El Heraldo
Judicial

En Atlántico hay 35 ‘ollas’ virtuales: director de la Policía

El alto oficial no entregó muchos detalles porque aseguró que en las próximas semanas se viene una operación contra estas estructuras criminales.

El general Jorge Luis Vargas indicó que en Barranquilla y el Atlántico tras un trabajo de inteligencia se han identificado 35 ‘ollas’ de vició que operan de manera virtual y que serán golpeadas en las próximas semanas.

Por su parte, el ministro de Defensa Diego Molano sostuvo que durante este nuevo plan seguirán atacando a las ‘ollas’ de vicio que operan de manera virtual desde varias ciudades capitales del país.

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El Heraldo
Archivo
Colombia

Denuncian que niñas son explotadas sexualmente en barrio Santa Fe de Bogotá

Según las investigaciones, la banda delincuencial dedicada a la explotación sexual infantil, somete a un grupo entre los 15 a 20 menores de edad.

Las menores siguen siendo utilizadas para vender sustancias psicoactivas por 30.000 pesos para luego ser explotadas sexualmente en horas de la noche, en el barrio Santa Fe, en el centro de Bogotá.

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El Heraldo
Roberto Carlos Deluque Rodríguez, capturado. Cortesía
La Guajira

Lo capturaron con 20 papeletas de cocaína en Riohacha

Había hecho una caleta para la droga en la cajetilla de una marca de cigarrillos.

Un hombre que caminaba por la calle 34 A Bis con la carrera 28 del barrio Las Tunas de Riohacha fue capturado por una patrulla de la Policía, luego que los uniformados le notaran una actitud sospechosa.

Al solicitarle un registro personal, los policías le hallaron una cajetilla de cigarrillos, pero en su interior lo que encontraron fueron 20 papeletas de clorhidrato de cocaína que superaban la dosis personal.

Caen ‘los Buzos’, señalada red de narcotraficantes en el Caribe

Inmediatamente los uniformados procedieron a capturar a Roberto Carlos Deluque Rodríguez, de 24 años, como fue identificado el sospechoso, quien intentó darse a la huida, pero fue detenido por los policías que lo trasladaron hasta las instalaciones de la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía, donde fue dejado a disposición del funcionario judicial en turno por el delito de fabricación, tráfico o porte de estupefacientes.

Policía del Atlántico captura a una pareja con droga en Sabanalarga

La Policía de Riohacha solicitó a la comunidad denunciar cualquier hecho delictivo que atente contra la seguridad de las personas, marcando al 123.

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Editorial

El Editorial | Fatiga pandémica

La desmotivación, hastío e incluso tristeza que hoy sacuden a millones de personas en todo el mundo está provocando que bajen la guardia frente a las medidas de prevención del contagio y se resistan a las medidas.

En Colombia la atención en salud mental es deficiente. Siempre lo ha sido, por eso, en la medida en que esta crisis sanitaria se sigue prolongando, debe ser motivo de preocupación que millones de personas –seriamente afectadas por las consecuencias de los desafíos económicos y amargas experiencias acumulados durante la pandemia– no reciban apoyo para hacer frente a su deteriorado bienestar emocional, psicológico y social.

Expertos insisten en las alarmantes consecuencias de la actual coyuntura que estarían detrás del incremento de enfermedades mentales o conductas vinculadas al consumo de sustancias psicoactivas, violencia intrafamiliar y comportamientos agresivos. Es un hecho que la Covid-19 no solo está causando un cataclismo en la salud física o la economía de las personas, sino también en su estado de ánimo. Es lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) llama 'fatiga pandémica', un agotamiento mental y psicológico relacionado con un exceso de preocupaciones, sensación de extrema vulnerabilidad e indefensión, falta de sueño o ganas de comer, apatía generalizada y problemas para concentrarse o tomar decisiones. En otras palabras, un hartazgo infinito por meses de incertidumbre e inestabilidad, un tiempo desconcertante capaz de hacer tambalear al más fuerte. ¿Y quién lo es hoy luego de afrontar el miedo constante a un inminente contagio o de padecer sucesos traumáticos como la pérdida de un ser amado?

