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El titulo es:En el Naval de Cartagena hay más fantasmas que piezas de museo

En el Naval de Cartagena hay más fantasmas que piezas de museo

El capitán de fragata Néstor López y Gonzalo Zúñiga.s:3

 La música de gaitas y tambores repica por todo el Museo Naval del Caribe. Las mujeres de vestidos cortos y coloridos, contonean sus caderas morenas al ritmo del golpe del cuero. Frente a ellos, un grupo de turistas extranjeros que bajaron de un crucero en el puerto de Cartagena, en Manga, miran el espectáculo sin mayor emoción. Solo un viejo de 80 años mueve su pie derecho a escondidas de su esposa de cabellos cenizos.

Es media mañana y mientras los turistas de origen alemán y estadounidense disfrutan de un recorrido por el Museo Naval para enterarse de las incursiones de piratas y corsarios a Cartagena, en una sala pequeña, al otro lado del salón de exposiciones del ala izquierda del museo, el capitán de fragata Néstor López, subdirector del lugar, revisa su computador portátil y vuelve analizar por enésima vez la fotografía tomada por un turista ecuatoriano en noviembre del año pasado en la que se puede observar la cara de lo que sería un visitante del más allá.

El rostro, que se ve reflejado en el vidrio que encierra la maqueta de la fortificación del Boquerón, es de una persona de unos 50 años de edad, de cejas delgadas, nariz amplia y orejas grandes. El supuesto fantasma parece tener entre sus manos una lámpara antigua a la que mira concentrado.

Gonzalo Zúñiga, arquitecto e historiador del museo, recuerda que el día que el turista tomó la foto llovía a cántaros en Cartagena. “Los turistas se refugiaron por la lluvia en el museo e ingresaron al lugar, el cual estaba solo. Uno de ellos pidió tomar una foto, e ingresó al salón del ala derecha de la edificación, y luego regresó corriendo a mostrarnos. En los videos de seguridad se ve cuando el ecuatoriano toma la foto, mira la pantalla de su cámara y sale corriendo como espantado, pero no se ve ningún espectro”, comenta Zúñiga.

El capitán de fragata Néstor López también comenta que además del colegio que allí funcionó hace 400 años “posteriormente se convirtió en el Hospital de Caridad San Juan de Dios, lugar donde se combatió la peste del cólera, la cual se originó en la India en 1848 y se regó por todos los puertos del mundo”, comenta el capitán de fragata Néstor López.

El cólera mató a mucha gente. “La mayoría de ellos pasó por este lugar cuando era hospital de caridad, el mismo que menciona Gabriel García Márquez en El amor en los tiempos del cólera, cuenta.

Además del fantasma fotografiado por el turista ecuatoriano, los empleados del museo aseguran haber visto cómo se movían sin razón, y de un lado a otro, el viejo y pesado timón de madera y bronce del Crucero Cartagena, el cual participó en la guerra entre Colombia y Perú, entre 1932 y 1933.

“Para que ese timón lo hubiera movido la brisa, tendría que haber soplado una brisa de velocidades cercanas a los 50 nudos, es decir unos 92 kilómetros por hora dentro del museo. Además de que esa brisa no se presentó, el timón se movía, según los empleados, para la izquierda y la derecha”, comenta López.

Contarán a los fantasmas

Esta situación particular y otras que ya han sucedido pusieron a pensar al Subdirector del Museo, quien intrigado por las historias paranormales que cuentan los empleados con 20 años de servicio, y las de los turistas, decidió contactar a la Sociedad de Espiritistas de Bolívar para realizar un inventario de los fantasmas que habitan en el museo, los cuales considera patrimonio intangible, no solo del museo sino de la misma ciudad. “Estamos dialogando para ver si podemos realizar esta labor poco común, pero igual de interesantes para la propia historia del museo, en el que antes funcionó un colegio de padres jesuitas (1611)”, comenta el capitán de fragata Néstor López.

Por Elvis Martínez

Cartagena.

Un turista ecuatoriano logró tomarle la foto al fantasma.

Un turista ecuatoriano logró tomarle la foto al fantasma.

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