Desde La Habana, uno de los voceros de la guerrilla de las Farc, alias Pablo Catatumbo, confirmó que esa organización subversiva ha ordenado un cese unilateral del fuego y durante un mes a partir del 15 de diciembre. Esta decisión se da ante el inicio de las fiestas de Navidad y Año Nuevo y un día de después de que ese grupo cometiera un ataque terrorista en contra del puesto de Policía del municipio de Inzá en el departamento del Cauca.
Sin embargo, el jefe rebelde agregó que, aunque la decisión de silenciar las armas responde a un 'hondo clamor nacional', la instrucción emitida a los frentes guerrilleros es la de estar atentos ante posibles ataques del enemigos que, según sus palabras, 'serán respondidos sin dilación alguna'; es por eso _agregó Catatumbo_ que esperan del Gobierno una determinación similar en el sentido de ordenar una tregua navideña.
Una declaración pronunciada por el presidente Juan Manuel Santos durante el consejo de seguridad del sábado en la noche en Popayán, pareció anticiparse a este nuevo anuncio de la guerrilla. 'Se equivocan de cabo a rabo si pretenden presionarnos para que detengamos la ofensiva de nuestras Fuerzas Militares', expresó, al tiempo que reveló el ofrecimiento de recompensas por 30 millones de pesos para quien suministre información que lleve a la captura de los terroristas.
Previsible fue también la opinión del expresidente Álvaro Uribe sobre la orden insurgente al tildar como 'un juego infame con Colombia' lo que hacen las Farc asesinando y luego disimulando con tregua. Por su parte Hernán Penagos, presidente de la Cámara de Representantes, dijo que se acoge con optimismo el anuncio de pausa hostil en estos días en que han sido tan inclementes los ataques. Penagos añadió que confía en que esta decisión contribuya a agilizar las conversaciones en Cuba.
Las Farc justifican ataque. Horas después de cometida la agresión contra el pueblo caucano, Andrés París, uno de los voceros de la insurgencia en la mesa de diálogos, pronunció un comunicado mediante el cual se justifica el atentado a Inzá con el argumento de que la acción hace parte de una operación militar propia del conflicto que se libra en Colombia desde hace más de sesenta años, y que por eso, es necesario ponerle fin a través de la vía negociada.
París además aseveró que la Policía y la Fuerzas Militares desde hace mucho tiempo vienen utilizando como escudo a la población civil, algo que prohíbe el Derecho Internacional Humanitario (DIH) que aboga por la protección de la sociedad en medio de las confrontaciones bélicas.
Dicha justificación de las Farc fue rechazada por varios representantes de los partidos políticos. La candidata presidencial por el Polo Democrático, Clara López, considera que es inconcebible que se viole el DIH porque se mantenga una estación policial en medio de un pueblo, y el senador de la Alianza Verde, John Zudarsky, piensa que la guerrilla no puede pretender que las guarniciones militares se instalen en zonas apartadas donde sean blanco fácil de los ataques bélicos.
Entregan víctimas a familiares. Entre tanto ayer, para ser entregados a sus familiares, empezó el traslado a las ciudades de origen de los uniformados caídos en el ataque terrorista. A Cali fueron remitidos los cadáveres del mayor Alexander Vargas y del teniente John Redondo Moreno; a Bogotá, el del teniente Sergio Prada; a Pereira, el del sargento Andrés Felipe Rodríguez; y a Ibagué, el cuerpo del soldado profesional Jaime Ernesto Lozada, que entre sus sueños tenía terminar una casa que construía para sus padres en la capital tolimense.




