A juicio de los profesionales sanitarios, la ‘fatiga pandémica’ tiene además un efecto muy negativo en la lucha individual y colectiva contra la Covid-19. La desmotivación, hastío e incluso tristeza que hoy sacuden a millones de personas en todo el mundo está provocando que bajen la guardia frente a las medidas de prevención del contagio y se resistan al uso del tapaboca, al distanciamiento físico o a lavarse las manos de manera frecuente.

Tantos sentimientos encontrados sumados al estrés, ansiedad y malestar en torno al omnipresente virus, solo aliviados momentáneamente por las esperanzadoras noticias sobre avances en el desarrollo de las vacunas, están conduciendo a los ciudadanos, sobre todo a los más jóvenes, a sucumbir a la tentación de rendirse o, por lo menos, a tener menos ganas de cuidarse. Es como si, de manera acelerada, demasiadas personas estuvieran perdiendo el propósito que nos ha ocupado a lo largo de este desafiante año: darle la pelea al impredecible virus.

Un desafío inmenso para las autoridades de Barranquilla y Atlántico, que además de imponer comparendos o sanciones a quienes siguen asistiendo a fiestas masivas como si nada estuviera ocurriendo deberían intentar buscar estrategias más innovadoras para hacer llegar el mensaje de precaución sanitaria reforzando las conductas sociales preventivas con el propósito de concientizar a los ciudadanos frente a la amenaza real del virus. No hay que esperar pasar a un nuevo momento de la pandemia para entender que enfrentamos una nueva ola, la de la salud mental. Como si se tratara del coletazo del más devastador huracán, el impacto de la Covid-19 se dejará sentir quién sabe por cuánto tiempo y con un alcance muy difícil de pronosticar aún.

¿Alguien está pensando en cómo dar respuesta a las alteraciones emocionales leves o moderadas experimentadas por personas con condiciones de salud mental frágiles o con antecedentes por su exposición a hechos traumáticos relacionados, por ejemplo con distintas formas de violencia?

A pesar de que la convivencia social y la salud mental son prioridades en el Plan Decenal de Salud Pública 2012-2021, siguen siendo postergadas y los ciudadanos, principalmente los más pobres, afrontan considerables barreras para acceder a los limitados servicios ofrecidos por un sistema de salud en crisis, por no hablar de los mínimos avances en materia de prevención y promoción. Mientras más remota la zona, más impensable la atención con profesionales competentes y en terapias específicas, además porque no existen centros especializados.

Es prioritario adaptar los escasos recursos de la atención en salud mental a la creciente demanda de servicios, secuela de la pandemia. No esperar a que sea demasiado tarde y las brechas en el bienestar de los ciudadanos se hagan más profundas y pasen factura a generaciones cada vez más enfermas y envejecidas prematuramente.

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Un dolor intenso de cabeza puede ser considerado un síntoma de un ACV. Archivo
Salud

Síntomas para identificar un accidente cerebrovascular

Expertos alertan que solo el 40% de los pacientes de ACV acuden a urgencias. Hoy es el día mundial.

Los accidentes cerebro vasculares (ACV) pueden afectar a cualquier persona sin importar su edad. Especialistas afirman que acudir a tiempo a un centro asistencial ayudará a que los efectos del mismo sean reversibles.

Este es uno de los mensajes que se quiere recalcar este jueves, fecha en la que se conmemora el Día Mundial de los ACV.

Jairo Fernández, médico neurointervencionista, explica que un ACV se da cuando hay un daño en el cerebro, las arterias o las venas. De acuerdo con el galeno, se conocen dos tipos de accidentes cerebro vasculares.  “Uno es el derrame o hemorragia que es cuando una de las arterias o venas se rompen, sale sangre y se forma un coágulo. Y el segundo, que es el que se presenta con mayor frecuencia porque se da en el 85% de los casos, se conoce como accidente cerebro vascular isquémico (trombosis) y se presenta cuando la arteria o vena se tapa”, indica.

El especialista explica que cuando se tapa la arteria, los nutrientes que lleva la sangre a la célula dejan de llegar, lo que ocasiona que estas se mueran y se produzca lo que se conoce como infarto cerebral “con consecuencias catastróficas de postración”.

