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Un año sin rastro del buque ‘Carmen I’: 10 desaparecidos

Familiares de los marineros desaparecidos entregaron a EL HERALDO las posibles hipótesis de lo que pudo haber pasado con el barco. Armada asegura que está en curso una investigación por el caso. 

Mi esposo me dijo que si la nave regresaba muy cargada el desenlace podría ser fatal”, esa fue una de las frases reveladoras que el barranquillero Edgardo Londoño García le dijo a su esposa Nora González Noguera, momentos antes de que el buque ‘Carmen I’ zarpara, el lunes 18 de enero de 2021, desde un muelle de Panamá con dirección a Puerto Nuevo, en la Alta Guajira, desde entonces su paradero es desconocido.

El último mensaje de radar que emitió la embarcación, según las autoridades, se registró en la tarde del jueves 21 de enero a 96,5 km de Cartagena. En la nave que —movilizaba 24 contenedores con juguetes, electrodomésticos y demás artículos— iban 10 tripulantes: el capitán venezolano y nueve colombianos.

“Imagínese cómo puede estar uno sin saber nada de mi esposo. Las autoridades nos han abandonado en todo esto. Nos dijeron inicialmente que había sido un naufragio, pero nunca nos confirmaron que haya sido así”, señaló González desde la sala de su casa en el barrio Siape, de Barranquilla, al tiempo que sostenía con fuerza unos audífonos de seguridad que usaba su esposo en los viajes marítimos.

En medio de la conversación la mujer asegura que en su momento las autoridades les comentaron que la embarcación dio media vuelta de campana (se volteó) y se hundió.

“Ellos nos dijeron que el barco llevaba sobrepeso, y el mal tiempo produjo el accidente, pero después nos avisaron que no hallaron nada que sustentara que en realidad hubo un naufragio”, manifestó la mujer.

¿Secuestrado por piratas?

Tomasa Martínez Morales, esposa de Andrés Vargas, otro de los tripulantes del ‘Carmen I’, aseguró que la última comunicación con su esposo la sostuvo la tarde de ese 18 enero. “Me llamó para despedirse y decirme que nos volveríamos a hablar hasta el 20 de enero cuando el barco hubiera entrado en aguas colombianas”.

Pero esa conversación nunca se materializó. “Los días pasaron y Andrés no me escribía, me desesperé. Llamé al dueño del barco y me dijo que eso solía pasar, que todo estaba bien, pero yo reporté a las autoridades, y solo fue hasta el viernes 22 cuando iniciaron las labores”, detalló la mujer.

Las semanas pasaron y los tripulantes no aparecían, no había ninguna señal. “Yo decidí armar mi propio equipo de búsqueda, salir del puerto de Colón, en Panamá, con dos lanchas y varias personas que contraté para buscar a mi esposo y los otros compañeros”, relató Martínez.

En ese recorrido, la mujer llegó a varias islas donde las comunidades no le decían nada, pero en una oportunidad unas personas le dijeron que quizás el barco había sido secuestrado por piratas.

“Esas personas comentaron que habían sabido de pescadores que habían sido secuestrados por piratas, y que quizás el barco había tenido esa suerte”, contó la mujer, quien no ve descabellada la hipótesis, pues al no haber hallado las partes del barco lo más seguro es que le haya pasado también eso.

Los 10 tripulantes que iban a bordo del barco ‘Carmen I’, desaparecido desde enero de 2021. Cortesía

Martínez narró que su travesía la llevó hasta la región del Darién en busca de información. En uno de esos viajes halló documentación, ropa, una radiobaliza de emergencia (un Epirb que indica la posición de un barco) y demás implementos relacionados con la tripulación.

“Se lo entregué a las autoridades y les pregunté: ¿Cómo yo había podido conseguir eso no teniendo experiencia y ellos con toda la tecnología a su favor nunca hallaron nada? La respuesta es clara, nunca buscaron como se debía”, asegura Martínez.

EL HERALDO habló con fuentes judiciales sobre la posibilidad de que piratas se hayan llevado el barco y aseguraron que puede ser una hipótesis que debe estar en la línea de investigación.

“Estos piratas normalmente son personas que están relacionadas con temas del narcotráfico y muchas veces usan estas naves para poder movilizar la droga hacia su lugar de destino. Obviamente no son como esas personas de las películas, pero sí es posible que el barco haya sido asaltado y secuestrado”, dijo la fuente.

También indicó que en la zona se ha dado en los últimos años la desaparición “misteriosa” de pescadores. “Eso es algo que las autoridades saben, pero que no asumen, no ejercen seguridad en esos sectores marítimos. Esos hombres pueden que hayan sido raptados o secuestrados por redes de narcotraficantes o por traficantes de órganos”, indicó la fuente judicial.

