Las autoridades investigan un nuevo homicidio que tendría como principal móvil la extorsión a comerciantes en el municipio de Soledad.
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La víctima, identificada como Mauro Alonzo López Duque, de 45 años, quien fue asesinado a tiros en la mañana de este miércoles 1 de julio cuando se encontraba frente a una distribuidora y venta de panes en el barrio Nuevo Milenio.
El ataque ocurrió hacia las 11:40 a. m. en la calle 60 con carrera 13D. De acuerdo con la información recopilada por la Policía Metropolitana de Barranquilla, un hombre que se movilizaba como parrillero en una motocicleta descendió del vehículo y disparó en repetidas ocasiones contra López Duque antes de escapar junto a su cómplice.

Aunque la víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Materno Infantil de Soledad, los médicos confirmaron que ingresó sin signos vitales debido a las heridas sufridas en el tórax y la mandíbula.

Las primeras indagaciones de la Seccional de Investigación Judicial (SIJÍN) apuntan a que el crimen estaría directamente relacionado con las extorsiones que desde hace varios años venía enfrentando el establecimiento comercial donde ocurrió el atentado.
Según Inteligencia, desde hacía aproximadamente cinco años el negocio recibía exigencias económicas por parte de delincuentes, quienes cobraban una cuota de 60.000 pesos cada quince días para permitirles continuar con su actividad comercial.
Las investigaciones revelaron que los pagos eran entregados a un hombre conocido con el alias de 29.
El expediente investigativo también revela que el establecimiento ya había sido blanco de un acto violento. Hace apenas 20 días, desconocidos incendiaron el local, presuntamente como retaliación por el incumplimiento en el pago de las extorsiones, hecho que ahora cobra relevancia dentro de la investigación por el asesinato de López Duque.
A este panorama se suma el testimonio de los allegados de la víctima, quienes manifestaron a los investigadores que, a través de un familiar de Mauro Alonzo López, también se habrían realizado pagos extorsivos a presuntos integrantes del grupo delincuencial Los Pepes. Según el relato, inicialmente se entregó un millón de pesos y posteriormente se acordaron cuotas semanales de 100.000 pesos.
Las autoridades buscan establecer si ambas exigencias económicas provenían de organizaciones distintas o si hacían parte de una misma red criminal que disputa el control de las rentas ilegales derivadas de la extorsión en el municipio.
De acuerdo con información de inteligencia, el barrio Nuevo Milenio hace parte de una zona donde tendría influencia el grupo delincuencial Los Costeños, estructura señalada por las autoridades de ejercer presión extorsiva sobre comerciantes, transportadores y pequeños empresarios del área metropolitana.




















