Helmut Bellingrodt enseña y explica con pasión la colección de medallas que tiene en cada una de las paredes del despacho de su apartamento, y que sobrevivieron al robo que le hicieron en una de sus mudanzas. Desde la primera que ganó internacionalmente, en Phoenix (Arizona), hasta esa que conserva con mucho amor: la que puso a Colombia en el mapa olímpico, esa plata que ganó en tiro al jabalí en los Juegos de Múnich hace 45 años, que la tiene al lado de una del mismo color pero de los Juegos de 1976, en Montreal.
Bellingrodt no sólo fue el primer atleta colombiano en ganar una medalla olímpica, sino que después de coleccionar tantos trofeos lleva años como directivo y asesor de federaciones y eventos deportivos. El último premio conseguido es haber sido elegido vicepresidente del Comité Olímpico Colombiano (COC) y hoy participa activamente en la organización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se disputarán en Barranquilla el próximo año.