Barco en mal estado

La nave tipo portacontenedores se construyó en 1966 y a lo largo de sus 55 años de existencia cambió ocho veces de nombre. El más reciente, ‘Carmen I’, fue adoptado en 2018.

Tomasa Martínez aseguró que ella pudo constatar “el mal estado del barco” en una oportunidad que viajó en la embarcación.

“Esa embarcación estaba deteriorada, oxidada, se veía que no tenía un mantenimiento constante”, dijo la mujer, al tiempo que destacó que su esposo muchas veces le contó que el barco fue detenido en varias oportunidades por no tener documentación en regla, “pero el dueño pagaba” y todo se resolvía.

Esa declaración de Martínez con relación al mal estado del barco coincide con la que Nora González indicó, al señalar las situaciones de inseguridad que atravesaba el barco y que sus esposos les habían contado.

“Mi esposo me contó que en el penúltimo viaje del barco (La Guajira- Panamá), faltando pocos kilómetros para llegar a puerto, la nave se averió y le entró agua; entonces, achicaron con bombas para solventar la situación”, contó González,  quien destacó que la emergencia “impresionó” a su esposo debido a que dejaba en evidencia la vulnerabilidad en la que estaban los tripulantes. “Él manifestó el temor de que si la nave regresaba cargada y pasaba eso mismo el escenario podría ser fatal”, indicó.

 Pastor Jaramillo, abogado de las víctimas, aseguró que a lo largo de este año se ha enfocado en intentar demostrar “las negligencias del armador del barco” ante la Dimar y la defensa de las  familias para que puedan seguir percibiendo auxilios económicos.

“Los marineros tenían contrato a término indefinido. El armador les pagó a las familias hasta junio de 2021. Buscamos que el dueño del barco continúe pagándoles a las familias, pues los marineros y el armador alcanzaron un contrato verbal por lo que se presume que esa personas tienen contrato a término indefinido”, dijo el abogado.

Un capitán, con más de 40 años de trayectoria, señaló a EL HERALDO que desafortunadamente “existe un limbo jurídico” que no blinda ni respalda a los marinos en Colombia, y esa situación se evidencia con lo que está ocurriendo con el barco.

“Ninguna autoridad ha hecho algo en favor del buque, ni de Panamá ni de Colombia. Resulta que el buque era de bandera panameña, y al ser así, Colombia dice que no tiene nada que ver con eso, pero la tripulación y el dueño son colombianos, pero ambos países debían investigar, y hasta no tenemos conocimiento que eso se haya realizado”, explicó el capitán.

“Armada realizó la búsqueda por 52 días”

La Armada le dijo a EL HERALDO que una vez se conoció la detección de la activación de una radio baliza, aproximadamente a 60 millas náuticas de mar en Cartagena, el 21 de enero se inició la operación de búsqueda durante 52 días.

“Luego de otras verificaciones se estableció que la boya activada se encontraba a bordo de la embarcación Carmen I, por lo cual se inició con la segunda fase (de peligro)”, dijo la institución.

Activada la segunda fase, se efectuó por parte del Comando de la Fuerza Naval del Caribe “el seguimiento y monitoreo” de los patrones de navegación, en compañía del equipo interdisciplinario de la Armada y la Dirección General Marítima.

“De manera simultánea, la Armada y la Dirección Marítima desarrollaron la perfilación y ejecución de patrones de búsqueda en el área marítima de la emergencia”, precisó la institución.

Además detalló que las labores las realizaron a través de dos buques tipo fragata, dos buques tipo patrulleros de costa, un buque de investigación científica, un avión patrullero marítimo, además del Comité de Búsqueda y Rescate, Centros de Operaciones en articulación con siete Estaciones de Tráfico Marítimo y ocho capitanías de Puerto y el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas, con un aproximado de 500 hombres y mujeres.

“La Armada, de manera permanente, desarrolló patrullajes marítimos y aéreos para dar con la ubicación de la embarcación y sus tripulantes”, aseguró la institución.

Frente a la seguridad, la Armada aseguró que la Dirección General Marítima, a través de la Capitanía de Puerto de Cartagena, dio apertura a la investigación jurisdiccional por siniestro marítimo el 29 de enero de 2021, con el propósito de establecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que sucedieron los hechos y determinar las posibles violaciones a normas o reglamentos que rigen la actividad marítima; por lo tanto, “se deben esperar los resultados de la misma para conocer si se incumplió o no algún protocolo o procedimiento de seguridad”.

Aspectos de la embarcación. Cortesía
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