Las Farc consideran que el narcotráfico es un 'complejo problema' que no es exclusivo de Colombia y cuya solución requiere del concurso de la comunidad internacional, dijo la guerrilla al reiniciarse ayer en Cuba las negociaciones de paz con el Gobierno Nacional.
'No es este un problema exclusivo de Colombia, sino un problema internacional cuya solución debe comprometer al conjunto de las naciones', destacó la insurgencia en una declaración leída por el jefe negociador, Iván Márquez, alias de Luciano Marín Arango.
Las Farc definieron el narcotráfico como 'una caja de Pandora' y distinguieron entre la coca, usada desde hace siglos 'para mitigar el hambre, la sed, el cansancio, como digestivo y relajante y (...) con propiedades nutricionales y medicinales', de la cocaína, un estupefaciente 'que plantea hoy un grave problema de salud pública mundial'.
'Si convenimos que no es lo mismo coca que cocaína, resulta ilógico que para acabar con el problema del narcotráfico se deba entonces erradicar una planta que puede brindar beneficios a la humanidad', leyó Márquez.
La guerrilla reclamó que el rigor de la represión contra las drogas ilícitas no recaiga 'sobre los eslabones más débiles' de la cadena del narcotráfico que a su juicio son los consumidores y los campesinos 'cuando los beneficiarios principales del negocio ilegal son los emporios financieros del mundo'. Lamentó que el narcotráfico 'ha permeado todo el tejido social colombiano, incluyendo al Estado' y dijo que hoy se reconoce que los dineros del narcotráfico y de otras actividades ilegales 'han contaminado todos los circuitos financieros de la economía mundial'.
Según el informe de la ONU de 2012 sobre cultivos ilícitos en Colombia, en el país hay 48.000 hectáreas sembradas con coca y 60.600 familias están involucradas en estos sembradíos.





















