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Jesús Rico

La Ciénaga de Mallorquín, la única de agua salada en el Atlántico, está agonizando ante la mirada indolente de las autoridades ambientales del Distrito y el Departamento, denuncia la Asociación de Pescadores de La Playa.

Según el secretario de la agremiación, Luis Ávila, el dragado, que hace parte del megaproyecto de saneamiento de la cuenca occidental de Barranquilla, en vez de recuperar el cuerpo de agua lo está destruyendo aún más.

'En los seis meses que lleva dragando la firma Condesa se han perdido por completo unas seis hectáreas de la ciénaga. El pescado y los moluscos han desaparecido. Las 600 familias del corregimiento de La Playa y del barrio Las Flores que viven directamente de la pesca se han quedado sin sustento, están desesperadas'.

Se queja de que ni siquiera han tenido en cuenta a los afectados para los trabajos que se vienen realizando. 'Han traído gente de otras partes, en lugar de contratar a los pescadores, quienes son los que más están padeciendo. Lo ideal sería que les den la oportunidad de obtener ingresos y los roten cada 15 días para que todos se beneficien', sugiere.

Lo único que, según Ávila, ha hecho Condesa para aliviar la situación de los pescadores fue entregarles un mercado a cada familia, hace aproximadamente un mes. 'Eso fue un pañito de agua tibia. Los alimentos si acaso alcanzaron para una semana y desde entonces la empresa no ha contribuido con más nada'.

El origen del problema. La destrucción de Mallorquín comenzó a mediados del año pasado, cuando empezaron a dragar el arroyo León para evitar que se inundara el suroccidente de Barranquilla. A causa de esos trabajos la ciénaga se llenó de desechos sólidos y sedimentos que formaron una extensa y putrefacta playa.

Rincón Largo, el mejor punto de pesca, en la desembocadura del arroyo, donde se conseguían con facilidad grandes chivos, róbalos, lebranches y mojarras, quedó convertido en un pantano en el que ningún pez sobrevivió.

'Todos los desechos sólidos que arrastra el arroyo vinieron a parar aquí. En esta época abundaba el camarón. Uno conseguía hasta 15 libras diarias y con la venta de eso se garantizaba la comida de la familia', dice Cristian Enrique De la Hoz, uno de los pescadores afectados.

Al igual que muchos de sus colegas, para sobrevivir se ha visto obligado a desempeñar otros oficios en los cuales tiene muy poca experiencia: albañilería y carpintería.

Plantean solución. El Secretario de la Asociación sugiere que una de las medidas para solucionar el problema sería la instalación de unas trampas de sedimento a lo largo del arroyo León, con el fin de que los residuos sólidos no vayan a parar a la ciénaga.

Por su parte, el presidente de la agremiación, José Antonio De la Hoz, expresó su preocupación porque 'es una problemática bastante seria y no vemos la presencia del Foro Hídrico, la entidad que debe vigilar estos trabajos. Los resultados hasta ahora son negativos. Le solicitamos a las autoridades ambientales, tanto del Distrito como del Departamento, que se percaten de esta situación'.

Advirtió que si no se toman los correctivos a tiempo van a tomar vías de hecho, impidiendo que continúe el dragado.

Por Víctor Ovalle Gil
victor.ovalle@elheraldo.com.co