“El paciente deja de mover una parte del cuerpo, deja de hablar o queda postrado en la cama con un grado de dependencia importante”, afirma Fernández.

Síntomas

El galeno advierte que ante síntomas como dolor de cabeza intenso, mareos repentinos, dificultad para caminar y problemas para ver bien por uno o los dos ojos hay que actuar con rapidez.

Recalca que existe una mnemotecnia (conjunto de estrategias que ayudan a memorizar ideas complejas de forma sencilla) conocida como fast que se emplea para identificar si el paciente sufre un ACV.

‘F’ de face (rostro), que es desviación de la comisura labial, el paciente tuerce la boca. ‘A’ de arms (brazos), eso quiere decir que hay debilidad en uno de los brazos y no puede sostenerse. ‘S’ de speech (habla), que es para identificar si el paciente no puede hablar o no se le entiende lo que dice; y por último la ‘T’ de time (tiempo) y es que se debe actuar rápido.

El también neurointervencionista Boris Pabón explica que esta dinámica también es aplicable al español, pero con el acróstico ‘rápido’. Donde la letra ‘R’  significa ríe, y es para identificar si el paciente tiene una parálisis en el rostro; ‘A’ de abraza para medir la fortaleza de los brazos; ‘P’ de pronuncia para identificar si la persona expresa claramente sus ideas; ‘I’ de inconsciente en caso de que el afectado se desmaye (se considera una señal grave); ‘D’ de desorientado, se le pregunta si sabe dónde se encuentra; y ‘O’ de ocular en caso de que la persona manifieste problemas como visión borrosa.

Fernández cita al Observatorio de Salud Nacional al decir que el 38% de los pacientes que sufre un ACV no logra reconocerlo y que solo el 40% acude a servicios de emergencia.

El neurointervencionista es enfático al decir que si se acude a tiempo a un centro asistencial los daños pueden ser reversibles y que cada minuto es “vital”.

“Por cada minuto sin tratamiento, después de un ACV, el cerebro pierde 1.9 millones de neuronas”.

Según la Asociación Colombiana de Neurología, en el país más de 45 mil personas sufren anualmente un ACV.

No importa la edad

El ACV también puede afectar a los jóvenes. Según el experto se debe acabar con la creencia de que solo las personas mayores son susceptibles.

Uno de los mitos que desmiente el especialista es que factores externos como cambios abruptos de temperatura pueden afectar la parte periférica del cerebro, pero no la central. Es decir, se puede registrar una tensión muscular o adormecimiento pero estos no implican, según Fernández, un daño cerebral por esa causa.

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo para sufrir un ACV. De acuerdo con los expertos hay unos que no son modificables ya que son inherentes a la parte genética, pero hay otros factores que identifican en la mayoría de pacientes, que son: sedentarismo, tabaquismo, consumo excesivo de bebidas alcohólicas, consumo de sustancias psicoactivas y estrés. Estos últimos pueden generar, además, hipertensión, diabetes e hipercolesterolemia (colesterol elevado).

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El Heraldo
John Jairo Betancour Soler, capturado. Cortesía Policía Metropolitana
Judicial

Cae mayor distribuidor de drogas en el norte de Barranquilla: Policía

Tras una persecución, patrullas de la Seccional de Tránsito lo capturaron en la carrera 51B con calle 90.

Un duro golpe a la distribución y comercialización de sustancias alucinógenas en el norte de la ciudad propinó la Policía Metropolita, tras capturar al señalado expendedor de drogas en ese sector de Barranquilla.

El informe policial indica que en momentos en que patrullas de la Seccional de Tránsito y Transporte se encontraban realizando planes de control y prevención a personas y vehículos que transitaban por la carrera 50 con calle 90, se percataron que el conductor de un vehículo color negro, al notar la presencia de los uniformados, dio un giro para tratar de evitar el puesto de control.

De inmediato los policías se dieron a la persecución del vehículo, logrando interceptarlo a la altura de la calle 51B con carrera 90.

Al requerir al conductor para practicarle una requisa, los uniformados le hallaron 71 papeletas de cocaína, las cuales llevaba ocultas en la pretina del pantalón.

