
'Solamente me llaman de Medicina Legal para avisarme que encontraron un cadáver y que por favor me dirija hacia allá para ver si no se trata de mi hijo', cuenta entre un llanto inconsolable Elizabeth Díaz.
La semana pasada le tocó ir a identificar a tres NN, pero cierto alivio la invadió al descubrir que ninguno correspondía a la identidad de José Gabriel Botero Díaz, de 23 años y el segundo de sus tres hijos. Desde el pasado 12 de mayo, no ha vuelto a saber de su paradero.
Aquel día, el joven salió a un banco ubicado en la calle 72 con 43 para consignar la matrícula de su tercer semestre de electromecánica que estudió en el Inca.
Luego, a las 5:30 p.m., llegó a la calle Murillo, a cinco cuadras de su casa en la Calle 43A No. 1B-19, barrio Villa Blanca. Allí se encontró con amigos, tomó cervezas hasta la medianoche y al empezar a caer un diluvio todos se dispersaron. 'Pero él nunca llegó a casa', se lamenta Elizabeth.
En similares circunstancias desapareció el pasado 8 de junio, Roberto Carlos Díaz Atencio, de 22 años. Sus familiares revelan que luego de salir del trabajo, en una empresa de seguridad privada, fue hasta la Universidad Autónoma a presentar un examen de recursos humanos. Al parecer, logró hacer el parcial antes de desaparecer sin dejar rastro.
Marilyn Atencio, madre del joven, detalló que esa noche se llevó su portátil en un maletín. 'Creo que se trata de un atraco y que mi muchacho anda en algún sitio ‘emburundangado', comentó la mujer, buscando una respuesta a su incertidumbre.
Si alguien tiene información que ayude encontrar a estos jóvenes puede llamar a la Fiscalía al 3714900 ext. 404.


















