
La ONG Somos Defensores reveló que al menos 37 colombianos que trabajaban por la defensa de los derechos humanos fueron asesinados en el país durante el primer semestre del año corriente, produciéndose un incremento del 27 por ciento con respecto al mismo periodo del 2012, cuando se presentaron 29 homicidios.
Diana Sánchez, vocera de dicha organización dijo también que, contrariamente, las agresiones contra activistas tuvieron una leve reducción del 5,6 por ciento, ya que mientras en los primeros seis meses del 2013 fueron 154 los casos registrados, el año anterior la cifra presentada había sido de 163. Estas agresiones tienen que ver, además de crímenes, con amenazas, atentados, detenciones arbitrarias, robo de información y uso indebido del sistema penal.
La lista de víctimas para este periodo es de 32 hombres y cinco mujeres, que en su mayoría eran líderes campesinos, maestros y sindicalistas que fueron ultimados por grupos paramilitares, el Ejército y las Farc.
Así mismo, el informe señala que el departamento donde más crímenes se registraron fue Cauca con siete casos, seguido por el Valle del Cauca y Antioquia con seis cada uno, Risaralda con cuatro, Córdoba con tres, Bogotá y Nariño con dos y otras siete regiones en las que se presentó de a un homicidio.
Los datos muestran que en promedio cada día transcurrido entre enero y junio fue agredido un defensor, y cada cuatro, asesinado uno de ellos. Sánchez aseguró que aunque no se registran en este periodo desapariciones forzadas, sí se ha podido establecer que en el caso de los crímenes sí hubo una desaparición previa, lo que refleja el trabajo de planeación y seguimiento que desarrollan los asesinos.
Sobre los autores de los delitos se conoció que los ahora llamados grupos neoparamilitares son los responsables del 45 por ciento con 70 casos, el 44 por ciento (67 casos) lo cometieron grupos desconocidos, el 8 por ciento (12 casos) es endilgado a la fuerza pública, mientras que los grupos guerrilleros cometieron cinco delitos, lo que representa un 3 por ciento del total.
Independientemente de que las cifras disminuyan o aumenten, la organización Somos Defensores dijo que los crímenes deben llamar la atención del Estado para que se brinde protección a los líderes que defienden sus causas y de esta manera aumenten las estadísticas de prevención.
El colectivo destacó que la ONU en su informe anual sobre derechos humanos en Colombia ha expuesto su preocupación porque los ataques contra los defensores son causados principalmente por antiguos miembros de grupos paramilitares.
Sánchez urgió a las autoridades a agilizar la identificación de esos 'desconocidos' que hoy tienen 'estructuras físicas ambiguas' y que derivan en su mayoría de la fallida desmovilización de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que permanecieron en el territorio con control sobre rutas de la droga.
EFE




















