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Ofiprensa Gobernación

Como un modelo para la concertación y el entendimiento en el ejercicio de la participación ciudadana, calificaron los asistentes a la jornada de socialización del proyecto de remodelación de la Plaza de La Paz Juan Pablo II, que se cumplió en el piso 12 de la Gobernación del Atlántico.

A la cita acudieron los representantes de la Iglesia Católica, la empresa contratista Unión Temporal Plazas y Parques, la presidente del Comité Intergremial del Atlántico, Beatríz Vélez, dirigentes cívicos, empresarios independientes, representantes de las ONG´s ambientalistas, arquitectos, sector académico, funcionarios de la Gobernación y funcionarios del Departamento Técnico Administrativo del medio Ambiente Barranquilla, Damab quienes estuvieron atentos durante más de cuatro horas al desarrollo de la reunión.

El Gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De La Rosa, manifestó su complacencia por el interés que ha despertado en Barranquilla el proyecto más importante que se haya diseñado en los últimos 25 años luego de la visita del Papa Juan Pablo II, quien en su discurso del 7 de julio de 1986 habló de la necesidad de la concertación.

Verano afirmó que este es un proyecto en construcción, porque tanto la administración departamental como los ejecutores de la obra están abiertos a las sugerencias que quieran hacer los ciudadanos y es por eso que en el salón se dispuso de una urna para trabajar con base en las inquietudes e iniciativas que se planteen.

Explicó que el proyecto estuvo colgado cuatro meses en la página web de la Gobernación y que se realizaron reuniones con varios de los grupos de interés. 'Esa obra siempre ha estado en la agenda de la Gobernación y en lugar de construir cuatro o cinco parques pequeños en zonas marginales en las que no se iba a notar el impacto, decidimos ejecutar este gran proyecto con el que Barranquilla ha soñado desde hace 25 años y nadie había sido capaz de avanzar en una tarea que nos impusimos los barranquilleros desde esa época', dijo el Gobernador.

El arquitecto Adolfo Sleguel, diseñador del proyecto, explicó los alcances técnicos y la función ambiental que cumplirá la obra, en la que se ha hecho un esfuerzo por mantener la armonía entre un gran centro urbano de concentración de los barranquilleros y las zonas verdes que deben ser objeto de conservación.

Dijo que de los 128 árboles que hoy existen hay un inventario completo acompañado por el DAMAB en el que se establece que cerca de 30 serán intervenidos positivamente, porque los 14 que serán talados van a ser compensados por adicionales que subirán el número de ejemplares a 230, con base en unos parámetros dictaminados por la ley, bajo la supervisión de la autoridad ambiental.

Beatriz Vélez, en representación del Comité Intergremial del Atlántico, formuló una invitación a que los asistentes sean positivos para concertar este proyecto en beneficio de la ciudad.

Por su parte Camilo Pineda, de la Fundación Natura Hominis, resaltó los procesos de participación ciudadana para construir proyectos como la Plaza Juan Pablo II y reconoció que ya se han hecho ajustes, sobre todo en lo ambiental, en el diseño de la plaza.

Edgardo León Hernández, miembro de la comunidad residente en el sector, destacó el espacio de participación ciudadana que se abrió para debatir el proyecto de la plaza Juan Pablo II y formuló 3 preguntas: ¿Cómo se trabajará para resolver el problema de la prohibición expresa en el POT que impide parqueaderos y locales comerciales en esa zona?; ¿Cómo se va a mantener la Plaza de la Paz? y ¿Cómo será la segunda etapa del proyecto?

Una estudiante del Colegio Marco Fidel Suárez, manifestó su inquietud por saber que tratamiento se le va a dar al Arroyo de La Felicidad que pasa por debajo de los puentes vehiculares de las carreras 45 y 46 sobre la calle 48, mientras que la señora Emma de Laperira, en representación del Club de Jardindería, sugirió que en la Plaza Juan Pablo II se siembren árboles que tengan flores y que haya más zonas lúdicas, sobre todo para los niños.

Carmen Arévalo, reconocida arquitecta de la ciudad y quien hasta hace poco fue la directora del Parque Cultural del Caribe, propuso que la Plaza Juan Pablo II sea un espacio en donde se combine perfectamente el espacio público y las zonas verdes. Además, planteó que la calle 53 sea cerrada para que integre la plaza con la Catedral. Por último, sugirió que se siembre árboles que contribuyan al paisajismo.

Alfredo Gómez, de la Corporación Universitaria de la Costa, CUC, felicitó a la comunidad y la prensa por el interés en debatir temas ambientales y de ciudad como la Plaza Juan Pablo II, mientras que el arquitecto Carlos Bell Lemus, sugirió que se deben hacer estudios bioclimáticos de la zona de la plaza para tener argumentos sobre la decisión que se deba tomar con los árboles y puso a disposición los investigadores y estudios de la Universidad del Atlántico que sea necesarios para determinar la producción de oxigeno de los árboles de Barranquilla.

El abogado Antonio Bohórquez manifestó sus dudas sobre la proporción de zonas duras y zonas verdes en la nueva Plaza Juan Pablo II, así como si con recursos de la Tasa de Seguridad se pueden construir parqueaderos.

El ciudadano Alberto Luna manifestó su preocupación por el futuro de los vendedores que hoy están en los alrededores de la Plaza y finalmente Alfredo Camargo, quien se identificó como residente en la zona propuso la construcción de un mirador hacia el Arroyo de La Felicidad.