Compartir:

En diciembre incrementan las demandas de los compradores, las ofertas de los comerciantes, los regalos, los deseos, pero también la invasión del espacio público en las ciudades.

Como mecanismo de control para que las ventas navideñas no se realicen de manera desbordada, el Distrito anunció que se duplicará el pie de fuerza para recuperar el espacio público, en el Centro de Barranquilla, donde se concentra gran parte de los comerciantes informales.

Durante esta época navideña, la Secretearía de Control Urbano y Espacio Público pondrá a disposición 80 vigías, quienes serán reforzados por 30 patrulleros policiales para poner en marcha los operativos respectivos.

Así lo informó el jefe de esta cartera, Henry Cáceres, quien indicó que el propósito de la administración es 'evitar que aumenten las invasiones de espacio público de los locales comerciales sin permisos'.

'Esto es una problemática que tampoco se va a solucionar este diciembre, pero sí a controlar', agregó el secretario. De acuerdo con Cáceres, las vigías en el Centro se distribuirán principalmente por el Paseo Bolívar, la calle 30, calle 34, carrera 43, incluyendo el Centro Cívico (carrera 45) y los alrededores del centro comercial Portal del Prado. Además, duplicarán los camiones que transitan por el Centro para el cumplimiento de los operativos y en Navidad serán cuatro.

En el transcurso del año y hasta principios de noviembre, el Distrito ha recuperado más de 11.174 metros cuadrados de espacio público a través de 140 vigías repartidos por las diferentes localidades de la ciudad.

Con respecto a los operativos, los comerciantes informales sin autorización expresan su inquietud por la posibilidad de que sus herramientas de trabajo sean decomisadas.

Devis Yepes es uno de ellos. Su puesto de jugos de naranja se encuentra ubicado en la carrera 44 con calle 35, justo en la vía, porque los andenes ya están ocupados por otros comerciantes informales.

Funcionarios de Espacio Público arribaron ayer a su lugar improvisado de trabajo para advertirle que no podía quedarse allí.

Yepes argumentó que lleva más de tres años en este punto y que 'nunca le han pedido permiso'. Sin embargo, si los vigías vuelven a encontrarlo invadiendo espacio público, se verán en la obligación de decomisar su carrito de jugos. En la misma situación se encuentra Ana Herrera, una comerciante de 19 años que vende gorras y correas a un lado del puesto de Yepes.

'Ahora uno queda en el aire porque no sé a qué otro lugar irme a vender', expresó la mujer.

Según el censo de Promocentro, realizado en 2005 y actualizado en 2011, son 9.162 vendedores estacionarios los que tienen autorización para el uso del espacio público en las calles del Centro, el Boliche y Barranquillita.

Sobre la expedición de permisos, Cáceres recordó que 'aunque la administración se había acostumbrado a darlos, en estos últimos gobiernos no se otorgan más'. 'Ya hay que partir de que está prohibido', agregó.

Por su parte, Dina Luz Pardo, directora de Asocentro, integrado por 2.700 establecimientos entre centros comerciales y almacenes, expresó que el deseo es 'ofrecer una Navidad segura y un libre desplazamiento por el Centro' para que este no sea 'más invadido de lo que está'.

Destacó que desde ayer se aprecian los resultados de un trabajo integrado con la Policía de Barranquilla, que aumentó los refuerzos para esta época y pasó de tener 160 a 270 uniformados en las calles de este sector altamente comercial.