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El samario exdirector del DAS, Jorge Noguera Cotes, fue condenado esta mañana a 25 años de prisión por los delitos de homicidio, concierto para delinquir, abuso de autoridad y falsedad por ocultamiento y revelación de secreto.

La Corte Suprema de Justicia lo sentenció además a pagar unos 3.400 millones de pesos.

La investigación contra el exjefe de la agencia estatal, preso en la cárcel La Picota, es por vínculos con paramilitares, y se le acusa de haber entregado una lista de sindicalistas –que posteriormente fueron asesinados o desaparecidos- al excacebilla de las AUC, Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.

El alto tribunal lo encontró culpable del crimen del profesor Alfredo Correa de Andreis y lo absolvió por los de la periodista Zully Esther Codina y el dirigente Fernando Pisciotti.

En sus últimas apariciones ante el alto tribunal, Noguera -director del DAS de 2002 a 2005- había señalado que el Gobierno quería verlo condenado por nexos con paramilitares, debido a que 'se cerraría un capítulo por la 'parapolítica' en el país'.

Por esto, la Corte compulsó copias para investigar al exministro cartagenero Sabas Pretelt de la Vega y al exfiscal Mario Iguarán, con el fin de establecer si hubo un complot en contra de Noguera para favorecer la reelección de Uribe.

Lista de sindicalistas

Édgar Ignacio Fierro Flórez, alias ‘Don Antonio’, aseguró que el exjefe de informática del DAS, Rafael García, le vendió a los paramilitares, por 80 millones de pesos, una lista de sindicalistas para asesinar en la Costa Atlántica.

El ex miembro del Bloque Norte de las Autodefensas en su declaración ante la Corte Suprema, contó que esa negociación se hizo en mayo de 2004 en Santa Marta.
García, por su parte, había dicho que era Jorge Noguera quien mandaba la información a las autodefensas a través de Álvaro Pupo, primo de alias ‘Jorge 40’.

El exdirector del DAS negó que estuviera implicado en la filtración de paramilitares en el DAS Magdalena y dijo que eran falsas las sindicaciones que en su contra hizo el ex funcionario de ese organismo estatal, Rafael García, al respecto de que el DAS, al mando de Noguera, le habría entregado información de inteligencia de varias personas a los grupos ilegales de derecha, para que fraguaran sus asesinatos.

Asesinato de Correa de Andreis

El agente del CTI, Jesús Darío Pérez, había dicho el año pasado ante la Corte, en el proceso contra Noguera, que las inculpaciones que se le hicieron al profesor Alfredo Correa de Andreis de ser el ideólogo del Frente 59 de las Farc, y a las cuales pudo haberse debido su asesinato en 2004, habrían hecho parte de otro de los macabros montajes del DAS.

Pérez atribuyó al detective del DAS, Javier Valla Anaya, una orquestación de pruebas ficticias, testimonios fabricados de guerrilleros desmovilizados y testigos que no existían, entre otro material probatorio irregular, todos consignados en el tristemente célebre informe 187.

El Detective del DAS, así mismo, habría aportado testimonios de guerrilleros sobre los cuales no se tenía registro, es decir, no existían. Otros subversivos desmovilizados serían instados a decir que conocían a Correa de Andreis con el alias de ‘Eulogio’, sobrenombre sobre el que tampoco había antecedentes en las carpetas de la agencia de seguridad.

Con este material irregular, el catedrático barranquillero fue capturado el 17 de junio de 2004 en su casa de la capital atlanticense y, tras ser indagado y al no ser halladas pruebas valederas, fue puesto en libertad el 15 de julio. El 17 de septiembre fue asesinado.

Cinco meses después, el detective Valla Anaya fue nombrado por Noguera como Subdirector del DAS en Santa Marta.

Sobre el asesinato del profesor universitario, y en respuesta al interrogante del abogado representante de las víctimas, Alirio Uribe, de por qué en el DAS existía un expediente completo sobre el docente, Noguera le dijo a la Sala Penal de la Corte que 'si aparecen esos expedientes no me parece extraño, porque son documentos de 2006 y aparece información de 2004 –cuando fue asesinado-, sobre los alias que supuestamente tenía Correa de Andreis y de cómo fue su crimen (…). No veo cuál es el misterio'.

Agregó sobre el crimen del profesor, que los documentos sobre Correa de Andreis datan de 'cuando fue capturado por rebelión. Ahí aparecen la fecha de la captura y varios alias. Esa información se recogió precisamente de la detención'.

Y dijo que no creía que el atentado al catedrático no se dio en virtud de la información de inteligencia que poseía el DAS, según la cual el académico impartía una formación académica y una doctrina a favor de las Farc.

Crimen de Pisciotti

También en el juicio contra Noguera, la exprocuradora del Magdalena, Rebeca Gómez, dijo que el congresista Fernando Piccioti, asesinado por paramilitares en El Banco en 2003, le había pedido protección al ex Director del DAS y que éste, al parecer, no hizo nada para evitar su crimen.

Por su parte, el hermano del ex representante a la Cámara Fernando Pisciotti, Julio César, dijo ante la Corte Suprema de Justicia que el Congresista le había advertido al ex director del DAS, Jorge Noguera, de las intenciones que había de asesinarlo.

En declaración juramentada ante el Alto Tribunal, en medio del juicio que se le sigue a Noguera, Pisciotti aseguró que su hermano había sido declarado enemigo público en una reunión en la que participaron varios miembros de las AUC y políticos de la región, como el ex concejal Eugenio Gutiérrez, en cuya hacienda se habría celebrado el encuentro en 2001.

Julio César Pisciotti apareció muerto en su apartamento en Bogotá, este año, y por ahora no se ha dicho la última palabra por parte de las autoridades, si su fallecimiento guarda relación con los clsos que denunciaba.

‘Chuzadas’

Durante el mes de enero pasado, por la investigación que se le sigue, además, por las ‘chuzadas’, el exfiscal general de la Nación (e), Guillermo Mendoza Diago, le dictó medida de aseguramiento de detención preventiva por los delitos de concierto para delinquir agravado, violación ilícita de comunicaciones, utilización ilícita de equipos transmisores y receptores, y abuso de autoridad por acto abusivo injusto.

Noguera reveló en la corporación que desde la entidad de inteligencia estatal se le entregaba información periódica y permanente al presidente Álvaro Uribe sobre la actividad de varios sindicalistas en el país.

A la pregunta formulada por el alto tribunal de si había anotaciones de inteligencia sobre las actividades de los sindicatos, el samario respondió que 'se le puede llamar anotaciones de inteligencia, pero con ese sentido (…). Cuando se sabía que iba a haber una protesta o cualquier tipo de situaciones que pudieran afectar el orden público, también se le avisaba al Ministerio de Defensa, a la Policía, etcétera'.

Por Tomás Betín Del Río
Corresponsal Bogotá
Periódico El Heraldo