Los delincuentes abandonaron prendas de vestir a unas cuatro cuadras del lugar de la explosión.
Este tipo de artefacto es considerado como un elemento de guerra de uso privativo de las fuerzas militares.
EL HERALDO conoció el relato de uno de los uniformados atacados con explosivos.
Habitantes del barrio Lucero señalaron que las alarmas de los carros se encendieron y las paredes vibraron.
En compañía de otro sujeto intentó robar a agente del CTI. Ambos presuntos delincuentes resultaron heridos.

