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Luis Felipe De la Hoz

En circunstancias que no han sido esclarecidas por las autoridades, una camioneta con seis ocupantes se volcó y chocó un poste de redes eléctricas en el corredor universitario o extensión de la carrera 51B.

El accidente ocurrió ayer, entre 12:30 y una de la madrugada, en la calle 3, entrada de la urbanización Ciudad del Mar.

Las hipótesis son dos: una, que el vehículo iba a exceso de velocidad y su conductor perdió el control. En el pavimento quedó una huella de frenado. Y, la otra, que una de las llantas se explotó.

A las 6 a.m., el único rastro del siniestro en el sitio era el daño en la estructura transmisora de energía. Su base, partida casi a la mitad, refleja la magnitud del impacto. Una cuadrilla de mantenimiento de Electricaribe tuvo que reemplazarla. Las labores comenzaron a las 8 a.m. y seguían al mediodía.

Residentes del sector aseguraron que en el lugar perdieron la vida dos personas. Los heridos fueron trasladados en ambulancias a dos Clínicas.

LAS VÍCTIMAS. Las personas a bordo de la camioneta Honda CRV gris plata clase campero, con placas EUW 425 de Puerto Colombia, eran tres hombres y tres mujeres.

Las víctimas fatales fueron José Antonio Iriarte, de 25 años, estudiante de Contaduría; y Geovanni José Medina Jiménez, de 24, estudiante de Ingeniería Ambiental.

Los lesionados son Claudia Rodado Castro, de 20 años; Maryorie Guzmán Barranco, 21; Adriana Cristina Guerrero, 19, y el conductor, Pedro Javier Ávila Pérez, 22.

Los occisos, al igual que Rodado y Ávila, tienen sus casas en Bellavista y San Francisco (o San Pachito), barrios vecinos. A las afueras de Medicina Legal, los familiares presentes de los fallecidos no quisieron dar declaraciones.

Rodado fue llevada a la Clínica Altos de San Vicente y fue dejada en observación. Los demás, a la Clínica del Sol. En la mañana, Guerrero fue operada porque sufrió fracturas en la parte superior de su cuerpo.

SOBRECUPO. Tras el choque, la camioneta quedó en el parqueadero Rosario II de la Secretaría de Movilidad Distrital, en la Vía 40 # 54-264.

El automotor aparece a nombre de Pedro Eugenio Ávila Luna y fue inscrito en el municipio de Sabanagrande.

El techo destruido dejaba ver rastros de sangre en los muebles, las bolsas de aire explotadas, discos de música regados y la sandalia de una mujer. A simple vista, su capacidad es de cinco personas.

Esto demuestra que los jóvenes, al menos, cometieron la imprudencia de movilizarse con sobrecupo.

Por Germán Corcho Tróchez