La gala, presentada por Tina Fey y Amy Poehler por segundo año consecutivo, incrementó su audiencia en un 6 por ciento respecto a 2013, cuando fue seguida por 19,7 millones de espectadores.
Como es habitual, Woody Allen, de 78 años, no viajó a Los Ángeles (EE.UU.) para la ceremonia de los Globos de Oro.