Al momento de solicitarle su documento de identidad, este mostró una cédula falsa, por lo que fue trasladado a las instalaciones de la Sijin, donde se pudo establecer que su verdadero nombre era John Jairo Betancour Soler, de 52 años, a quien le figuran con dos procesos como indiciado por los delitos de receptación y tráfico de estupefacientes.

También aparece reseñado como presunto líder en una estructura criminal dedicada a comercializar y transportar estupefacientes en el norte de la ciudad.

El capturado y la sustancia alucinógena fueron dejados a disposición del fiscal de turno de la URI.

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Barranquilla

En video | Recicladores y carretillas: un duro oficio que va en aumento

En Barranquilla más de 2.600 personas que se dedican a este oficio salen a diario a rebuscar materiales entre la basura.

El ‘jugo’ maloliente y viscoso que se desprende de algunas bolsas de basuras, un líquido que da asco al mínimo contacto, no es algo que les importe demasiado. Mucho menos la centena de larvas que eclosionan de los huevos de mosca y que se nutren de estar en un ecosistema lleno de material orgánico en descomposición.

El excremento, los esqueletos de animales muertos y restos de comida podrida, que al principio socavan el estómago de los novatos en el oficio, dejaron de ser el mayor riesgo en su día a día, pues –a su juicio– su labor, la cual defienden a capa y a espada pese a la gran estigmatización, se alinea cada 24 horas por un camino lleno de fatalidad donde se juegan la ruleta rusa en cada recoveco donde meten la mano.

Todo lo anterior, por más nauseabundo y poco higiénico que luzca a priori, ocupa el rango más bajo en el escalafón de lo complicado de sus tareas.

El mayor peligro radica, según ellos, en las docenas de agujas que se encuentran, con las que se pinchan los dedos cada tanto, los restos de vidrio que han ocasionado graves heridas a un viejo colega, la intolerancia de algunos vecinos cuando los ven y la irresponsabilidad de conductores que se los han llevado por delante en plena vía y que ha hecho trizas más de una carretilla.

Lo cierto es que lo que para la mayoría de la sociedad representa simplemente un desperdicio, para los recicladores es una oportunidad de dinero. Lo que para la cabeza de un hogar solo es una bolsa llena de tarros vacios de champú o gaseosas, para ellos puede ser un kilo de Pet (botellas transparentes) o pasta (tarros) que les puede dar 500 pesos de ganancias, según negocien.

En resumidas cuentas, entre más desperdicio de cualquier cosa (papel, cobre o aluminio) que puedan encontrar en la calle, mayores son sus oportunidades de conseguir comida, poder pagar el arriendo y, en algunos casos, satisfacer sus necesidades de consumo de sustancias psicoactivas.

“Yo me he encontrado desde plata hasta ropa. La última vez que me encontré plata fueron 60 mil pesitos. Le compré una mudita de ropa a mi mujercita y a mí, pero de nada me sirvió porque la plata se me acabó, seguí reciclando otra vez y la ropa se me ensució”, contó Brayan David Torres Salas.

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El Heraldo
Política

Coca: Regulación para evitar su daño

No habrá quien piense equivocadamente, al leer el título de esta columna, que se trata de la legalización del consumo de la cocaína, que lo que ocasionará es que la gente se pierda mas en el uso de cocaína, nada más alejado de la realidad de lo que pretende el proyecto de ley, presentado recientemente a iniciativa de los senadores: Iván Marulanda del Partido Alianza Verde, y Feliciano Valencia Medina del Movimiento Alternativo Indígena y Social MAIS, como una herramienta alternativa para la lucha del cultivo ilícito de la Hoja de Coca, iniciativa respaldada con la firma de 21 senadores de distintos partidos políticos.

Es un proyecto de ley que busca regular el mercado doméstico de la hoja de coca y de sus derivados psicoactivos (cocaína) y no psicoactivos (bebidas, alimentos, cosméticos a base de la hoja de coca).

