Con un marcador de 2-1, la selección de Portugal eliminó el jueves a Croacia y se clasificó a los octavos de final de la Copa Mundial de la Fifa 2026.
Esto significó, casi con toda seguridad, que el croata Luka Modric jugó su último partido en un Mundial, con 40 años de edad. Portugal evitó que lo fuera para Cristiano Ronaldo, que volvió a marcar en su sexto torneo mundialista.

Este decisivo encuentro no estuvo exento de polémicas, esta vez por la anulación de un gol que le devolvía la esperanza a Croacia con un empate 2-2. Ocurrió en el minuto 90+12, cuando Josko Gvardiol mandó el balón al fondo de la red con una definición ajustada que desató el delirio croata y el temor portugués.
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Croacia celebró el 2-2, mientras los jugadores de Portugal reclamaban una mano en la acción. El VAR validó inicialmente el gol, pero el árbitro Espen Eskas acudió después a revisar la jugada en la pantalla y acabó anulándolo.
La decisión encendió a los aficionados croatas concentrados en el fondo sur, junto a la portería portuguesa. Decenas de botellas de agua cayeron sobre el césped e interrumpieron la reanudación del juego, en un cierre crispado que añadió dramatismo a una eliminación ya dolorosa.
Tanto Martin Baturina como Petar Sucic afirmaron tras el encuentro que el árbitro del partido, el noruego Espen Eskas, les dijo que él no vio ninguna acción que justificase la anulación de su último gol.
“Le pregunté al árbitro y me dijo que no vio nada, pero que el sensor del balón determinó que había sido tocado”, afirmó un abatido Baturina a preguntas de los medios a la conclusión del encuentro.
En términos similares se expresó Susic, a quien Eskas ya había anulado con anterioridad un gol. En total, el árbitro noruego anuló tres goles a Croacia y uno a Portugal.
“El árbitro dijo que él no vio a nadie de nuestro equipo tocar el balón. Dijo que el sensor en el balón lo determinó. Pero yo no sé que es eso. Es realmente difícil de entender, pero esperamos que alguien nos explique porque yo vi que Matanovic no tocó el balón”, explicó el centrocampista del Inter de Milán.
“No sé. Tenemos que verlo unas cuantas veces”, concluyó.
La tecnología detrás del gol anulado a Croacia
El sensor del que les habló el árbitro del partido a los jugadores de Croacia hace parte de la sofisticada tecnología con la que cuenta Trionda, el balón oficial del Mundial 2026.

Según la Fifa, se trata de la tecnología del balón conectado, que esta vez incluye un microchip con un sensor de movimiento de 500 Hz de última generación que proporciona información de cada elemento.
“Esta tecnología envía datos precisos al sistema VAR en tiempo real, lo que ayuda a los árbitros en la toma de decisiones, entre ellas, las relativas a los fueras de juego”, detalla en su sitio web.
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La tecnología es capaz de determinar el momento exacto del golpeo al balón, incluso cuando un jugador lo toca con la mano. De esta forma, se prevé el fin del doble o triple toque que algunos lanzadores aplican a la pelota al ejecutar un penalti.
Es por eso que en el caso del partido del jueves entre Portugal y Croacia fue el sensor del balón el que alertó sobre la falta que hacía inválido el gol, pues se trató de un mínimo toque que no pudo ser detectado por el árbitro central ni por las cámaras del VAR.


























