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El Heraldo

Si bien los principales indicadores de conectividad del país muestran tendencias de crecimiento positivas en el uso de internet, el comercio a través de este medio, conocido como e-commerce, todavía se encuentra en niveles relativamente bajos.

De acuerdo con estudios de América Economía Intelligence, se estima que en Colombia las compras on line ascienden a más de 700 millones de dólares. Cifra que sigue siendo muy baja; pues sólo representa el 0,2% del PIB de la economía nacional —menos de la mitad del promedio de América Latina (0,52%)—, mientras que en economías como la estadounidense o la china el comercio electrónico alcanza una participación superior al 2%.

¿A qué se debe el rezago en países como el nuestro? Aunque en primera instancia se podría hablar de la falta de hábito de los consumidores, lo cierto es que tampoco las empresas locales se la juegan por ofrecer un esquema de comercialización por internet.

Jaime Cotes, profesor de la Escuela de Negocios de Uninorte especialista en comercio electrónico, aduce la falta de información sobre el tema como una de las principales razones. 'Los gerentes no conocen esta oportunidad, porque se cree que es un tema técnico o que debe atenderlo el encargado de sistemas. Y no es así, es una estrategia gerencial', dice.

En este sentido, es importante resaltar que Colombia y Latinoamérica tienen un mercado creciente en el e-commerce que debe ser aprovechado por las empresas locales. Según expertos en el tema, el comerció electrónico en el país se duplicará para el 2012. Las empresas nacionales que todavía son escépticas a esta práctica deben analizar de cerca esta opción o de lo contrario se perderán de una posibilidad de incrementar sus ventas.

Ventajas y desventajas

El e-commerce tiene ventajas y desventajas, pero indudablemente es una opción llena de oportunidades para los consumidores. César Corredor, director del IEEC, resalta como una ventaja el que se pueden adquirir los productos sin moverse de la casa o el trabajo, lo cual ahorra costos de transporte y tiempo.

'Conlleva menores costos de búsqueda, permitiendo comparar diferentes productos a precios más favorables. Además, se tiene a disposición una oferta más amplia al poder adquirir los bienes que desea en cualquier parte del mundo'.

Una de las grandes oportunidades está en aprovechar temporadas de descuentos en otros países, como el viernes negro en Estados Unidos o el llamado cyber lunes, que ya se ha popularizado en varios países con el propósito de promover las compras en línea. Todo es cuestión de buscar bien: el principio básico de internet.

Pese a las posibilidades del e-commerce, hay aspectos negativos que son importantes considerar a la hora de comprar. Por un lado hay dificultades para comprobar el producto, no es posible probarlo, no hay asesoría de parte del vendedor, las fotografías pueden ser engañosas y no permiten identificar ciertas características.

Por otro lado los costos de reclamación, o la compra de garantías, pueden resultar más altos al momento de hacerse cumplir. 'Existen riesgos en el envío, la nacionalización y los procesos de importación pueden implicar costos más altos o incluso la pérdida del producto si no se tienen los seguros y las garantías adecuadas', indica Corredor.

Obstáculos

Consolidar el e-commerce en el país todavía tiene obstáculos por superar. En primer lugar, la mayoría de consumidores nacionales confía más en empresas extranjeras para estas transacciones, además sus motivaciones principales para recurrir a internet están asociadas a productos que no se encuentran fácilmente en el territorio nacional o a ofertas extranjeras. De ahí que las empresas locales no lo ven como un alternativa.

También hay que hablar de la baja penetración que tienen las tarjetas de crédito en el país, pues en algunos sitios es imprescindible tener una para hacer la compra, lo cual explica en parte las bajas cifras. Según Asobancaria, sólo 5,5 millones de personas en Colombia cuentan con una tarjeta de crédito, pero más del 63% tiene cuenta de ahorro; los comerciantes le deben apuntar a esta población.

Hay que mejorar en e-commerce

Para consolidar este tipo de transacciones en el país, según Jaime Cotes, las empresas deben mejorar la oferta actual, se necesitan más productos y servicios. Asimismo hay que aumentar la difusión de medios de pago. Hoy día algunas tarjetas de débito no están habilitadas para comprar directamente por internet, lo que frena la demanda.

'El tema más crítico en nuestro medio es la seguridad en los sistemas para realizar transacciones, debido a la desconfianza que aún tienen los compradores. Garantizar esto es vital para el crecimiento del mercado, a su vez que el comerciante genere confianza', dice el experto.

Otras cosas por mejorar son el crecimiento en la infraestructura tecnológica del país, penetración del internet banda ancha en los hogares y la parte legal, normativa y tributaria, pues actualmente se suman el IVA, las comisiones de los bancos, y las comisiones de las empresas prestadoras del servicio de pagos en línea.

Precauciones para pagar

La mayoría de casos de robos on-line que se presentan se deben a la falta de precaución de los compradores. 'Lo principal es asegurarse muy bien, antes de realizar la transacción, de que se trata de sitios confiables. No proveer datos antes de esto', recomienda César Corredor.

Para saber si un sitio web es confiable para comprar, explica Jaime Cotes, la dirección, debe aparecer https://www.latienda.com y no http. Al igual que arriba o abajo, depende del navegador, debe aparecer el símbolo de un candado cerrado. También se puede revisar si está certificado en seguridad electrónica, para lo cual se busca el símbolo de VeriSing.