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Por: Saith Daniel Ferez Boneth

Vuelve a abrir sus puertas la Casa del Telegrafista, en Aracataca

Servicios Postales Nacional S.A. 4-72 y Mintic recuperan el lugar, parte de la biografía de Gabo, declarado Monumento Nacional en 1996.

La casa donde funcionaba la Oficina de Telégrafos de Aracataca en los años 20, lugar de trabajo y hogar de Eligio García, padre del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, fue reinaugurada ayer con el objetivo de preservar este patrimonio histórico y cultural de Colombia.

Al acto de reapertura contó con la presencia de María Carolina Hoyos, viceministra de las Tics; Adriana Barragán, presidenta de 4-72; Jaime García Márquez, hermano de Gabo, y el alcalde de Aracataca, Tufith Hatun, entre otros.

La restauración de este emblemático lugar se realizó durante diez meses y fue liderada por los Servicios Postales Nacionales S.A. 4-72 y el Mintic. Se invirtieron mil millones de pesos para mantener la infraestructura original y el ambiente de la época.

Para la ejecución del proyecto, el operador postal firmó un convenio de cooperación con la Alcaldía de Aracataca.

“Antes de nuestra intervención, el inmueble presentaba humedad, grietas y deterioro en general, por lo tanto nos dimos a la tarea de restaurarla de una manera amigable para que no perdiera su esencia. Cumplimos el compromiso de preservar, reconstruir y convertir esta casa, declarada Monumento Nacional en 1996”, expresó Adriana Barragán, presidenta de 4-72.

El recorrido. El visitante podrá recorrer la renovada Casa del Telegrafista en cuatro etapas: un telégrafo y un teleimpresor, en la primera; seguidamente, una exposición de libros de Gabo; en la tercera, una cronología de estampillas de correo que circulan en el país; y, en la última parte, descubrirá infografías que exponen los sucesos de la vida del Nobel colombiano.

La casa albergará también un Museo de Historia de las Comunicaciones. La decoración interior incluye piso ajedrezado y ejes de madera en el techo. Además cuenta con espacios como la cafetería, la plazoleta, el teatrino y una sala de capacitación con acceso a internet gratuito.

El escenario se entregó en comodato a la Fundación para el Desarrollo de las Zonas Palmeras de Colombia –Fundepalma–. Según Yenny Salazar, directora de la entidad, el costo de mantenimiento es de 80 millones anuales.

Por su parte, Jaime García Márquez se sintió complacido por este nuevo homenaje que se le brinda a su familia. “Agradecido por la reconstrucción de lugar en el que se desarrolló mi padre y en el que tuvo la oportunidad de conocer a mi madre, y de ahí se diera que nosotros naciéramos”.