El Heraldo
archivo El Heraldo
Sociedad

‘Nando’ Grisales: un Papá Noel de carne y hueso que cautivó al país

Durante 49 años este magdalenense, criado en Barranquilla, dio vida a este entrañable personaje  Recorrió el país repartiendo regalos y fue la imagen de varias empresas.

En los recuerdos de varias generaciones quedará grabada la imagen de Hernando Grisales, el hombre que con su gran calor humano, sacó del Polo Norte a Papá Noel y lo convirtió en una figura familiar para los colombianos. 

Durante 49 años este costeño se paseó por el país con su poblada barba blanca, cabellera con rizos, su protuberante barriga y vestuario rojiblanco, encantando no solo al público infantil, sino también a los adultos que no dejaban de pedirle una fotografía.

Oriundo de Santa Ana, Magdalena, desde los cinco años de edad se trasladó junto a su familia al barrio Boston de Barranquilla, desde donde proyectaría su imagen a todo el territorio nacional como un Santa Claus de carne y hueso. 

Su interpretación como ‘Santa’ llegaría hasta el pasado lunes 16 de mayo, debido a problemas cardíacos.  

Todo inició gracias a un anuncio que vio en un periódico en el que publicitaban que el almacén Sears (ubicado donde hoy funciona el Centro Comercial  Portal del Prado) estaba haciendo una convocatoria para contratar un Papá Noel para la temporada navideña. 

A Grisales “le sonó la idea”, pero no estaba decidido a participar, pues “él era muy tímido”, aseguró María Luisa Prada, hermana de crianza de Hernando.

“Él se me acercó y me contó de la convocatoria, yo le dije que fuera, no perdía nada con intentarlo”, agregó Prada. 

La sorpresa para ambos fue muy grata cuando al cabo de unos días conocieron la noticia de que había sido escogido para darle vida a Papá Noel.

Hernando era un amante de los lácteos y el arroz, debido a ello fue ganando mucho peso, y empezó a asemejarse al popular personaje. Ya tenía un abdomen considerable, y para complementar su apariencia compró pelucas, barbas y el vestuario

Además, investigó a fondo el personaje. “Cada día llegaba con un cuento diferente sobre Papá Noel”, comentó María Luisa.

Desde ese momento, Hernando Grisales no dejó de ser ese viejito pascuero, o dicho de otra manera, encarnó tanto al personaje que su forma de ser se fue asemejando tanto a la del rey de la Navidad. 

“Nunca dejó de ser Papá Noel, ni cuando estaba en su casa. Tenía un corazón muy noble. Solo debía asomarse a la terraza para que cualquier niño lo reconociera”, mencionó Luisa, como le decía Hernando a su hermana de manera cariñosa.

 

El disparo de su fama

Su propuesta impactó porque tanto su voz, gestos y carisma lo hacía idéntico a la imagen que por años se ha vendido sobre este personaje global.

Fue tanta su popularidad que compañías nacionales e internacionales lo contrataron para que se convirtiera en su imagen representativa para las fiestas de Fin de Año. 

Al encuentro con los clientes del almacén Sears siempre aterrizaba en helicóptero, acto que se convirtió en todo un suceso  que impactó positivamente a los niños e la época. 

Una de las contrataciones más importantes que tuvo y por la cual muchos colombianos mantienen grabado en su mente el rostro de ‘Nando’, como era llamado por sus allegados, fue la que le hizo Coca-Cola en la década de los años 80’ que lo convirtió en su imagen por todo el territorio nacional.

También fue imagen de Noel y Almacenes SAO, con este último firmó un contrato de exclusividad.

Transmitir la alegría del personaje de la Navidad era algo natural para Hernando, no solo cuando interpretaba a Papá Noel, sino en su vida personal, ya que integraba la espiritualidad a su forma de ser, tenía un aura que transmitía genuinamente.

“Siempre que te contestaba el teléfono te decía: ‘Hola, bendecido ¿cómo estás? ¿Cuéntame, en qué te puedo ayudar? Estamos para servir, porque siempre es mejor dar que recibir’”, aseguró Guillermo Nieto, compañero de trabajo y amigo de ‘Nando’. 

Sin embargo, no todo quedaba allí, este Papá Noel costeño no solo entregaba regalos a los niños, sino que siempre tenía una palabra de aliento o consejo a quien se le acercaba. “Cuando hablabas con él salías renovado”, puntualizó Nieto quien sigue su legado.

 

Sembrando la semilla del bien

Por otra parte, Nando siempre quiso lo mejor para los suyos, así lo sostiene Alberto Hoyos, amigo cercano de este viejito pascuero que también se enfunda el traje rojiblanco.

Hoyos cuenta que cuando estaban en medio de jornadas laborales y acordaban el pago, siempre se preocupaba porque sus colaboradores realizaran buenas inversiones.

“Yo me quería comprar una moto, pero él me decía que para eso no me iba a dar plata, y que si seguía con ese embeleco no me  contrataría más”.

Sin embargo, el don de “dador alegre” siempre estaba presente “cuando le dije que ya no quería la moto, sino que quería comprar un terreno para hacer mi casa, me dijo que me iba a pagar más para que pudiera construirla”, confesó Hoyos.

Asimismo, ese calor humano, y demás cualidades que desprendía no solamente era para los niños o adultos que volvían a sentirse como pequeñines viendo el personaje de Hernando, sino que su amor llegaba hasta las mascotas, estas no querían perderse de lo que tenía para dar Papá Noel.

Así lo aseguró el periodista Édgar ‘Flash’ García Ochoa, amigo personal de Hernando. “En uno de mis cumpleaños se presentó a mi casa con su elenco de Papá Noel y se sentó en la sala. Yo tenía un perro de nombre Chupeta, que yo quería mucho, pero únicamente era cariñoso conmigo. Con las demás personas se aislaba. Y ocurrió que cuando vio a Grisales con su imponente vestimenta de Papá Noel, se le subió en las piernas y comenzó a darle mimos de cariño, ante el asombro de los asistentes”, aseguró Flash Ochoa que hizo varias alianzas con Grisales para repartir regalos por la ciudad acompañados de Carlos ‘el Pibe’ Valderrama y varias reinas del Carnaval.

 

“Se dio el lujo de cambiar de color a Papá Noel”

Uno de los aspectos por los que seguramente es recordado y ha quedado tan marcado su personaje en la cultura colombiana es por la diversidad de sus trajes: dorados, azules, blancos o el tradicional rojiblanco. 

Sin embargo, esto no siempre fue así, pues su hermana María Luisa Prada comentó que al inicio sus vestidos eran muy sencillos, y a medida que pasaba el tiempo fue agregándole mayor vistosidad.

“Yo digo que él se dio el lujo de poder cambiar de color a Papá Noel”, enfatizó su hermana. 

Algunos de los colores representaban algo en especial. El azul hacia referencia a la inmensidad del cielo, por su parte el dorado se refería al brillo de las almas cuando tienen a Dios en su corazón y el blanco representaba la paz.

Con respecto a la confección de los vestidos, siempre se realizaron de manera “artesanal”, pues no contaban con el aporte de grandes diseñadores, ni nada parecido; por el contrario, era una colaboración entre todos.  “Siempre lució impecable”.

Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp
Convierta a El Heraldo en su fuente de noticias
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1. Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2. Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3. EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4. Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.