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Primer Comando Capital: crimen y terror a la sombra del asesinato de Pecci

Si bien la organización Primer Comando Capital se originó en Brasil, sus tentáculos se han ido extendiendo a varios países y fue una de las alertas de las autoridades paraguayas.

Una gigantesca y robusta investigación llevan a cabo tanto Paraguay como Colombia. Y no es para menos. En un acto criminal y a sangre fría fue asesinado el fiscal paraguayo Marcelo Pecci, uno de los más especializados en la lucha contra el narcotráfico en su país; tenía importantes proceso a su cargo y el 10 de mayo fue asesinado en frente de su esposa, Claudia Aguilera, con quien estaba celebrando su luna de miel en Cartagena y anunciando que serían padres por primera vez. 

Por ahora hay muchas hipótesis y ninguna certeza. Si bien las autoridades colombianas y paraguayas pusieron a disposición sus mejores investigadores para dar con el paradero de los responsables, lo cierto es que no hay una línea clara de la banda criminal que podría estar tras este crimen. 

El nombre de Primer Comando Capital (PCC) empezó a sonar en el marco de la investigación. El jueves, el director de la Policía, general Jorge Luis Vargas, ratificó que la principal teoría que se maneja es que el crimen se ejecutó a raíz de las investigaciones que llevaba a cabo el fiscal antifamafia guaraní. 

“Dos de las principales investigaciones adelantadas por el fiscal Pecci en América Latina fueron contra el llamado Primer Comando Capital (PCC) y la estructura conocida como Punto 50, en el sur del continente”, explicó el alto oficial.

EFE
¿Qué es y cómo está organizado este grupo criminal?

Poco se ha escuchado el nombre del PCC en Colombia, pero en otros países de América Latina, las autoridades han estado alerta y le han seguido el rastro a este grupo criminal desde la década de los 90, cuando se conformó. 

En Brasil es una de las bandas más conocidas, pues fue en este país donde se originó, específicamente dentro del sistema penitenciario, uno de los más complejos de la región. 

El PCC nació  en Sao Paulo, Brasil, y se formó como una banda de autoprotección para los internos cárceles del país, inspirado en otro grupo criminal más antiguo, Comando Vermelho (CV), (Comando Rojo) que también se consolidó en las cárceles, pero 20 años antes. 

Historiadores y antropólogos de ese país aseguran que este grupo se creó por los mismos internos, que buscaron justicia por la muerte de más de 100 reclusos en medio de un motín que se dio en la prisión de Carandiru, San Paulo, en octubre de 1992.

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Desde ese momento, los miembros de ese grupo que poco a poco iba tomando fuerza buscaban fuentes de financiamiento y el crimen organizado, como robos, tráfico de drogas y demás, fue una de las más factibles para continuar con su propósito. 

Sin embargo, desde el primer momento la fuerza pública brasileña quiso poner el 'tatequieto' a esa banda que apenas se estaba gestando y mientras esto ocurría, los miembros del PCC seguían expandiéndose por otras cárceles del país e incluso empezaron a operar en países fronterizos como Paraguay y Bolivia.

De acuerdo con el sitio web especializado en crimen organizado, InsightCrime, este grupo es considerado actualmente como "la organización criminal más grande y mejor organizada en Brasil que cuenta con miembros en la mayoría de los estados del país, y controla las rutas de tráfico de drogas entre Brasil, Bolivia y Paraguay".

Sus tentáculos en Paraguay

Las autoridades paraguayas centraron su atención en este grupo armado cuando en 2017, los miembros de esta banda criminal perpetró el robo a mano armada más grande de ese país. Sus tentáculos, sin duda, se habían extendido por varios países de América Latina y habían llegado a territorio paraguayo.

Ciudad del Este, en Paraguay, fue uno de los territorios más afectados por la ola de violencia desatada por la banda criminal. En su momento, la Policía Nacional de Paraguay  informó que entre 50 y 60 individuos equipados con explosivos y armas de grado militar atacaron una empresa de transporte; se trataba de uno de los robos a mano armada más grandes de los últimos tiempos y habría sido cometido por el PCC.  

Según informes de prensa locales, los asaltantes se llevaron unos US$40 millones y aunque la cifra exacta no ha sido revelada, los medios locales describieron la operación como "el robo del siglo", por lo que se vivió una "situación de guerra".

EFE

En su momento, InsightCrime afirmó que esos episodios de violencia en varias zonas de la frontera entre Brasil y Paraguay plantearon la posibilidad de que el PCC estuviera tratando de establecer control sobre las rutas de tráfico de drogas.

El fiscal Marcelo Pecci siguió por varios años el rastro de esta banda criminal y encabezó el caso denominado como “Zootopia”, en el que se desmanteló la mayor estructura aérea de la fracción criminal del PCC en Paraguay con el que se logró el decomiso de 500 kilos de cocaína.

Su muerte se produjo en medio de una compleja situación de aumento de homicidios selectivos por la que está atravesando Paraguay. En enero pasado, varios observadores encendieron las alarmas por los sicariatos que cobraban la vida de una persona cada 28 horas.

En abril, el jefe de policía de Paraguay Gilberto Freitas responsabilizó la creciente ola de sicariato a los conflictos entre pandillas paraguayas, que lograron desplazar a grupos brasileños, como el PCC, antes de enfrentarse entre ellas.

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