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La vehemencia por una pasión puede llevar a alguien a recorrer todo el mundo sin destino fijo, sin medir finanzas y a olvidarse de los demonios que nos hacen daño por dentro. Todos los deportes son capaces de promover ese sentimiento, el cual demanda la totalidad del pensamiento y dedicación, además de no dejar espacio a más nada en la mente, cuando solo se tiene un único objetivo: hacerse eterno en una disciplina.

Así vive Alejandro Llinás su pasión por la apnea deportiva. Un hombre de 44 años, nacido en Barranquilla, pero que ha pasado la mayoría de su vida sorteando su residencia lejos de su ciudad natal. Su niñez la vivió entre la ‘Arenosa’, Medellín y San Andrés. A sus 16 años de edad se mudó a los Estados Unidos, país en donde ha residido la mayoría de su vida en una ciudad llamada Wilmington, ubicada en Carolina del Norte.

Sin embargo, en este momento dice estar viviendo 'donde le caiga el equipaje', pues para entrenar apnea se necesitan unas condiciones muy específicas, las cuales son muy complicadas encontrarlas en el país norteamericano, motivos por los cuales se necesita viajar mucho para las competencias y los entrenamientos.

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Pero, usted seguramente se preguntará: ¿por qué este deporte requiere tales condiciones? Interrogante que sería normal, ya que esta actividad no es tan conocida en nuestro medio, a pesar de que tenemos exponentes nacionales que se destacan a nivel mundial, como es el caso de Sofía Gómez, la apneista paisa que ostenta el récord mundial en la modalidad de peso constante con bialeta, en donde alcanzó una profundidad de 86 metros en la reserva natural Soufriere and Scott.

La apnea o buceo libre es un deporte que consiste en medir las destrezas de los atletas bajo el agua, en donde se realiza una inmersión a pulmón libre, sin ayuda de bombonas de oxígeno, y que se califican de acuerdo con la modalidad en la que se está concursando. En estas categorías se puede juzgar el tiempo de duración bajo el agua, la distancia recorrida o la profundidad que se alcance en un descenso.

Recientemente, Alejandro se destacó al ganar varios títulos en un mundial de AIDA que se realiza en Honduras. Pero, este apneísta ha logrado en poco tiempo coronarse con más logros, ya que ha ganado varias medallas e impuesto varios records nacionales y continentales en las organizaciones CMAS y AIDA, además de ser el primer colombiano en descender 100 metros, registro que logró en un mundial en Egipto.

'No llevo mucho tiempo compitiendo para ganar títulos. Toda mi vida lo había hecho por afición y considero que he logrado bastante en un trayecto corto. Desde hace rato quería ingresar al entorno competitivo, pero varias circunstancias no me lo habían permitido', asegura Alejandro en diálogo con EL HERALDO.

'Para este año me tracé la meta de asistir a los dos mundiales, el de AIDA en Honduras y el de CMAS en Turquía. Ya estoy en el primero, y me estoy destacando, así que espero asistir al otro. Sinceramente, creo que he logrado mucho en poco tiempo. Es algo que no se ve frecuentemente y para mí es un orgullo sacar medallas y records en mis primeros mundiales. Llegué más lejos de lo que pude imaginar', agrega el currambero.

Sin mente para más nada

Una de las dificultades principales que le impidió a Alejandro entrar al mundo de la apnea competitiva, fue una afección que sufrió la salud de este deportista un tiempo atrás.

En 2018 este deportista fue diagnosticado con linfoma, un tipo de cáncer del sistema linfático, que es parte de la red del organismo que combate los gérmenes. Motivo por el cual tuvo que suspender su actividad deportiva y pausar sus ansias por competir, pues debía ingresar a tratamiento de quimioterapia, el cual terminaría en marzo de 2019.

'En este momento estoy en remisión. Desafortunadamente este es un cáncer que las estadísticas indican que siempre regresa. A mí me dicen que entre 5 y 15 años me tocaría volver a las quimioterapias de nuevo. Pero de eso me preocupo después, cuando llegue, por ahora vivo la vida al máximo', dice Alejandro.

Esa actitud de no darle tanta mente a los problemas, asegura Llinás que la logra alcanzando un estado de paz mental gracias a la apnea.

'La apnea requiere unos tipos de meditación y concentración muy específicos, porque en cada metro del buceo cambian las condiciones y circunstancias, por las cuales se tienen que ir haciendo cosas distintas. Entonces uno debe estar enfocado en la técnica, en donde tienes que pensar en tomar aire, saber hasta cuándo puedes patear, tener en cuenta la ecualización durante el buceo, entre muchas más cosas', argumenta el atleta barranquillero.

De esa forma, Alejandro explica cómo el buceo no da chances de pensar en otras cosas ajenas a la activad y que, además, termina siendo algo 'relajante' para su vida, su mente y su cuerpo.

Se liberó

Aparte de ser deportista, Llinás es ingeniero mecánico profesional. Su carrera universitaria la hizo en Estados Unidos y trabajaba en consultorías, hasta que se 'aburrió' de eso.

'En el año 2016 estaba cansadísimo de la ingeniería, de los horarios, del estrés, de todo lo que tuviera que ver con el trabajo, y decidí dejar esa ocupación. Tenía algunas propiedades, que las tenía alquiladas, y comencé a hacer negocios en bienes raíces, también trabajé en algunas películas y comerciales. Así, poco a poco comencé a encontrar la manera de liberarme de ese estrés de la vida típica americana y aquí estoy', relata.

Por estos motivos, y a pesar de su patología, este apneísta ve a su deporte como una oportunidad para vivir la vida en plenitud y despojarse de las cargas cotidianas. 'Esto para mí no es más que una motivación para disfrutar la vida y lograr las metas que uno se pone', añade.

No es rentable

Alejandro dice que en Colombia no se podría vivir únicamente de la apnea y en Estados Unidos, a menos que alguien se dedique a dictar cursos, tampoco. 'Hay algunos apneístas profesionales que sí logran obtener ingresos por su activad deportiva, pero lo hacen más que todo por el lado del patrocinio'.

'Este deporte es particular porque por ahora no hay prototipo definido para decir: este tiene el cuerpo indicado para hacer buceo. Aquí tú puedes encontrar de todo, desde flaquitos, gorditos, bajitos, altos, tipos musculosos, mujeres piernonas; de todo. No se necesitan características físicas específicas', alega el ingeniero.

Sin embargo, lo que sí se necesita es dinero. Llinás explica que 'la participación en apnea requiere una gran inversión. Desde la práctica diaria que exige el buceo libre, como cualquier otro deporte, hasta la presencia en los grandes certámenes, se necesita bastante plata'.

Alejandro comenta que, contrario a lo que algunos puedan pensar, él se está gastando sus ahorros de la vida y se encuentra en déficit financiero por cumplir sus metas. También dice que 'ojalá ya teniendo medallas mundiales y records nacionales e intercontinentales, tenga la oportunidad de conseguir un patrocinio'.

Así lo desea este apneísta barranquillero, que sueña con seguir tocando el cielo bajo el agua.