Se concibió con un enfoque holístico que tiene en cuenta la salud pública, los Derechos Humanos, la reducción de riesgo y daños. El objetivo del proyecto es quitarle el control del mercado de la coca a las estructuras criminales y así reducir los daños asociados al narcotráfico (violencia, hacinamiento carcelario, corrupción, violación de los derechos de los cultivadores y de los consumidores, deforestación, desconfianza en el Estado, entre otros).

Consideran sus autores que la política prohibicionista no ha logrado obtener los resultados que se propuso el Estado cuando se adoptó varias décadas atrás. Los problemas de los cultivos ilícitos, el narcotráfico y el consumo de drogas se han agudizado y sus consecuencias adversas son cada vez más destructivas e inmanejables para el Estado y la sociedad colombiana.

Con mucho arrojo sentencian que la mejor forma de prevenir el consumo y reducir los riesgos asociados al consumo de sustancias psicoactivas es reconociendo su existencia y adoptando políticas de salud pública para hacer frente a esta situación.

Adicionan en la exposición de motivos con base en estadísticas de las Naciones Unidas para las Drogas y el Delito y  El Departamento de Justicia Americano, que: prueba del fracaso del enfoque prohibicionista actual es que: A. El consumo de cocaína ha aumentado: en Estados Unidos, el consumo de cocaína pasó del 2,2% en el 2010 al 2.7% en el 2018. B. La cantidad de cocaína producida ha aumentado: el potencial de producción de cocaína de calidad de exportación pasó de 400 toneladas métricas en 2008 a 887 en 2018, un aumento de más del 120%. C. La pureza de la cocaína ha aumentado: en Estados Unidos el porcentaje de pureza pasó del 46.4% en el 2013 al 64.3% en el 2017. D. El precio de la cocaína se ha mantenido relativamente estable: entre el 2007 y el 2017, el precio al detal por gramo en Estados Unidos pasó de 82 a 96 dólares. E. La erradicación de cultivos solo los desplaza hacia otras regiones. Asimismo, los costos que se han invertido a lo largo de décadas para la erradicación de cultivos de coca no son proporcionales a los resultados obtenidos. Entre el 2005 y el 2014 se invirtieron 8,8 billones de pesos al año para la erradicación de cultivos de coca, más de cinco veces el presupuesto anual de todo el sector agricultura. Sin embargo, el número de hectáreas de coca cultivadas en el 2015 (90.000 hectáreas) era superior al número de hectáreas cultivadas en el 2005 (86.000 hectáreas).

Además, consideran, conforme a cifras oficiales de la Presidencia de la República, que asperjar una hectárea de coca cuesta 72 millones de pesos y para erradicar una hectárea, se deben asperjar cerca de 30 hectáreas.

Añaden a sus argumentos que: la guerra contra las drogas, ha tenido efectos devastadores para el país. Así lo ha establecido un sector de la academia, expertos en el tema de la lucha contra las drogas en el mundo, llegando a las siguientes conclusiones:

A. la Droga ha sido un factor de violencia. Se estima que en Colombia el narcotráfico causó la muerte de 3,800 personas en el 2008. B. Ha sido extremadamente costosa. Se estima que en los primeros 15 años de este siglo Colombia, con financiación parcial del Gobierno de Estados Unidos, ha invertido cerca de USD$1.200 millones por año para combatir la producción y tráfico de drogas y desarticular las organizaciones criminales vinculadas a este negocio. C. Deteriora el medioambiente. En el 2017, el 24% de las áreas deforestadas en el país se relacionó con cultivos de coca. En el 2018, había 7.844 hectáreas de cultivo de coca en Parques Nacionales Naturales del país. D. Afecta el territorio, la cultura y la pervivencia de los pueblos y comunidades étnicas. Las comunidades indígenas y afro que habitan las zonas productoras y los corredores de tránsito, sufren los impactos del tráfico ilícito y la desmesurada política antinarcóticos en todos los ámbitos de vida: se afecta la sostenibilidad alimentaria y el equilibrio ecológico del territorio, las redes criminales imponen poderes de facto en desmedro de la autonomía de las comunidades, y se incrementa la militarización y la violencia, lo que amenaza su existencia como sujetos colectivos. Además, la política antinarcóticos del país incrimina a los pueblos indígenas en cuyos resguardos hay plantaciones de coca, y estigmatiza una planta de profundo sentido ritual y cultural. E. Es una de las principales razones detrás del hacinamiento carcelario.:

