Compartir:
125861-mon9-septiembre25-principal.jpg

Dotados con suficiente yuca, plátano y sal para aguantar durante un tiempo indefinido, unos 5 mil indígenas del resguardo Zenú del alto San Jorge, se concentran desde este martes en varios sitios de esa subregión de Córdoba, entre ellos la puerta de acceso a Cerro Matoso, en acción de reclamo por los supuestos daños ambientales y a la salud, causados por la firma BHP Billinton, que explota el níquel allí desde hace 30 años.

La jornada había sido anunciada por el Gobernador indígena de esa zona Israel Aguilar Solano, luego de conocer que la Sala Penal del Tribunal uperior del Distrito Judicial de Córdoba, con ponencia del Magistrado Víctor Diz Castro, en un fallo de tutela negó las pretensiones de los aborígenes en el sentido de exigir a Matoso la indemnización de la comunidad, a 20 años, con una cuantía que garantice su supervivencia física y de las futuras generaciones.

'Estamos haciendo uso de un mecanismos legal para exigir nuestros derechos. Nuestra protesta es por la contaminación crónica del ambiente por la explotación a cielo abierto del níquel en Cerro Matoso', dijo Aguilar Solano.

Agregó que debe Cerro Matoso responder de manera directa por los daños irreversibles que aparentemente les ha causado.

'Tenemos varios hermanos indígenas enfermos, con daños en la piel, entre otras patologías. Se han atrevido a decir que es porque el indígena duerme con el perro o con los cerdos, eso es una burla para nosotros', sostuvo Aguilar Solano.

En la entrada a Cerro Matoso permanecen desde ayer al menos 2.500 personas e igual número se calcula en el municipio de la Apartada.

'Tenemos buena yuca y buen plátano, el indio come yuca con sal y aguanta bastante', advirtió tajantemente el representante aborigen.

En sendos lugares la Policía instaló un dispositivo especial para cuidar que la marcha que se dijo sería pacífica, se salga de las manos de los indígenas y sea aprovechada por personas ajenas a dichos intereses.

'Tenemos la situación controlada en esa subregión del Departamento', preciso brevemente ayer el comandante de la Policía en Córdoba, coronel Jaime Ávila Ramírez.

Por Eduardo García
Montería