“Daría cualquier cosa porque la guerra terminara mañana. Pero no al precio de permitir que el agresor se quede con parte de mi país y lo llame ‘paz’”, dijo a EFE Irina Kolbásova, de 49 años, a la que la ocupación rusa desplazó de Mariúpol.
Una parte significativa del discurso de Zelenski fue dirigida a pedir unidad nacional y que se ponga fin a las divisiones partidistas.
La canciller adelantó que “seguramente este mes o al otro pueda hacerse una segunda ronda (en Catar) donde se fijen acuerdos muy concretos”, y subrayó que el gobierno colombiano está enfocado ahora mismo en negociar con grupos que tengan voluntad de ello porque “no se puede tener mesas indefinidas para hablar y no concretar nada”, dijo.
Ambos bandos disputaron un partido de fútbol en el barrio Barlovento, donde los gritos fueron de celebración y no de tristeza, dejando atrás sus antiguas rivalidades.
Camilo Pineda Serje, delegado de la Consejería Comisionada de Paz (CCP) en el departamento de Atlántico y facilitador del proceso de paz urbana en Barranquilla, manifestó que este evento permite seguir construyendo agenda en torno a una paz irreversible para Barranquilla y el Atlántico.