Entonces el proyecto presenta como beneficios de regular la hoja de coca y sus derivados, la probabilidad de que la violencia, el cultivo en zonas protegidas y la infiltración del narcotráfico en la política y las instituciones disminuyan. Además: A. Se podrían mejorar las condiciones de vida en las zonas cocaleras sin que estas sigan expuestas a las amenazas de grupos armados. B. El Estado podría utilizar los recursos recaudados por un mercado regulado en la prevención y mitigación del daño asociado al consumo y en la investigación. C. Se reducirían las distorsiones causadas por los flujos financieros ilegales en la economía. D. Se recuperaría la confianza en el Estado en las zonas históricamente más afectadas por el narcotráfico. E. El Estado podría implementar las políticas necesarias para reducir y mitigar los daños asociados al consumo problemático de sustancias psicoactivas. F. La salud de los consumidores de drogas dejaría de estar en las manos de organizaciones criminales y pasaría a estar bajo el control y la supervisión del Estado. G. Se podría fomentar la comercialización de productos a base de hoja de coca, como tés, harinas y bebidas energizantes, cuyos ingresos beneficiarían directamente a las zonas productoras de hoja de coca. H. Se podría promover la investigación sobre las propiedades medicinales de la hoja de coca. I. Se podría salvaguardar adecuadamente el patrimonio cultural de los pueblos indígenas sobre la planta de coca y fomentar las economías comunitarias. J. Se reduciría el hacinamiento carcelario. K. Se podría tener una política exterior con una agenda más diversa y menos dependiente de los intereses de los gobiernos extranjeros. L. Se contribuiría a disminuir la deforestación.

El cultivo de la hoja de coca estará permitido siempre y cuando: A. Se encuentre en áreas con presencia de cultivos identificados en el Censo de Cultivos Ilícitos realizado en el 2019 por la Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Delito y estén fuera de Parques Nacionales Naturales. B. Se encuentre en resguardos indígenas. C. Pertenezca a campesinos, indígenas u organizaciones sin ánimo de lucro residentes en las áreas mencionadas anteriormente. La hoja de coca y sus derivados NO psicoactivos (tales como las bebidas y los alimentos) podrán ser producidos y comercializados en todo el territorio nacional, sin más condiciones que las establecidas comúnmente para el mismo tipo de artículos. Los cultivos de coca destinados al consumo propio o a usos tradicionales y ancestrales en los territorios de las comunidades indígenas, no son materia de regulación, pues competen a la autoridad indígena respectiva en ejercicio de su autogobierno. En cuanto a los derivados psicoactivos de la coca, como la cocaína, se establece que la compra de la hoja y su transformación estará bajo el control del Estado. Así, el Gobierno definirá un monto anual de hoja de coca que le comprará a los cultivadores para la posterior transformación y producción de cocaína.

Los colombianos tendremos que esperar el trámite legislativo de esta interesante iniciativa, que de ser aprobada debe articularse con una política multilateral, en razón a que el problema del tráfico de drogas tiene su fundamento en el delito transnacional, gravitando principalmente en la demanda y la oferta entre países productores y consumidores.

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Judicial

Desplazada y amenazada, la historia de una líder social

La mujer que adelanta su labor desde hace más de 20 años en el departamento, ha sido amenazada en 35 oportunidades.

Un trabajo orientado para ayudar a las mujeres víctimas de la violencia, a migrantes venezolanos y al rescate de los jóvenes de las “garras” de la drogas ha sido la labor que *María ha realizado por más de 20 años en el Atlántico.

Intuye que quizás el querer apartar a los adolescentes del consumo y del tráfico de estupefacientes la habrían llevado a recibir –en los últimos cuatro años– 35 amenazas. Tiene conocimiento de que la banda ‘Los Costeños’ han ofrecido “una cifra considerable” por asesinarla o –como dicen los delincuentes– para “borrarla del mapa”.

