Naciones Unidas responsabiliza al Gobierno de Nicolás Maduro de la muerte de, al menos, 73 manifestantes. Asegura que unas 5.000 personas sufrieron detención arbitraria.
Son dos especialistas que apoyaron los interrogatorios tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 incluyeron ahogamiento simulado y encadenamiento de prisioneros en posiciones estresantes.

