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El mundo cabe en una olla. De eso, puede dar fe Gilliana Arrieta Maury, gobernadora del cabildo mokaná de Puerto Colombia, quien vertió la sabiduría de su tribu en una palangana de barro para explicarle a los asistentes al lanzamiento de la sexta versión de Sabor Barranquilla que el maíz es la planta sagrada de las comunidades indígenas de América, y en sus granos se acumula el conocimiento ancestral.

El maíz da vida. La reinvención de sus usos es la posibilidad de aprovechar la sapiencia que resguarda, como explica Gilliana mientras revuelve el cereal con una mezcla de tomate y cebolla sofrita, para luego echarle sal al bollo ‘esmigao’, una manera diferente de degustar los placeres del maíz, al mejor estilo mokaná, la comunidad invitada este año a la feria gastronómica para promover la identidad Caribe que se cuece en cada vuelta del cucharón.

Acompañado de lisa bien salada, sin remover las escamas (pues en ellas residen las propiedades de la Madre Naturaleza), y una arepa de yuca, el bollo sabe mejor. La chicha, por supuesto, será la bebida, y el helado de yuca, el postre.
Los secretos de esta tribu, lo exótico de los siete mares de San Andrés y las delicias insulares de República Dominicana se cocinarán a fuego lento por ser las gastronomías invitadas en esta edición, que se llevará a cabo en el salón Jumbo del Country Club, del 23 al 25 de agosto. Desde Tubará y Puerto Colombia llegarán los indígenas, mientras que tres chefs sanandresanos y tres dominicanos propondrán a los comensales lo mejor de los sabores de sus lugares de origen.

Además de la muestra gastronómica y folclórica mokaná –que incluyó un baile de los más pequeños de la tribu, como representación de fertilidad–, miembros del comité académico de Sabor Barranquilla, los patrocinadores de la feria y las autoridades locales, la alcaldesa Elsa Noguera y el gobernador José Antonio Segebre, intervinieron en una rueda de prensa que rescató el espacio culinario como un evento de ciudad que se ha mantenido en el tiempo y que es sinónimo de cultura y turismo para Barranquilla. El sitio escogido fue la cocina de la Fundación Gases del Caribe.

'La idea es legitimar el esfuerzo de una idea loca que tuvimos hace años y que hoy podamos hablar de ella, de Sabor Barranquilla, a nivel nacional. La visión es ser internacional', resaltó Patricia Maestre, directora de la Cruz Roja seccional Atlántico, entidad que, por su carácter social, se beneficia de los ingresos obtenidos en la feria, así como Fenalco Atlántico, cuyo director, Carlos Jiménez, también se refirió a las inversiones sociales provenientes de Sabor Barranquilla.

'Han sido más de 2500 personas beneficiadas en el programa Resa de seguridad alimentaria de la Gobernación del Atlántico, que a través de las huertas caseras han aprendido cómo sembrar y producir alimentos. Se espera que este año 1470 personas más reciban el estímulo. Asimismo, con la Alcaldía de Barranquilla hemos tenido la oportunidad de brindarles trabajo a mototaxistas, pescadores, carromuleros y vendedores ambulantes del Distrito. El último proyecto a fortalecer es el de los desmovilizados, para la creación de microempresas para ellos', sostuvo Jiménez.

Esperan más público.

Gases del Caribe y Claro, los principales patrocinadores de Sabor Barranquilla, invitaron a todos a subir el número de asistentes a la feria. 'El año pasado fueron 20 mil personas, pero podemos llegar a 30 mil', aseguró Ramón Dávila, gerente de Gases del Caribe, empresa que traerá a Dolli Irigoyen, la chef argentina del canal Gourmet. La empresa de telefonía móvil dispondrá, por su parte, la programación de los tres días de actividad en un canal especializado a través de su servicio de cable, tal como aseguró Carlos Bockelmann, director regional de Claro.

Por Andrea Jiménez J.