
Un vocero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, dio a conocer los cinco dirigentes guerrilleros que actuarían como negociadores en la mesa que se instalará el 8 de octubre próximo, en Oslo, Noruega, y en la que se llevarán a cabo los diálogos de paz entre ese grupo ilegal y el Gobierno Nacional.
El subversivo, quien dijo no tener autorización para decir su nombre o alias, señaló desde La Habana, Cuba, que 'los cinco voceros plenipotenciarios —o sea los que tienen sobre sus espaldas la responsabilidad directa— serán Iván Márquez, Rodrigo Granda, Andrés París, Marco León Calarcá y Simón Trinidad'.
Añadió que entre los cinco delegados no plenipotenciarios en la misma mesa, estarán Jesús Santrich, Hermes Aguilar, Bernardo Salcedo y Rubén Zamora.
Entre los nombres de los negociadores principales, el que más causa polémica es el de Trinidad, cuyo nombre real es Ricardo Palmera, ya que está preso en Estados Unidos, donde purga una condena de 60 años de cárcel por el plagio de los tres norteamericanos que fueron liberados junto a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
El portavoz no identificado explicó a la agencia de prensa AP que tener en la lista principal a Trinidad muestra al Gobierno la importancia que representa para la guerrilla contar con él en las conversaciones.
Los otros negociadores. Andrés París es del Estado Mayor Conjunto y hace parte del ala política.
Calarcá ha manejado las relaciones internacionales de la guerrilla. Iván Márquez es el Comandante del Bloque Caribe y miembro del Secretariado.
Y Rodrigo Granda es conocido como el ‘canciller’ de las Farc por ocuparse de las relaciones internacionales.
PAZ GENERARÁ DESARROLLO
El presidente Juan Manuel Santos dijo que si se pone fin al conflicto, el crecimiento sería incalculable. 'Afortunadamente la economía, por otro lado, va marchando a buen ritmo, tenemos una situación privilegiada frente al resto del mundo', dijo el mandatario en Quibdó, y añadió que 'a eso le agregamos —y Dios quiera que se pueda—, que le pongamos fin al conflicto después de medio siglo de violencia, imagínense lo que Colombia puede lograr hacia el futuro, lo que les podemos dejar a nuestros hijos'. Concluyó Santos que Colombia mejora 'mientras el mundo está haciendo lo imposible para detener la destrucción del empleo'.




















