El descubrimiento fue hecho por científicos chinos, identificando un receptor clave, conocido como GluN2A.
La imagen muestra a Herbig-Haro 211 (HH 211), localizado a unos 1.000 años luz de la Tierra.
Reciben este nombre porque viven bajo la hojarasca y la capa de raicillas del bosque amazónico.
El hallazgo ocurrió a unos 3.200 metros de profundidad en la ladera de un volcán submarino extinto durante la expedición Seascape Alaska de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.
Las observaciones realizadas descubrieron hechos curiosos en esta estrella muerta, magnética y de rotación rápida.