La mujer recorre las calles de Barranquilla y demás municipios “todas las veces que puede”. Lo hace caminando y dejando a un lado el temor de las amenazas. Dice que su principal combustible es la convicción de que las víctimas “en algún momento reciban justicia” y algún tipo de orientación que les ayude a superar el hecho, salir del problema en el que se encuentran.

Ese caminar que realiza la mujer, cada vez que puede, lo hace “sin ningún” esquema de seguridad, pues asegura que desde hace unos meses “nunca nadie más se preocupó por su integridad”. “Solo tengo el acompañamiento de una patrulla de la Policía cuando la solicito o les aviso que voy a una zona difícil”, afirma por medio de un mensaje de voz por WhatsApp.

Su verbo suena pausado, pero sin ninguna sumisión cuando afirma que cuando una persona decide emprender una lucha y encaminar su vida al servicio de otros “se está, desde ese mismo momento, bajo amenazas”.

“Está labor genera muchos detractores y las presiones llegan, incluso, de las personas que uno mismo ha ayudado. Muchas veces no están de acuerdo con alguna acción que uno decida, diga o haga. Todo eso hace que vivir en Colombia sea más difícil”, comenta María.

Fomentar el progreso de una comunidad, dice la mujer, cae mal en muchas personas. “Día a día vemos como asesinan a los líderes que solo buscan el bienestar colectivo”.

María, a raíz de las amenazas, ha salido desplazada en varias oportunidades junto con su  familia. “Mis hijos han sufrido mucho y han tenido afectaciones económicas, sociales, psicológicas y culturales. Llegamos a donde llegamos, logramos estabilizarnos, pero nos toca de nuevo abandonar la zona por las amenazas. Todo eso genera muchas dificultades”, asegura.

A pesar de las intimidaciones, María afirma que a lo largo de estos años “se ha mantenido firme” con su labor, aportando su lucha para mejorar el país. “Somos aliados de los Gobiernos, no sus enemigos, es por eso que la ayuda y la protección cada vez se hace más necesaria”.

La mujer pide a las autoridades e instituciones ser solidarias con la situación a la que los líderes deben enfrentarse. “Nos deben ayudar para ponerle freno a las estigmatizaciones de las que somos víctimas por nuestro trabajo. Las comunidades deben entender que damos la vida por el bienestar de ellos”, dice con firmeza la mujer.

Este caso en particular,  “preocupa” de manera especial a la Defensoría del Pueblo, debido a que han documentado a lo largo de estos cuatro años las amenazas que la mujer ha recibido.

“La lideresa es representante legal de una fundación que apoya y acompaña a mujeres víctimas de violencia sexual. Además, fue víctima de violencia sexual por parte de un agente de policía cuya condena por acceso carnal violento fue confirmada por el Tribunal Superior de la Judicatura de Barranquilla”, detalla la Defensoría en un documento.

En diciembre de 2019, la Unidad Nacional de Protección le levantó a María las medidas de protección que consistían en tener a un hombre de protección, un medio de comunicación y un chaleco (que no lo pudo usar debido a recomendaciones médicas). “Por la decisión de la UNP la lideresa interpuso un recurso de apelación que no ha sido resuelto”.

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Colombia

Alerta por consumo de tres nuevas sustancias psicoactivas en Colombia

Catinonas sintéticas, éxtasis adulterado y ketamina, son las tres nuevas drogas detectadas por el Sistema de Alertas Tempranas (SAT). 

En un comunicado emitido este martes, el Ministro encargado de Justicia y del Derecho, Javier Augusto Olarte Sarmiento, confirmó que tras analizar muestras recolectadas en 2019, el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) del Observatorio de Drogas de Colombia detectó la presencia de tres nuevas sustancias psicoactivas en el país: catinonas sintéticas, éxtasis adulterado y ketamina. 

Destacó el alto funcionario el rigor científico del SAT, y confirmó que las mencionadas sustancias fueron analizadas por los laboratorios forenses del CTI de la Fiscalía General de la Nación, la DIJIN de la Policía Nacional y el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, aplicando metodologías instrumentales validadas y reconocidas internacionalmente.  

