El Heraldo
María Andrea Velásquez posa en su jardín infantil, en el norte de Barranquilla.
Cortesía María Andrea Velásquez
Millennials

Educación emocional: blindaje desde la primera infancia

Para la psicóloga María Andrea Velásquez es vital enseñarle a los niños a gestionar sus emociones y acompañarlos en una red de apoyo familiar.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

“El suicidio no es un juego y puede evitarse 100%”. Con estas palabras la psicóloga María Andrea Velásquez inicia su discurso y asegura que a sus 29 años, como creadora y directora del Jardín Infantil Teach, se ha dedicado a trabajar en una propuesta educativa que concientice a familias y a niños sobre la importancia de la educación emocional, abordando todas las aristas de la salud mental. Su metodología se ha basado en enseñar a través de experiencias y juegos, teniendo como bases el amor, el humanismo y lo holístico. Su fin, recalca, es ayudar a evitar una de las principales causas de muerte en todo el mundo: el suicidio.

Este trabajo, asegura, lo asume con compromiso, sobre todo cuando analiza con preocupación la realidad latente de las muertes autoinfligidas que cada vez son más repetitivas en Colombia. Recuerda que las recientes cifras entregadas por el Dane sobre el número de suicidios en el país reportan un incremento del 9 % con respecto al periodo entre enero y abril de 2020. A su vez, dice que este año en el departamento del Atlántico se alcanzó el punto más alto de suicidios en la última década. Esto lo sustenta basándose en los datos suministrados por Medicina Legal, que “registran un aumento del 37,5 %”, comparado con el mismo periodo del año pasado.

Destaca que para atacar este flagelo es importante formar a niños sanos emocionalmente y abordar el tema de la salud mental como algo serio que incide en las relaciones interpersonales y en todos los ámbitos sociales. “Si tenemos una salud mental trabajada, con la consciencia de que todos tenemos fallas, somos capaces de aceptar nuestras emociones. Si no eres sano mentalmente no puedes llevar una vida feliz”.

Subraya Velásquez que la primera infancia es la etapa más importante de la vida de un ser humano, pues es ahí donde la personalidad y el cerebro se desarrollan. Así las cosas, todo lo que en ese momento se inculque tendrá resultados en el adolescente del mañana y en el adulto del futuro. 

 

Para ella el adulto o el cuidador deben brindarle al niño momentos en los que se pueda sentir  libre. Es un error —según cuenta— esperar que el niño haga lo que el adulto desea. “Gestionar su salud mental desde una corta edad permite que sean felices, independientes y libres de temores en el mañana”.

“Los niños aprenden de ellos mismos, así que se deben evitar expresiones como: —¡No lo hagas!—. En vez de esto se puede trabajar en positivo. También se debe tener en cuenta la forma en que nos acercamos a ellos cuando los reprendemos, lo aconsejable es ubicarse a su misma altura para que el adulto no se muestre como autoritario. Tampoco se debe imponer, por el contrario, hay que gestionar sus emociones, dejándolos que lloren si así lo desean y haciéndoles un acompañamiento. No se deben anular sus sentimientos diciéndoles: —No llores, tienes que ser fuerte— porque esas emociones deben explorarlas y sentirlas desde la niñez”.

Ahora, si sucede que el padre o el cuidador no cuentan con la salud mental para poner en práctica los consejos, la recomendación es dejar el tabú y recurrir a terapia, pues lo real es que muchos adultos “crecieron en una época en la que la salud mental no era importante”.

Muerte autoinfligida

Para esta barranquillera, que cuenta con una maestría en Trastornos Cognoscitivos y del Aprendizaje, el suicidio en los menores no se da porque así lo han  querido, por el contrario,  existe de fondo un contexto que influye y que los lleva a tomar  la decisión. 

Dentro de los signos de alarma de una conducta suicida, manifiesta, sobresalen la agresividad, los cambios de conducta, el aislamiento social prolongado, el bajo rendimiento escolar, las autolesiones, el cambio abrupto en los hábitos alimenticios y de sueño y los comentarios repetitivos como “me quiero morir”, entre otros.

Si se detecta alguno de los signos mencionados, dice, se debe recurrir al diálogo, escuchar con empatía. Añade que el niño debe sentirse acompañado y apoyado, y por ningún motivo sus cambios repentinos deberán asumirse como una etapa más de crecimiento, pues de ahí a querer acabar con su vida “solo hay un paso”.

En cuanto a la pandemia, Velásquez establece que de cierto modo impactó en la estabilidad emocional de muchos menores de edad, debido a que se vieron obligados a cambiar sus estilos de vida y enfrentar el aislamiento, los cambios sociales y académicos.

Especifica que el suicidio, que para ella se da básicamente porque no hay bases para saber enfrentar una dificultad, es un asunto que “merece la atención de la sociedad”. Y aunque aún falta mucho por concientizar sobre el tema desde la salud pública, considera que en Colombia existen fundaciones que brindan apoyo en psicoterapia, aunque no se visibilicen  en demasía. Aun así hace un llamado a que la salud mental sea tenida en cuenta de la misma forma en que se le presta atención a cualquier dolor físico. 

Reitera en que en la familia se cree “una red de apoyo” consciente, segura y de confianza, que acompañe al niño o al adolescente en todo momento. Invita, sobre todo al padre o al cuidador, a ser adultos responsables, que no esperen a que el niño actúe como adulto porque desde ahí se empieza en una crianza respetuosa y positiva.

 

Te digo algo extra

María Andrea Velásquez en su tiempo libre le gusta practicar yoga, ver series de televisión, leer diferentes textos, viajar y conocer nuevos destinos. Además le gusta comer “rico” y disfrutar de las reuniones familiares.

No se recomienda que el adulto anule las emociones del niño, pues desde su  niñez tiene que explorarlas y sentirlas
Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.