados chasquis (también chaskis), una palabra en quechua que significa mensajero o “el que recibe y da”.

Según González, los indígenas no eran simples mandaderos. Entre los siglos XV y XVI se configuraron como un fenómeno social desde el que se movilizó y distribuyó la mayor parte de la información enviada a través de correspondencia en las colonias españolas en América.

 

El historiador colombiano Nelson González Martínez dictó una charla sobre sus investigaciones alrededor del fenómeno de los chasquis, en el museo Mapuka de la Universidad del Norte
El historiador colombiano Nelson González Martínez dictó una charla sobre sus investigaciones alrededor del fenómeno de los chasquis, en el museo Mapuka de la Universidad del Norte

Intercontinentales. Así como lo haría una carta enviada desde Malambo, Atlántico, hacia Valencia, en España; siendo historiador e investigador, González ha recorrido varios continentes persiguiendo la historia del chasqui, un personaje que, lejos de ser mitológico, se configuró como un fenómeno con alta injerencia en la historia de las colonias de la corona española en América, e incluso en la de países europeos como España y Portugal.

Colombia, Venezuela, México, Perú, Ecuador, Chile, Panamá, y otros más, fueron escenario de influencia de los chasquis. En cada territorio, explica González, los indígenas mensajeros fueron la fortaleza de un sistema capaz de movilizar información a escala transcontinental, de tal manera que, hoy en día, los grandes archivos de los que se extrae información para estudiar la época de la Colonia en América, guardan cartas entregadas por chasquis en Europa.

Por otro lado, si bien existen registros de chasquis que viajaban en embarcaciones hasta España para llevar recados al rey, su principal papel era desempeñado en suelo americano, más concretamente en el Nuevo Reino de Granada, Nueva España y Perú, donde sus conocimientos del territorio y experiencia en los caminos los hizo eficientes a la hora de llevar información y paquetes de un lugar a otro. Esto sirvió para mantener una unidad política y territorial que permitiera la expansión del comercio y el crecimiento económico de las provincias (y por ende, de la corona).

En sus investigaciones, el historiador Nelson González encontró que el trabajo de los chasquis no se circunscribía únicamente a la entrega de cartas, como bien lo haría una paloma, sino que contaban los sucesos que conocían “de oídas”, daban noticias sobre el estado de las personas o situaciones comunitarias y, dependiendo de a quién rindieran su lealtad, estaban en la capacidad de proveer información específica que respondiera a los intereses del receptor. Además, los indígenas mensajeros transportaban paquetes, regalos y alimentos, entre otras cosas.

Nuevo Reino de Granada. La colonia española en una parte de América, que siglos después se llamaría Colombia, también aprovechó el servicio de mensajería “instantánea” indígena.

En el Nuevo Reino de Granada el sistema postal no incluía Correos Mayores, agentes particulares o “privados” a los que se les encargaba “por gracia” o por dinero la coordinación de la distribución del correo oficial. Contrario a lo que ocurría en Perú y Nueva España (actuales México y Guatemala), donde según González, la responsabilidad del flujo de correspondencia “fue mucho más compartida con arrieros mestizos, mulatos u otros sectores no indígenas”; el sistema neogranadino era independiente y se centraba en el trabajo de los chasquis, que se vieron en la capacidad de ser el único sector encargado de la movilización del correo oficial.

En el Nuevo Reino de Granada la correspondencia se movilizaba en cuatro circuitos: desde Santa Fe (Bogotá) hacia Tunja, Pamplona y Maracaibo; de Santa Fe a Popayán, que se complementaba con otro circuito en el oriente del territorio (Quindío, Antioquia y Chocó); y la ruta principal que iba de Cartagena de Indias a Santa Fe.

A principios del siglo XVI, la ruta del norte al interior del territorio neogranadino era cubierta a pie, por un solo indígena mensajero, pero cuando el flujo de correspondencia comenzó a ser mayor, el sistema cambió y se empezaron a utilizar otros métodos para llevar el correo de un lugar a otro.

 

En la actualidad, los chasquis son personajes vigentes en la sociedad peruana.
En la actualidad, los chasquis son personajes vigentes en la sociedad peruana.

El chasqui iniciaba su recorrido en Cartagena de Indias a pie, con brío y sin vacilar, hasta el puerto de Mompox. Allí, una embarcación pequeña lo llevaba a él y sus paquetes por todo el Río Magdalena hasta Honda, donde intercambiaba correspondencia con otro chasqui especializado en caminos andinos y el uso de las mulas. Desde allí, el chasqui andino emprendía el ascenso hasta Santa Fe y el costeño regresaba con correspondencia del interior a su lugar de partida.

A lo largo de su investigación, el profesor González encontró que, en su mayoría, los chasquis provenían de familias que tradicionalmente habían ejercido alguna función para el rey, familias que demostraban lealtad a las instituciones ligadas, en su mayoría, a la corona española y que  por ello obtenían beneficios como la posibilidad de portar armas, libre movilidad en el territorio, exclusión del trabajo en las minas y del pago de tributos, además de estar cobijados por una jurisdicción especial.

Así, los indígenas mensajeros o chasquis fueron la base de un sistema postal imperial único en el que el “conquistado” era el portador del recurso más importante de la corona: la información; porque si el rey en España no conocía lo que sucedía en sus colonias americanas, era muy difícil tener injerencia en el territorio.

Con el tiempo, la figura del chasqui se fue desdibujando. La línea divisoria entre indígenas, mestizos y mulatos también; y con la aparición de los periódicos la historia de Colombia fue olvidando el importante papel de los nativos del continente en el desarrollo de las comunicaciones y tecnologías de la información. Aun así, el legado de los indígenas mensajeros permanece vivo entre la tinta y el papel, en los archivos de Indias y en la memoria de aquellos que hoy conocen su historia.

Has disfrutado de todos los contenidos gratuitos del mes que ofrecemos a nuestros visitantes

Te invitamos a registrarte en EL HERALDO

¿Ya tienes una cuenta?

Disfruta de los siguientes beneficios:

Acceso ilimitado

Noticias más populares

  • EN EL HERALDO
  • EN Tecnología
  • EN VÍDEOS
  • EN FOTOS
X

Hola,

Bienvenido a tu cuenta de EL HERALDO.

Con tu cuenta de EL HERALDO vive una nueva experiencia. En este momento nuestros usuarios registrados disfrutan de:

Acceso Ilimitado

Bienvenido a EL HERALDO

Bienvenido, puedes ingresar con tu correo electrónico y contraseña registrada.

Si todavía no tienes una cuenta, puedes registrarte aquí, es gratis.

Conéctate con tu cuenta de Facebook ó Google

Registrate en EL HERALDO

Crea tu cuenta en EL HERALDO y vive una nueva experiencia. En este momento nuestros usuarios registrados disfrutan de:

Acceso Ilimitado

* La contraseña debe ser mayor de 5 caracteres, contener una mayuscula y un numero

x

Reestablecer tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el cual te registraste, te enviaremos un enlace para que puedas restablecer tu contraseña y acceder de nuevo.

La sesión ha sido cerrada con exíto
Por favor, complete su información de registro aquí
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web