Igualmente, Sarmiento Olarte resaltó la importancia de que los medios de comunicación den a conocer los hallazgos del SAT para seguir alertando a la comunidad sobre los riesgos a los que se exponen los usuarios de este tipo de drogas, y para que las instituciones y actores competentes puedan adelantar acciones que permitan mitigar riesgos y reducir el impacto del uso de estas sustancias.   

Finalmente, el Ministro encargado recordó que el mercado de drogas en Colombia es cada vez más diverso y amplio debido a la aparición de nuevas sustancias sintéticas.  

“Si bien a la fecha no se evidencia producción ilícita de drogas de síntesis en Colombia, sí se presenta el fenómeno de la adulteración y dosificación como una actividad ligada al microtráfico o narcomenudeo”, puntualizó. 

Las siguientes son las sustancias detectadas por el Sistema de Alertas Tempranas: 

Catinonas sintéticas  

El SAT informa que una vez realizados los análisis a muestras de drogas recolectadas por la ONG Acción Técnica Social (ATS) en diferentes festivales del país, se detectó la presencia de catinonas sintéticas, que se comercializan como MDMA o éxtasis. Dichas sustancias corresponden a:  

Eutilona, MDPPP, N-N-dimetilpentilona , 4-metilpentedrona , 4-etilhexedrona  y 4-cloroetilmetcatinona.

La principal preocupación de la aparición de estas catinonas sintéticas es el desconocimiento de aspectos relacionados con sus efectos farmacológicos, farmacocinéticos y de toxicidad. Su aparición a nivel mundial es relativamente reciente, por lo que no han sido evaluadas de manera particular y tampoco existe información específica acerca de sus efectos en el ser humano. 

Los principales efectos del consumo de catinonas sintéticas son euforia, taquicardia e hipertensión. Pueden causar agitación, comportamiento violento, dolor en el pecho, alucinaciones, paranoia, confusión, movimientos incontrolados, midriasis, hipertermia y en algunas ocasiones se puede producir la muerte derivada especialmente de complicaciones cardiacas. 

Éxtasis adulterado en forma de polvo y cristales  

Se analizaron muestras en forma de polvo y cristales, vendidos como éxtasis o MDMA bajo denominaciones como ‘Molly’ o ‘MD’, que contienen otro tipo de sustancias psicoactivas, entre las que se logró identificar la presencia de las siguientes catinonas sintéticas:  

N-etilpentilona, Dipentilona, Eutilona, N-N dimetilpentilona, Pentilona 

Las muestras recopiladas registran un alto precio, lo cual genera entre los usuarios la falsa expectativa de estar consumiendo MDMA o éxtasis de alta pureza o con elevada concentración. Creen que consumen ‘Molly’ o ‘MD’ y terminan ingiriendo otro tipo de sustancias potencialmente peligrosas, como las catinonas sintéticas. 

Como adulterantes del éxtasis, estas catinonas tienen consecuencias en la salud más graves, originando reacciones adversas que incluyen agitación, taquicardia, palpitaciones, dolor de pecho, hipertensión, comportamiento violento, alucinaciones, paranoia, confusión, midriasis, vómitos, mioclonía, convulsiones, toxicidad, hipertermia y finalmente muerte, derivada de estas complicaciones. 

Ketamina en muestras comercializadas como 2c-b 


El SAT generó esta alerta por primera vez en 2013, pero a través del monitoreo que se viene adelantando se estableció que persiste la comercialización de la sustancia conocida en la calle como ‘Tucibi’ (2C-B) o ‘Tuci’. La evidencia recolectada por el Observatorio de Drogas de Colombia señala que en realidad dicha sustancia corresponde a ketamina o a mezclas de ketamina con otras como cafeína y éxtasis.  

También se estableció que dichas sustancias se venden a altos precios, por lo que sus compradores piensan que están consumiendo 2C-B o 2,5-dimetoxi-4-bromofenetilamina. El 2C-B es una droga psicodélica perteneciente al grupo de las fenilaminas y que se comercializa también como un polvo denominado ‘cocaína rosada’, debido a su color.  

El uso de ketamina produce efectos disociativos y privación sensorial, que va acompañada por alucinaciones y delirio. Esto genera un alto riesgo para la salud.  

 

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